Cuya vida es mejor niña o niño

Estos nombres de niña bonitos y originales en 2020 que te presentamos a continuación están pisando fuerte este año. En general son nombres cortos pero armónicos que llaman la atención por la dulzura que despiertan.. Lola viene del término familiar María Dolores o Dolores, aunque a partir del 2007 es posible registrarlo así en España. Su origen es latino y procede del término ... Cuando sabes que esperas un bebé comienza, entre otras muchas cosas, la búsqueda del nombre para la niña o niño que esperas.Una vez se conoce el sexo se vuelve a esa búsqueda porque, a veces, el nombre elegido no nos parece original, de repente ya no nos pega con el bebé o seguimos dudando sobre si un nombre u otro para la niña inspirados en la tradición familiar cuadra con nuestro ... Elegir nombre para el niño es una tarea importante ya que supone el primer regalo que le haremos al bebé.Podemos optar por un nombre de niño de moda como los relacionados con series o películas, un nombre de niño más común como los populares Hugo o David o centrarnos en los top de nombres de niño, ya sea bien para coger ideas o para desmarcarnos de ellos. Cuando la imposibilidad de mantener a un niño dentro de su familia biológica es económica, es obligación del Estado acudir en auxilio del o de los progenitor/es, o bien de un tío/a o abuelo/a para que el niño que puede permanecer en su familia de origen en tanto esta le brinda cuidado y contención afectiva y formativa, no deba ser ... Registro: 162807. INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO. FUNCIÓN EN EL ÁMBITO JURISDICCIONAL. En el ámbito jurisdiccional, el interés superior del niño es un principio orientador de la actividad interpretativa relacionada con cualquier norma jurídica que tenga que aplicarse a un niño en un caso concreto o que pueda afectar los intereses de algún menor. Crecimiento Físico en desarrollo del niño y del adolescente El cuerpo humano cambia durante las dos primeras décadas de vida hasta el estado adulto maduro. Desde el nacimiento a la madurez, la media de la altura del individuo alcanza más del triple, y el peso aumenta de 15 a 20 veces. El bebé gordinflón, cuya cabeza representa una cuarta parte de la longitud total del cuerpo, se ... Aunque están pensados para que no se vuelquen y para que el bebé o el niño o niña no pueda escurrirse o salir, NUNCA NADA ES 100% FIABLE. Y aunque lo sea, estamos jugando con un bebé que requiere el 100% de nuestra atención. Dicho queda. Y ahora, ¿cuál es el mejor flotador para bebés? El HP Pavilion 13-u105ns es un portátil dos en uno cuya pantalla táctil de 13,3 pulgadas cuenta con una bisagra en la parte inferior que nos permitirá doblarla hasta 360 grados sin dificultad alguna. Un convertible ideal para ver vídeos en modo atril, jugar en el modo tienda de campaña (que precisamente crea esta forma) o utilizarlo como ... Cómo saber si un niño tiene COVID-19 con o sin síntomas ... Una niña es sometida a una ... secundarios de salud y cuya vida puede estar en peligro, por eso es importante tomar medidas a ...

[Megathread] Coronavirus #6

2020.04.13 18:27 HuachiBot [Megathread] Coronavirus #6

Visita covidmx para una cobertura completa

Prevención

En la actualidad no existe una vacuna para prevenir la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19). La mejor forma de prevenir la enfermedad es evitar la exposición a este virus. Sin embargo, como recordatorio, los Centros para el Control y Prevencion de Enfermedades (CDC) siempre recomiendan medidas preventivas cotidianas para ayudar a prevenir la propagación de enfermedades respiratorias. Estas medidas incluyen:
Fuente
Medidas de prevención para el sector educativo nacional

Síntomas

Los síntomas notificados por personas con COVID-19 varían desde aquellos que presentan síntomas leves hasta quienes se enferman gravemente.
Estos síntomas pueden aparecer 2 a 14 días después de la exposición al virus:
  • Fiebre
  • Tos
  • Dificultad para respirar (sentir que le falta el aire)
  • Escalofríos
  • Temblores y escalofríos que no ceden
  • Dolor muscular
  • Dolor de cabeza
  • Dolor de garganta
  • Pérdida reciente del olfato o el gusto
Fuente
Teléfono de atención para personas con síntomas: 800-0044-800

Epidemiología (Internacional)

País Casos Confirmados Fallecidos (%) Recuperados (%)
EE. UU. 1,035,045 58,964 5.7% 118,228 11.42%
España 212,917 24,275 11.4% 108,947 51.17%
Italia 201,505 27,359 13.58% 68,941 34.21%
Reino Unido 161,145 21,678 13.45% 0 0.0%
Alemania 160,004 6,314 3.95% 110,263 68.91%
Francia 129,859 23,660 18.22% 46,886 36.11%
Turquía 114,653 2,992 2.61% 38,809 33.85%
Irán 92,584 5,877 6.35% 72,439 78.24%
China 82,858 4,633 5.59% 77,578 93.63%
Brasil 73,166 5,083 6.95% 32,544 44.48%
Países Bajos 38,802 4,711 12.14% 0 0.0%
India 31,787 1,008 3.17% 7,797 24.53%
Suiza 29,264 1,380 4.72% 22,200 75.86%
Ecuador 24,258 871 3.59% 1,557 6.42%
Suecia 20,302 2,462 12.13% 1,435 7.07%
México 16,752 1,569 9.37% 2,627 15.68%
Pakistán 14,885 327 2.2% 3,425 23.01%
Chile 14,365 207 1.44% 7,710 53.67%
Japón 14,097 434 3.08% 3,187 22.61%
Corea del Sur 10,761 246 2.29% 8,922 82.91%
Filipinas 8,212 558 6.79% 1,023 12.46%
Noruega 7,660 206 2.69% 0 0.0%
Colombia 5,949 269 4.52% 1,268 21.31%
Argentina 4,114 207 5.03% 1,151 27.98%
Global 3,130,191 217,674 6.95% 937,571 29.95%
Fuente

Epidemiología (Nacional)

Estado Casos Confirmados Fallecidos (%) Recuperados (%)
Ciudad de México 4,474 348 7.78% 2,254 50.38%
Estado de México 2,722 128 4.7% 1,993 73.22%
Baja California​ 1,397 190 13.6% 1,019 72.94%
Tabasco 890 106 11.91% 457 51.35%
Sinaloa 803 130 16.19% 493 61.39%
Quintana Roo 698 90 12.89% 298 42.69%
Nuevo León​ 646 14 2.17% 245 37.93%
Puebla 583 75 12.86% 310 53.17%
Veracruz​ 465 38 8.17% 120 25.81%
Tamaulipas​ 429 18 4.2% 180 41.96%
Coahuila​ 394 38 9.64% 177 44.92%
Chihuahua​ 381 73 19.16% 105 27.56%
Yucatán 378 23 6.08% 111 29.37%
Jalisco 316 25 7.91% 144 45.57%
Baja California Sur​ 300 15 5.0% 160 53.33%
Guanajuato​ 281 22 7.83% 101 35.94%
Sonora​ 260 30 11.54% 47 18.08%
Michoacan 250 37 14.8% 120 48.0%
Morelos 244 28 11.48% 69 28.28%
Guerrero 239 36 15.06% 93 38.91%
Hidalgo 226 27 11.95% 80 35.4%
Aguascalientes​ 198 5 2.53% 44 22.22%
Tlaxcala 159 17 10.69% 55 34.59%
Chiapas 141 6 4.26% 86 60.99%
Querétaro 123 12 9.76% 48 39.02%
Oaxaca 121 17 14.05% 35 28.93%
San Luis Potosí 85 8 9.41% 20 23.53%
Campeche 81 18 22.22% 48 59.26%
Zacatecas 68 7 10.29% 26 38.24%
Nayarit 67 11 16.42% 19 28.36%
Durango 56 6 10.71% 22 39.29%
Colima 26 2 7.69% 10 38.46%
Total 17,501 1,600 9.14% 8,989 51.36%
Fuente

Cronología

Febrero de 2020

El 27 de febrero de 2020, Hugo López-Gatell Ramírez —titular de la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud, en México— informó que había un paciente hospitalizado en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) que había dado positivo en una primera prueba de laboratorio a COVID-19.​
Al día siguiente, el 28 de febrero, se confirmaron los primeros casos: un italiano de 35 años de edad, residente de la Ciudad de México, y un ciudadano del estado de Hidalgo que se encontraba en el estado de Sinaloa. Ambos habían viajado poco tiempo atrás a Italia.​ Por la noche del mismo 28 de febrero, se oficializó un tercer caso en la Ciudad de México.​​ Estos últimos dos casos eran compañeros de trabajo que se infectaron al estar en contacto con un italiano durante una convención llevada a cabo en Bérgamo.​ Ese mismo día, y tras cumplir con los requerimientos sanitarios de China, el gobierno de México repatrió a tres connacionales que se encontraban en Wuhan.​
El cuarto caso se confirmó el 29 de febrero, y se trató de una joven del estado de Coahuila, de veinte años de edad, que había realizado un viaje poco tiempo atrás a Milán, Italia.​ Gatell Ramírez señaló que «en este momento, no hay razón científica o de salud pública para suspender actividades laborales y escolares, debido a que estamos en el escenario uno, que es trasmisión localizada en torno a los contactos. No hay trasmisión generalizada».​

Marzo de 2020

En marzo, se presentaron los siguientes casos:
El 1 de marzo, una joven de dieciocho años de edad que se encontraba estudiando en Italia junto con la joven de Coahuila confirmada el 29 de febrero, y que reside en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.​
El 6 de marzo, un habitante del estado de México, de 71 años de edad, que había viajado a Italia a finales del mes anterior.​
El 7 de marzo, un hombre de 46 años de edad, residente de la Ciudad de México.​
El 11 de marzo, el día que la OMS catalogó el COVID-19 como una pandemia,​ se reportaron cuatro nuevos casos: dos en la Ciudad de México y uno en Querétaro, todos ellos pacientes que habían regresado de un viaje a España y cuyas edades oscilan entre los 30 y 41 años. El caso restante es una mujer de 64 años de edad, del estado de México, que recientemente había estado en territorio estadounidense.​​
El 12 de marzo, otras cuatro infecciones se registraron en Querétaro, Puebla y Durango, todos ellos con edades superiores a los 30 años y con antecedentes de viaje a países europeos como España y Francia. Cabe señalar que uno de estos casos se propagó por contacto con una persona infectada.​
El 13 de marzo, la cantidad de infectados se incrementó a 26 casos, además de confirmarse la investigación de otros casos sospechosos en distintos estados del país.​ Entre los confirmados como portadores asintomáticos se encontraba Jaime Ruiz Sacristán, presidente del Consejo Administrativo de la Bolsa Mexicana de Valores,​ al igual que otros ciudadanos en Durango, San Luis Potosí y Yucatán.​​​
Al día 14, se confirmaron un total de 41 casos de coronavirus en el país,​ así como una segunda recuperación de un paciente infectado en el estado de México.​ Hasta ese momento, Campeche era el único estado del país en el que no se habían presentado casos sospechosos o confirmados por COVID-19.​
El día 15, la cantidad de casos confirmados se incrementó a 56, a la vez que se dio a conocer el tercer caso de recuperación, ocurrido en Coahuila.​
El día 16, la cantidad de casos confirmados por parte de la Secretaría de Salud aumentó a 82. Posteriormente, los gobiernos estatales de Sonora y de Tamaulipas confirmaron sus primeros casos positivos por coronavirus, por lo que la cantidad de entidades federativas con presencia de coronavirus llegó a 19.​
La cantidad de casos confirmados en el país superó el centenar el 18 de marzo, cuando se reportaron 118 casos, un incremento del 26% con respecto al resultado del día anterior (93 casos, el 17 de marzo). Si bien hasta entonces se habían registrado 787 casos negativos, todavía existían 314 sospechosos, además de casos de cuatro casos catalogados como «portadores» por asintomáticos en los estados de Jalisco, el estado de México y Puebla.​​ Este mismo día, la Secretaría de Salud confirmó la primera muerte por COVID-19 en México.​
El martes, 24 de marzo, el gobierno federal decretó el comienzo de la fase 2 de la pandemia por COVID-19 en el país, tras registrarse los primeros contagios locales.​ En opinión de Gatell Ramírez: «Seguiremos teniendo transmisión, la expectativa no es terminar con la epidemia de un momento a otro. También quiero ser claro que el éxito en la reducción de la transmisión, en vez de llevarnos a una epidemia corta, nos llevará a una epidemia más larga, pero esto es importante, porque lo que nos lleva es a administrar el riesgo. Quiere decir lograr que cada día haya menos casos que los que se pueden atender en el sistema de salud de México».​
El mismo día, 24 de marzo, un ciudadano mexicano murió en Perú por contagio de COVID-19, de acuerdo con un anuncio de la Secretaria de Relaciones Exteriores, dependencia que también notificó que el cuerpo habría de repatriarse como una operación humanitaria.​
El miércoles, 25 de marzo, el gobernador de Tlaxcala, Marco Antonio Mena Rodríguez, confirmó el primer caso de COVID-19 en esa entidad: una mujer que viajó a Nueva York, Estados Unidos.​ Hasta ese día, había un total de siete defunciones, 475 casos confirmados y más de 1600 sospechosos. Asimismo, cabe resaltar que solamente el 10 por ciento de las personas infectadas requirieron hospitalización, mientras que el resto recibieron atención médica ambulatoria. Los estados en los que se concentraban hasta ese momento la mayor parte de las infecciones eran: la Ciudad de México (82 casos), Nuevo León (52), Jalisco (46), Puebla (34) y Yucatán (29).​
El 26 de marzo, se dieron a conocer 110 nuevos casos confirmados, con lo que se elevó a 585 afectados por la enfermedad. Debido a este incremento, el IMSS anticipó que «se empieza a perder la trazabilidad de los contagios, lo que significa que ya no es posible conocer quién contagió a quién».​ La cantidad de muertes por COVID-19 se elevó a ocho, una de ellas en Quintana Roo.​ Ese día, la atleta Mariana Arceo reveló que se había recuperado de la infección que contrajo en un campamento en Barcelona a principios del mes.​
El 30 de marzo, se decretó la «emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor» en el país, ante la evolución de casos confirmados y muertes por la enfermedad.​ Hasta entonces se habían confirmado 1094 personas contagiadas y 28 defunciones en México, además de 2752 casos sospechosos y 5635 casos negativos. En total, se habían realizado pruebas por COVID-19 a 9481 personas en el país.​
El 31 de marzo, se reportó el fallecimiento de un médico de urgencias que trabajaba en la clínica 7 del IMSS de Monclova, Coahuila, al día siguiente de que muriera un paciente de la misma clínica por las mismas circunstancias. Esto llevó a la colocación de un cerco sanitario en el lugar y su reconversión como hospital especial para la atención de casos de COVID-19.​

Abril de 2020

El 1 de abril, de una suma total de 29 muertes por COVID-19 en México desde el inicio de la crisis y 1215 infectados oficiales, 35 ya se habían recuperado. México era, a esa fecha, el 45° país con mayor cantidad de infecciones por esta enfermedad, el primero de los cuales era Estados Unidos, con 214 482, seguido por Italia y España, con 110 574 y 104 118, respectivamente.​
El 2 de abril, la cantidad de casos confirmados se incrementó a 1500, los cuales se hallaron dispersos primordialmente en la Ciudad de México, en el estado de México y en Jalisco. Por otro lado, se registró un aumento de 13 defunciones más, la mayor cantidad de muertes diarias por COVID-19 en el país hasta ese momento. De acuerdo con Alomía: «Los adultos jóvenes en edad productiva y vida social son los que más contagian, y los hospitalizados graves y fallecidos son los adultos mayores». Cabe resaltar que la tendencia de aumento diario de casos se mantenía en un promedio de 150 casos, de acuerdo con registros de las autoridades sanitarias.​
El 3 de abril cerró con 1688 infectados totales oficiales en México, 60 muertes —el doble desde el principio del mes— y 633 recuperados. México era, a esa fecha, el 39ª país con mayor cantidad de infecciones, superado inmediatamente por Indonesia, con 1986 infecciones.​
El 5 de abril, las autoridades sanitarias de Baja California reportaron que Mexicali posee una curva de contagios ascendente similar a la de Wuhan, China, donde se originó el COVID-19, debido a que «los habitantes de esa región no han entendido que no tienen que estar juntos ni andar circulando en las calles».​
El 7 de abril los datos publicados mostraron un total de 141 decesos, 7526 casos sospechosos, 2785 casos confirmados y 15099 casos negativos,​ lo que refleja un incremento del 186,1 % con respecto a la semana anterior. En el caso de la Ciudad de México, que posee la mayor cantidad de pacientes infectados, sus cifras se triplicaron al registrar 141 casos confirmados en un día. Por otra parte, la mayor tasa de letalidad por COVID-19 recae en Ciudad de México, Sinaloa, Estado de México, y Quintana Roo. De acuerdo con Alomía: «La curva epidémica acumulada y la curva de incidentes en las últimas 24 horas se mantienen en una tendencia ascendente» en el país.​
El 8 de abril, si bien la cantidad de personas infectadas aumentó a 3181 además de 174 decesos como consecuencia de la enfermedad, las autoridades sanitarias revelaron que estiman la existencia de 26 mil casos de infección en el país de acuerdo con el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica. Lo anterior implica que «por cada caso confirmado, hay cuando menos 8 que no han sido detectados por el sistema de salud nacional, ya sea porque no acudieron al médico o porque no se les aplicó la prueba de detección del virus».​ Se trata además del día con mayor cantidad de decesos en México —33, en total— desde que se registró la primera muerte.​
Un nuevo récord de decesos se registró el 14 de abril cuando las autoridades de Salud revelaron el fallecimiento de 74 pacientes de COVID-19 en el país. Asimismo, Alomía planteó la posibilidad de que se contabilicen 90 muertes más de casos sospechosos que presentaban síntomas similares a los de esta enfermedad.​ Hasta este día, la tasa de mortalidad es de 0,26 por cien mil habitantes, mientras que el 40 % de las víctimas infectadas se ha recuperado de la enfermedad. De forma similar, se reportó que 8 de cada 10 casos se recuperan «espontáneamente porque el sistema inmune elimina al virus en un periodo de 14 días y no registran secuelas o daños».​
El 15 de abril se reportaron 5847 casos confirmados en el país, y 449 decesos incluido el de una niña de 12 años de edad, la víctima más pequeña de la enfermedad. López-Gatell subrayó que «la epidemia ha acelerado su paso» en México.​ Las autoridades sanitarias estimaron que el pico máximo de la epidemia habría de ocurrir entre el 8 y 10 de mayo, y el 23 habría de ser «la etapa crítica de hospitalizaciones» por esta enfermedad.​
El 21 de abril, Hugo López Gatell anunció el inicio de la Fase 3, con la cual se mantienen las medidas de sana distancia, al menos hasta el 30 de mayo.​
Fuente

Últimas Noticias

Recursos Adicionales

Este hilo es actualizado cada hora. Última actualización: 29-04-2020 a las 08:00:19
submitted by HuachiBot to mexico [link] [comments]


2019.11.16 22:43 RadfemXX__ Mujeres encerradas y varones travestidos Amelia Valcárcel

Los hijras de la India han sido declarados “tercer sexo”. Pero que nadie se dé en pensar que asistimos al elogio de la libertad: no se les concede otro modo de vida que no sea el vicio ajeno.
Atenas se parecía mucho más a Marrakech que a París, salvadas las distancias. En las calles había sobre todo hombres y las casas no necesitaban ventanas. Las mujeres vivían en el piso de arriba, el gineceo. En Roma la casa importante daba a un patio. Muchas de las sociedades urbanas son o han sido unas en las que el tránsito femenino del espacio público no estaba contemplado, como tampoco la concurrencia mixta en fiestas y saraos. Cuando este rasgo se acentúa más, entonces tenemos las sociedades de encierro femenino. Las mujeres evitan las calles o las transitan bajo un manto o un velo. Las únicas que pertenecen al ámbito público o ventanean son, de cajón, mujeres públicas. Obviamente no todas las mujeres pueden estar encerradas, porque la obligación doméstica se mantiene, y el trabajo de las mujeres nunca ha sido perdonado. En ese caso, o hasta los varones hacen la compra diaria y regatean por las sartenes, o las mujeres respetables extreman los signos de pertinencia y pertenencia cada vez que salen: jamás solas, siempre veladas y calladas.
Los griegos de los que venimos y a quienes admiramos con mucho fundamento eran una de estas sociedades. Las mujeres como es debido, esto es, las hijas, madres y esposas de los hombres importantes y respetables no concurrían en el espacio público y lo mejor era que ni siquiera se llegara a saber qué apariencia tenían. La simple mirada ajena podría deshonrarlas. En ciertos festivales desfilaban una vez las hijas de familia, cosa que tenía utilidad para ir conviniendo los casamientos, y eso era todo. El trajín exterior doméstico se confiaba a servidores o esclavos. Había excepciones, pero para confirmar la regla. Eurípides, que no le caía bien a todo el mundo —no como Sófocles, al que todos adoraban—, tenía una madre vendedora de verduras, mujer del común y del mercado, que sus compatriotas no dejaban de recordarle. Se sabe que criadas y callejeras están a disposición. El modo con que se señala que una mujer no lo está es precisamente su derecho a permanecer cubierta. Y para el placer, prostitutas y efebos.
La separación de sexos culmina cuando se invisibiliza a uno de ellos: las mujeres. Los romanos en esto eran sólo algo menos cancerberos. Las matronas vivían en sus casas y, fuera de ellas, bajo sus mantos y velos. Como en Grecia, se continuó castrando a niños a fin de tener sirvientes eunucos. Algunos de ellos llegaron muy alto en la administración imperial. El estricto purdah, la separación completa de varones y mujeres, de la India musulmana no nos ha sido desconocido en Europa en absoluto. Existe en nuestro mundo de referencia principal, el clásico grecolatino. Pues bien, las sociedades de encierro femenino solucionan a veces la ausencia de mujeres en el ámbito viril y público fingiéndolas: varias sociedades urbanas han previsto la presencia de varones especiales, travestidos, para la fiesta o el placer. Sobremanera esto ha ocurrido en Asia, en Japón, Indochina, Afganistán o la India, pero también en China, cuya Ciudad Prohibida sólo podía ser asistida por eunucos imperiales. Los “muchachos del placer” forman una comunidad separada de usos evidentes. Provienen de castas poco afortunadas y a veces son eunucos, aunque no siempre. Cuando la mirada viril quiere objetos sexuales permitidos entonces practica géneros más o menos acusados de homofilia hombruna.
¿Qué sucede cuando una práctica inmemorial se inscribe dentro de una democracia formal? Que ha de ser leída de otra forma. Comienza un sendero empinado: los hijras de la India, unos tres millones de personas, producto atávico de sociedades urbanas de encierro femenino, han sido declarados por el Estado actual “tercer sexo”. Pero que nadie se equivoque y dé en pensar que asistimos al elogio de la libertad. Lo duro y cierto es que suelen ser varones, castrados o no, de castas inferiores a quienes no se concede otro modo de vida que no sea el del vicio, ajeno, por supuesto. La India es, junto con China y Pakistán, poseedor de una notable brecha de sexo —50 millones menos de mujeres que de varones— y tiene unos 4 millones de hijras. Se consuma un atroz feticidio femenino porque se prefiere varón. Pero, a la vez, se gestan y paren varones pobres, muy pobres, que encontrarán sólo ante sí semejante salida vital. La India, que sigue consagrando niñas como prostitutas en templos, pero que no deja nacer a una tan enorme cantidad de mujeres, pretende presentar como tolerancia lo que sólo es el resultado de un patriarcado demente.
https://elpais.com/elpais/2019/11/07/ideas/1573146376_228955.html
submitted by RadfemXX__ to FeminismoRadical [link] [comments]


2019.11.05 17:11 RadfemXX__ ¿Qué hace a una mujer? Por Elinor Burkett 6 de junio de 2015 en TNYT

¿Las mujeres y los hombres tienen cerebros diferentes?
Cuando Lawrence H. Summers era presidente de Harvard y sugirió que los tenían, la reacción fue rápida y despiadada. Los expertos lo tildaron de sexista. Los miembros de la facultad lo consideraron un troglodita. Alumni retuvieron las donaciones.
Pero cuando Bruce Jenner dijo casi lo mismo en una entrevista de abril con Diane Sawyer, fue adorado por su valentía, incluso por su progresismo.
"Mi cerebro es mucho más femenino que masculino", le dijo, explicando cómo sabía que era transgénero.
Este fue el preludio de una nueva difusión de fotos y una entrevista en Vanity Fair que nos ofreció una muestra de la idea de Caitlyn Jenner de ser una mujer: un corsé que realza el escote, poses sensuales, rímel espeso y la posibilidad de de "noches de chicas" con bromas regulares sobre cabello y maquillaje. La Sra. Jenner fue recibida con aplausos aún más estruendosos. ESPN anunció que le daría a Jenner un premio por su valor. El presidente Obama también la elogió. Para no quedarse atrás, Chelsea Manning se subió al tren de género de la Sra. Jenner en Twitter y dijo: "Estoy mucho más consciente de mis emociones; mucho más sensible emocionalmente (y físicamente) ".
Una parte de mí hizo una mueca.
He luchado durante muchos de mis 68 años contra los esfuerzos por poner a las mujeres, nuestros cerebros, nuestros corazones, nuestros cuerpos, incluso nuestro estado de ánimo, en cajas ordenadas, para reducirnos a estereotipos canosos. De repente, encuentro que muchas de las personas que considero de mi lado, personas que orgullosamente se autodenominan progresistas y apoyan fervientemente la necesidad humana de autodeterminación, están aceptando la noción de que pequeñas diferencias en el cerebro masculino y femenino conducen a grandes bifurcaciones en el camino y que algún tipo de destino de género está codificado en nosotros.
Ese es el tipo de tonterías que se utilizaron para reprimir a las mujeres durante siglos. Pero el deseo de apoyar a personas como la Sra. Jenner y su viaje hacia su verdadero ser lo ha traído de vuelta de manera extraña e involuntaria.
Las personas que no han vivido toda su vida como mujeres, ya sea Jenner o Summers, no deberían definirnos. Eso es algo que los hombres han estado haciendo durante demasiado tiempo. Y por mucho que reconozca y respalde el derecho de los hombres a deshacerse del manto de la masculinidad, no pueden arriesgar su reclamo de dignidad como personas transgénero pisoteando la mía como mujer.
Su verdad no es mi verdad. Sus identidades femeninas no son mi identidad femenina. No han viajado por el mundo como mujeres y han sido moldeadas por todo lo que esto implica. No han sufrido reuniones de negocios con hombres que hablan aa sus senos ni se han despertado después del sexo aterrorizados de haber olvidado tomar sus píldoras anticonceptivas el día anterior. No han tenido que lidiar con el inicio de sus períodos en medio de un metro lleno de gente, la humillación de descubrir que los cheques de sus compañeros de trabajo eran mucho más grandes que los suyos, o el miedo a ser demasiado débiles para protegerse de los violadores.
Para mí y para muchas mujeres, feministas o no, una de las partes difíciles de presenciar y querer apoyar el movimiento por los derechos transgénero es el lenguaje en el que insiste un número creciente de individuos trans, las nociones de feminidad que están articulando, y su desprecio por el hecho de que ser mujer significa haber acumulado ciertas experiencias, soportado ciertas indignidades y saboreado ciertas cortesías en una cultura que reaccionó ante ti como una mujer.
Los cerebros son un buen lugar para comenzar porque una cosa que la ciencia ha aprendido sobre ellos es que, de hecho, están formados por la experiencia, la cultura y otros. La parte del cerebro que se ocupa de la navegación se amplía en los taxistas de Londres, al igual que la región que se ocupa del movimiento de los dedos de la mano izquierda en los violinistas diestros.
"No se puede tomar un cerebro y decir 'ese es el cerebro de una niña' o 'ese es el cerebro de un niño'", dijo a The Telegraph Gina Rippon, neurocientífica de la Universidad Británica de Aston. Las diferencias entre cerebros masculinos y femeninos son causadas por el "goteo, goteo, goteo" del entorno de género, dijo.
El goteo, goteo, goteo de la experiencia de la Sra. Jenner incluyó una fuerte dosis de privilegio masculino que pocas mujeres podrían imaginar. Mientras el joven "Bruiser", como Bruce Jenner era llamado cuando era niño, estaba siendo animado por una beca atlética universitaria, pocas atletas femeninas podían atreverse a esperar tal generosidad ya que las universidades ofrecían pocos fondos para los deportes femeninos. Cuando el Sr. Jenner buscó un trabajo para mantenerse durante su entrenamiento para los Juegos Olímpicos de 1976, no tuvo que recurrir a los exiguos anuncios de "Se busca ayuda - Mujer" en los periódicos, y pudo sobrevivir con los $ 9,000 que ganó anualmente, a diferencia de las mujeres jóvenes cuyo salario medio era poco más de la mitad que el de los hombres. Alto y fuerte, nunca tuvo que descubrir cómo caminar por las calles de forma segura por la noche.
Esas son realidades que dan forma al cerebro de las mujeres.
Al definir la feminidad como lo hizo con la Sra. Sawyer, el Sr. Jenner y los muchos defensores de los derechos de las personas transgénero que toman una táctica similar ignoran esas realidades. En el proceso, socavan casi un siglo de argumentos muy reñidos de que la definición misma de mujer es una construcción social que nos ha subordinado. Y socavaron nuestros esfuerzos para cambiar las circunstancias con las que crecimos.
La retórica de "Nací en el cuerpo equivocado" favorecida por otras personas trans no funciona mejor y es igual de ofensiva, reduciéndonos a nuestros senos y vaginas colectivos. Imagine la reacción si un joven blanco declarara de repente que estaba atrapado en el cuerpo equivocado y, después de usar productos químicos para cambiar la pigmentación de su piel y tejer el cabello en rizos, esperaba que la comunidad negra lo abrazara.
Muchas mujeres que conozco, de todas las edades y razas, hablan en privado sobre lo insultante que encontramos el lenguaje que usan los activistas trans para explicarse. Después de que el Sr. Jenner habló sobre su cerebro, una amiga lo calificó de indignación y preguntó con exasperación: "¿Está diciendo que es malo en matemáticas, llora durante las malas películas y está preparado para la empatía?" Después del lanzamiento de las fotos de Vanity Fair de la Sra. Jenner, Susan Ager, una periodista de Michigan, escribieron en su página de Facebook: "Apoyo totalmente a Caitlyn Jenner, pero desearía que no hubiera elegido salir como una chica sexualizada".
En su mayor parte, nos mordemos la lengua y no expresamos el enojo que amontonamos abierta y correctamente con el Sr. Summers, desanimado por el torbellino que ha estallado en las franjas radicales de los movimientos de mujeres y trans por eventos limitados a las "mujeres nacidas de mujeres", el acceso a los baños y quién ha sufrido la mayor persecución. El insulto y el miedo directo con el que viven los hombres y mujeres trans nos es muy familiar, y la batalla de un grupo cruelmente marginado por la justicia es algo que instintivamente queremos apoyar.
Pero a medida que el movimiento se generaliza, es cada vez más difícil evitar hacer preguntas puntuales sobre los frecuentes ataques de algunos líderes trans al derecho de las mujeres a definirnos a nosotras mismas, nuestro discurso y nuestros cuerpos. Después de todo, el movimiento trans no solo se hace eco de los afroamericanos, los chicanos, los gays o las mujeres al exigir el fin de la violencia y la discriminación, y ser tratados con un respeto total. Está exigiendo que las mujeres nos reconceptualicemos.
En enero de 2014, la actriz Martha Plimpton, una defensora de los derechos del aborto, envió un tweet sobre una gala benéfica para el financiamiento del aborto en Texas llamado "Una noche de mil vaginas". De repente, fue abrumada por las críticas por usar la palabra "vagina". ""Dada la vigilancia policial genital constante, no se puede esperar que las personas trans se sientan incluidas en un título de evento centrado en un genital binario vigilado", respondió @DrJaneChi.
Cuando la Sra. Plimpton explicó que continuaría diciendo "vagina", y ¿por qué no debería hacerlo, dado que sin una vagina no hay embarazo ni aborto? - Su alimentación se desbordó de nuevo con indignación, informó Michelle Goldberg en The Nation. "¿Entonces estás realmente comprometida a volver a usar un término que te han dicho muchas veces que es excluyente y dañino?", Preguntó un blogger. La Sra. Plimpton se convirtió, por usar el nuevo insulto trans, en una terf, término que significa "feminista radical trans excluyente ". En enero, Project: Theatre en Mount Holyoke College, una autodescrita universidad de artes liberales para mujeres, canceló una presentación de La icónica obra feminista de Eve Ensler "The Vagina Monologues" porque ofrecía una "perspectiva extremadamente estrecha sobre lo que significa ser mujer", explicó Erin Murphy, la presidenta del grupo de estudiantes.
Permítanme aclarar esto: la palabra "vagina" es excluyente y ofrece una perspectiva extremadamente estrecha sobre la feminidad, por lo que los 3.500 millones de nosotras que tenemos vaginas, junto con las personas trans que las quieren, deberíamos describir las nuestras con la terminología políticamente correcta que los transactivistas nos presionan: ¿"agujero frontal" o "genitales internos"?
Incluso la palabra "mujer" ha sido atacada por algunas de las personas que reclaman el derecho a ser consideradas mujeres. Los hashtags #StandWithTexasWomen, popularizados después de que Wendy Davis, entonces senadora estatal, intentara filtrar la Legislatura de Texas para evitar la aprobación de una ley antiabortista draconiana, y #WeTrustWomen, también están bajo ataque, ya que ellos también son excluyentes.
"Los derechos al aborto y la justicia reproductiva no son un problema de las mujeres", escribió Emmett Stoffer, una de las muchas personas transgénero que se describe a sí misma en un blog sobre el tema. Es "un problema del propietario del útero". El Sr. Stoffer se refería a la posibilidad de que una mujer que está tomando hormonas o sometida a cirugía para convertirse en hombre, o que no se identifica como mujer, pueda tener un útero, quedar embarazada y Necesitar un aborto. En consecuencia, los grupos de derechos al aborto están bajo presión para modificar sus declaraciones de misión para omitir la palabra mujer, como informó recientemente Katha Pollitt en The Nation. Quienes han cedido, como el Fondo de Acceso al Aborto de Nueva York, ahora ofrecen sus servicios a "personas" y "personas que llaman". El Fondo Texas Women, que cubre los gastos de viaje y hotel de las que necesitan abortos sin una clínica cercana, recientemente cambió su nombre para Fund Texas Choice.
Las universidades de mujeres se están retorciendo en nudos para acomodar a las estudiantes que se consideran hombres, pero generalmente no hombres que viven como mujeres. Ahora, estas instituciones, cuya misión principal es cultivar líderes femeninas, tienen presidentes de gobierno estudiantil y dormitorios que se identifican como hombres.
Como Ruth Padawer informó en The New York Times Magazine el otoño pasado, los estudiantes de Wellesley están reemplazando cada vez más la palabra "sororidad" por "hermandad", y las miembros de la facultad se enfrentan a las quejas de los estudiantes trans sobre su uso universal del pronombre ella, aunque con razón Wellesley se jacta de su larga historia como la "universidad preeminente del mundo para mujeres".
El paisaje que se está cartografiando y el lenguaje que lo acompaña son imposibles de entender e igual de difíciles de navegar. Los activistas trans más vinculados a la teoría dicen que no hay paradojas aquí, y que cualquiera que crea que existe se está aferrando a una visión binaria del género que es irremediablemente anticuada. Sin embargo, Jenner y Manning, por mencionar solo dos, esperan ser llamados mujeres, incluso cuando se les dice a los proveedores de aborto que usar ese término es discriminatorio. Entonces, ¿son los que han hecho la transición de los hombres las únicas mujeres "legítimas" que quedan?
Las mujeres como yo no se pierden en falsas paradojas; estábamos rompiendo puntos de vista binarios de hombres y mujeres mucho antes de que la mayoría de los estadounidenses hubieran escuchado la palabra "transgénero" o usaran la palabra "binario" como adjetivo. Debido a que lo hicimos, y seguimos haciéndolo, miles de mujeres que antes estaban confinadas a trabajos como secretarias, esteticistas o azafatas ahora trabajan como soldadoras, mecánicas y pilotos. Es por eso que nuestras hijas juegan con trenes y camiones, así como con muñecas, y por qué la mayoría de nosotras nos sentimos libres de usar faldas y tacones el martes y pantalones azules el viernes.
De hecho, es difícil creer que este aflojamiento de las restricciones de género para las mujeres no sea al menos una explicación parcial de por qué se realizan tres veces más cirugías de reasignación de género en los hombres. Los hombres están, comparativamente hablando, más atados, incluso estrangulados, por los estereotipos de género.
La lucha por superar estos estereotipos está lejos de terminar, y los activistas trans podrían ser aliados naturales de las mujeres en el futuro. Mientras los humanos produzcan cromosomas X e Y que conduzcan al desarrollo de penes y vaginas, a casi [email protected] s nos "asignarán" géneros al nacer. Pero lo que hacemos con esos géneros, los roles que nos asignamos y los unos a los otros, basados ​​en ellos, es casi totalmente mutable.
Si ese es el mensaje final de la corriente principal de la comunidad trans, les daremos la bienvenida feliz y amorosamente a la lucha para crear un espacio para que todos puedan expresarse a sí mismos, en términos de género neutro, sin ser coaccionados por expectativas de género Pero minar las identidades de las mujeres y silenciar, borrar o renombrar nuestras experiencias no son necesarias para esa lucha.
Bruce Jenner le dijo a la Sra. Sawyer que lo que más esperaba en su transición era la posibilidad de usar esmalte de uñas, no por un instante furtivo y fugitivo, sino hasta que se despegara. Quiero eso para Bruce, ahora también para Caitlyn. Pero también quiero que recuerde: el esmalte de uñas no te hace mujer.
https://www.reddit.com/GenderCritical/comments/drk24a/what_makes_a_woman_new_york_times_opinion_piece/
submitted by RadfemXX__ to FeminismoRadical [link] [comments]


2018.07.29 02:56 alforo_ Se buscan imbéciles para club de fans

Como si de un virus se tratara, los imbéciles se han convertido en perfectos forúnculos allá donde la espalda pierde su bello nombre. Y en España últimamente salen como las babosas en días de lluvia fina a jalear las más putrefactas causas. Y, como me pasa con esos animalitos que reptan y cuya misión no es más que comer los brotes tiernos expulsando babas, no entiendo muy bien cuál es el beneficio en esto que se ha venido llamando el círculo de la vida.
Hace pocas fechas escuchábamos quejicoso a un miembro de La Manada dolerse de que Facebook le hubiera cerrado su club de fans. Sí, en España un nutrido número de imbéciles decidieron loar al tipo que violó a una chica de 19 años en San Fermín y sobre el que está pesa otra actuación similar con una chica de Pozoblanco. No sé si lo que más les mola es que droguen a las chicas, que simplemente abusen de su superioridad numérica y de fuerza para poder abusar de ellas o si, por el contrario, les atrae el perfeccionamiento de sus planes: organizaban las violaciones como si de un campamento de alta montaña se tratara, sin dejarse nada al azar: la ropa interior, los calcetines y ¡la burundanga!
Imbéciles machistas que han diseccionado la vida de la chica como si el hecho de haber sido violada debiera haber supuesto condena de muerte social, que han redactado titulares machistas que rozaban el delito -y no sólo a la inteligencia y a la vergüenza ajena-. Los mismos imbéciles que, a través de digitales de poca monta, han cruzado la línea de su natural estulticia para convertirse en delincuentes que publicaron los datos personales de la chica incumplimiento las leyes que protegían sus datos.
El machismo mata, y por tanto, me van a permitir que muestre mi intolerancia a una actitud que ha abocado a una auténtica lacra de terrorismo machista que, hoy, ya no pone el contador a cero respecto a las mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas, pero que no acaba de definir con exactitud la magnitud de todas aquellas que son víctimas de violencia machista en cualquiera de sus expresiones.
Imbéciles y puteros que defienden que las prostitutas trabajan porque, como no han estudiado y son vaguetas o feas, pues tiene que comerciar con su cuerpo y son cómplices de que un 70% de mujeres que practican la prostitución en España sea víctima de trata de blancas, maltrato, abuso, vejaciones y asesinatos. Porque los imbéciles patrios, machistas y puteros, nos colocan como el país que más consume prostitución en Europa.
Y, oye, que das una patada a una piedra y te salen esos del PP que apoyan a esa insigne concejala que afirmó que la prostitución debía existir para satisfacer a feos y discapacitados porque no pueden tener otra cosa. ¿Cómo le explicas a quien piensa así que ni la discapacidad ni la fealdad son motivos para maltratar a una mujer y que el mantener relaciones sexuales no es un derecho?
Como si sus palabras no fueran el mejor escaparate de su capacidad de verbalizar aberraciones decidió extenderla a la acción política e intentar reprobar a la concejal socialista que defiende que la prostitución no sólo es una forma de violencia machista, sino que además, es una de las más terribles porque, quienes la padecen, en demasiadas ocasiones están bajo el yugo del maltrato y el miedo.
Y sí, es una muestra de imbecilidad supina intentar reprobar a quien defiende los derechos de las mujeres echándole en cara que acuse a los pinteños de consumir prostitución. Supongo que quien no haya consumido prostitución no se dé por aludido, y el que lo haya hecho, espero que le hierva la cara como le hierven las entrañas a quienes han tenido que padecerlos dentro de sus cuerpos.
Y como; aunque la mona se vista de seda, mona se queda; hay togas -las sotanas merecen un capitulo monográfico- que no pueden esconder la imbecilidad de las palabras de quien pretendió absolver a un padre por haber abusado de su hija porque, según el juez, la niña no mostró signo alguno de encontrarse o sentirse incómoda, intranquila, inquieta o perturbada mientras su padre le metía mano en un autobús urbano delante de quienes le denunciaron. O toda esa condescendencia con el machismo que, a golpe de mazo, han dejado a las mujeres en manos de sus verdugos, en la muerte segura de los malos tratos, de las amenazas. De todos esos niños y niñas que no fueron suficientemente protegidos porque la injusticia patriarcal hace una lectura del Código Penal que nos sigue sometiendo a la desigualdad y al arbitrio de quienes siguen creyéndose superiores y no iguales.
750 jueces firmaron un manifiesto hace pocas fechas en las que manifestaban sentirse presionados porque la sociedad y los políticos opinaban sobre las sentencias. Señorías, yo firmo un manifiesto para que, jueces como el que ha condenado a Juana Rivas con más dureza de la que hubiera tratado al ex marido en caso de abusar de ella y/o de sus hijos, no se permitan reflejar en una sentencia que una cicatriz en el muslo de una mujer es un elemento de belleza. Circunstancialmente es el mismo juez que se opuso a la Ley contra la Violencia de Género. Millones de mujeres nos unimos el pasado 8 de marzo en el más grande manifiesto para que, entre otras cosas, las togas no supongan impunidad en el respeto a la igualdad, al respeto, a una sociedad del siglo XXI que ha avanzado y ya no admite que las mujeres sigamos sometidas a legislaciones más propias del medievo. Esos magistrados y magistradas puede que ignoren que España ha tenido el funesto privilegio de encabezar la lista de países con más sentencias machistas. El premio se lo llevó el magistrado de un juzgado de Vitoria cuando preguntó a una víctima de violación por parte de su expareja a ver si había cerrado bien las piernas para evitar ser violada. En cambio, las mujeres no podemos ignorar semejante grado de majadería porque nos hace daño, porque deja a nuestros violadores y maltratadores libres.
Y, cómo no, tenemos el clásico club de fans de los nostálgicos de la Dictadura, los que se cagan en la memoria de los muertos de la cuneta manifestándose en el Valle de los Caídos acompañando sus absurdos graznidos con los aguiluchos de las banderas ansiosos de echar a volar para no compartir espacio con semejantes especímenes de dos patas que se han convertido en necios. Son los imbéciles que se esconden en perfiles falsos para poder soltar todas las barbaridades que jamás soltarían a calzón quitado, porque no hay nada más clásico que los cobardes defendiendo el abuso y la tiranía de otros. Imbéciles arios y patrios que tienen cabida porque tenemos un país que permite que se haga apología del fascismo desde las instituciones: ayuntamientos e incluso desde los distintos parlamentos y que, además, se les cede espacios televisivos para que puedan seguir sobreviviendo. Tenemos un país que, hasta ayer, condecoraba vírgenes y comparaba el aborto con ETA desde las instituciones que debieran velar por todos nosotros.
Queremos ser un país avanzado, del siglo XXI, pero nuestros imbéciles son palos en las ruedas de una carreta que se desvencija y nos mantiene anclados en los prolegómenos del XX. Es hora de que la máquina de tiempo nos traslade a la sociedad que pueda afrontar los retos del futuro con una ciudadanía que respete, que avance hacia la igualdad con respeto, sin miradas melancólicas a los tiempos pasados en los que los yugos siempre los llevábamos las mismas. Y, para ello, las mujeres volveremos a ser imprescindibles porque nos negamos a que nuestras hijas tengan que estar al arbitrio de los imbéciles de los tiempos de sus madres. Tan sencillo y tan difícil. ¿Quién dijo miedo?https://blogs.publico.es/otrasmiradas/14288/se-buscan-imbeciles-para-club-de-fans/
submitted by alforo_ to podemos [link] [comments]


2018.07.24 04:47 UchihaSkywalker Sasuke Shinten. Capítulo I

Sasuke Shinten. Capítulo I
Nuevamente, todos los créditos de la traducción del Japonés al Inglés a Organic Dinosaur. Este es el capítulo I de la novela (PARTES 1-5). El prólogo está en otros post dividido en dos partes.
Traducción original del japones al inglés para: https://twitter.com/OrganicDinosaur
Link del capítulo en inglés: https://www.reddit.com/Naruto/comments/911cnq/translation_sasuke_shinden_chapter_1_section_1/
https://www.reddit.com/Naruto/comments/91oxq4/translation_sasuke_shinden_chapter_1_section_1/
https://www.reddit.com/comments/93meo3
https://www.reddit.com/comments/9ajf6b
https://www.reddit.com/comments/9coikb

Novela Sasuke: Prólogo (Parte 1)Prólogo (Parte 2) → Capítulo I

Pixiv Id 15629111
CAPÍTULO I
PARTE 1 (pág 38-48)
-¡¡KONOHAMARUSENSEIIIIIIII!! ¡¡¡Mejórate pronto 'ttebasaaaa!!
Boruto abre enérgicamente la puerta de la habitación del hospital. Su voz alegre y vigorosa se puede escuchar en todo el hospital. Por supuesto, Boruto irrumpe en la puerta primero. Él tiene buenas intenciones, pero se ha quedado completamente con las manos vacías. Sarada entra a continuación:
- ¡Boruto! ¡Estás siendo ruidoso y molesto! ¡Como esta es una habitación de hospital, debes estar tranquilo!
Ella está sosteniendo un ramo de sakura en su pecho. ¡Por último Mitsuki entra tranquilamente a la habitación.
Solo ha pasado un día desde que Konohamaru fue hospitalizado, pero ya se ha aburrido de él. Está feliz de ver a sus amados estudiantes, y la alegría de su visita se extiende inadvertidamente a través de su rostro. Él comienza a preguntarles sobre su misión. Intenta hablar con ellos de una manera compuesta como su shishou, para preservar su dignidad. Boruto responde que no había uno. Así que es por eso que decidieron hacer fila desde temprano por la mañana.
-Qué quieres decir con 'Hacer fila’? ¿Para qué?
-¡Para esto!
Mitsuki está sosteniendo una bolsa de papel en sus manos de donde saca un paquete cuadrado. El nombre de la tienda está escrito en el papel de regalo. Es algo de una confitería japonesa que ha sido muy popular últimamente. Es famoso por hacer estas exclusivas fresas daifuku. ¡Solo hacen 400 de ellos por día! El rumor es que si no te metes en línea incluso antes de que abra la tienda, no podrás comprar ninguno.
Sarada confirma deliciosamente que todos se pusieron en línea temprano para estos daifuku de fresa. Mientras ella habla, coloca las ramas de sakura en un jarrón de flores. Boruto toma la caja de Mitsuki. ¡Parece que no puede esperar más! Él arranca el papel de envolver y abre la tapa. Los daifuku de fresa están envueltos en papel japonés y cuidadosamente alineados en filas.
Konohamaru concluye que podrían haberse metido en la fila por sí mismos. Aunque su corazón está animado por su intención, parece un poco decepcionado.
Mitsuki quiere preparar un poco de té y le pregunta dónde puede obtener un suministro de agua caliente. Konohamaru interviene y dice que quiere hacerlo. Con la ayuda de Mitsuki, Konohamaru saca las muletas de su cama. Como ha estado postrado en cama, se ha sentido un poco inquieto y deprimido. No ha podido hacer mucho, entonces sale entusiasmado de la habitación.
Mientras tanto, Boruto toma algunas sillas que están cerca de la habitación del hospital y las organiza en círculo. Todos se sientan. Sarada está sorprendida y preocupada de que haya ninjas que puedan herir y hospitalizar gravemente a alguien como Konohamaru-sensei. Mitsuki asiente con total acuerdo con ella. Pero al menos ninguno de los otros pasajeros resultó herido, por lo que deberían estar contentos por eso.
Sarada enciende la TV. El intervalo de transmisión se está emitiendo actualmente un programa de noticias. Es solo un poco antes del mediodía. Hay una joven rubia en la pantalla; están apuntando el micrófono hacia ella, parece ser una especie de entrevista.
-¿Quién es ella?
Sarada inclina la cabeza hacia un lado.
-Ese es Himeno Lilly. Sarada, ¿tú no sabes nada de ella?
Dice Boruto con los ojos muy abiertos.
-Bueno, eso es porque no veo mucha televisión. Entonces, ¿quién es esa niña? ¿Una estrella de televisión?
-Ella es una idol. Ella es popular hoy en día, por lo que aparece en la televisión bastante, ya sabes.
Mientras Boruto conversa, toma tranquilamente el daifuku de fresa. Comienza a abrir el papel de envolver y Sarada y Mitsuki lo siguen, extendiendo sus manos para obtener uno. Sarada arranca el papel de envolver, y luego mira distraídamente la pantalla del televisor.
Lilly todavía está en la pantalla. Tiene unos bellos rasgos faciales, está usando un mini vestido con volantes y cintas cosidas en él y también un par de botas blancas, tiene el pelo rubio largo hasta los hombros que está diseñado en ondas sueltas. Su edad parece ser a mediados de la adolescencia, pero manera de hablar y su comportamiento parece ser inocente, como si fuera una niña más joven.
-Ella es una ídolo, eh .... No estoy nada interesada, pero en cuanto a esta chica ... ¿Me pregunto qué tipo de canciones canta?
Mientras pensaba las cosas distraídamente, Sarada comió un bocado del daifuku de fresa. Ella inmediatamente saltó como si hubiera recibido una descarga eléctrica.
- ¿¡Qué es esto!? ¡¡Es delicioso!!
-Tienes razón.
Mitsuki estaba de acuerdo con Sarada.
-Mmm! Es delicioso, pero me gusta la dulce sopa de frijoles rojos con mochi que mi madre me prepara aún más, ya sabes.
Incluso mientras decía algo tan imprudente, Boruto ya estaba extendiendo su mano para tomar su segundo daifuku de fresa.
-Wow, Este daifuku es tan ... increíblemente ... increíblemente ... increíble
Era tan delicioso que no tenía palabras para su vocabulario. Sarada estaba completamente envuelta en felicidad mientras masticaba y terminaba de comer la primera.
Piensan en esperar hasta que Konohamaru-sensei regrese antes de tener una segunda, pero esa reconsideración duró solo dos segundos. Entonces, cada uno de ellos, alegremente, busca otro. La música comienza a transmitirse desde el televisor. Parece que Lilly anunció su última canción.
La pantalla muestra el título de la canción: "Machuumaro Heart" [1], y Sarada comienza a sentir un leve dolor de cabeza. Luces de colores brillan sobre Lilly ... Ella se mueve de su cintura y gira alrededor.
-¡¡Qué diablos es esto!!
Los gritos de Sarada también resuenan en todo el ala del hospital. Boruto responde con fastidio:
-Sarada, estás siendo molesta’ttebasa. Esta es una habitación de hospital, ¿no deberías estar en silencio?
Nota:
[1] OD dice que ese título de la canción fue lo mejor que lo pudo traducir, en Japones era algo así: まちゅまろハート
PARTE 2
Sarada le pregunta a Boruto si al menos entiende algo de las letras en las canciones de Lilly. Ella sigue cantando cosas como "infierno y angeles" y "Pegajosos, malvaviscos pegajosos". Él tampoco sabe el significado detrás de esto, ¿verdad? Boruto responde que a él no le importan particularmente las letras de las canciones.
Toma otro bocado del daifuku de fresa y llena boca con él. Parece que ha mantenido su apetito incluso después de escuchar la canción. A Sarada tampoco parece importarle demasiado la letra, pero de alguna manera, no puede evitar sentirse perturbada por estas letras enigmáticas. Sarada, en tono de reproche, echa otro vistazo al televisor. La vista de la cámara muestra a Lilly cantando un segmento que dice "Machuumaro mofumofu mofufufufu" [2]. La idol continúa cantando con entusiasmo su canción.
Sarada, no pudiendo soportar escuchar más, cierra el puño y da un golple al contro remoto, apagando el televisor. Mitsuki luego comienza a tararear para sí mismo: "Mofumofu mofufufufu". Los chicos no parecen entender el tema en absoluto. Pero, de todos modos, todavía hay más daifuku de fresa, y son bastante deliciosos. Siguen comiéndoselos mientras conversan ociosamente.
Konohamaru luego regresa con muletas en un brazo y con una bandeja hábilmente equilibrada en el otro. Se ríe un poco y nota que parecían haber comido ya. Él pasa el té a cada uno de ellos. Boruto comienza a preguntarle a Konohamaru sobre el incidente mientras toma su té. ¿Quienes fueron las personas que atacaron a la raisha? ¿Cuál fue el sentido de las explosiones? ¿Y con qué tantos perpetradores? Konohamaru dice que aún no tienen información sobre por qué. Esos tipos vestidos de púrpura no dejaron muchas pistas atrás. Pero parece que tienen un número excesivo de agujeros en sus oídos.
-¿Agujeros? Quieres decir agujeros de pearcings, ¿verdad?
Mitsuki dudosamente preguntó de nuevo.
-Sí. Los cadáveres fueron sometidos a una autopsia por el equipo de tratamiento médico. Dijeron que todos, desde los lóbulos de sus orejas hasta el cartílago, parecían haber tenido unos cinco agujeros perforados abiertos
-¿No es eso un signo para denotar la unidad de su grupo? Similar a nuestro hitai-ate ...
Konohamaru dice que no puede estar seguro de eso. Pero por sus impresiones al luchar contra ellos, fueron que su fuerza de batalla no parece ser una amenaza... Además del líder, parecen ser de nivel Chuunin. Pero seguían siendo problemáticos a su manera. Sarada concluye correctamente que el punto era que los enemigos estaban completamente dispuestos a arriesgar sus vidas. Konohamaru asiente sombríamente con la cabeza en acuerdo. Si los enemigos fueran arrestados, podrían extraer información de ellos. Sin embargo, los enemigos eligieron morir en su lugar. Entonces, es algo increíblemente difícil de hacer si tu objetivo es capturarlos vivos. Es aún más difícil hacer eso, en lugar de simplemente matarlos.
A Boruto le preocupa la explosión destructiva de la raisha: ¿estaban tratando especialmente de usar bombas o ninjutsu? Bueno, si su objetivo era apuntar indiscriminadamente contra los aldeanos podrían tener contramedidas también. Eso potencialmente causaría mucho daño. Podrían estar apuntando a una zona o estación civil atestada. Podrían haber causado la explosión destructiva a plena luz del día. Pero por ahora, Konohamaru no conoce la situación actual con mucho detalle. Los cuatro se quedan callados en el hospital después de enterarse.
-De todos modos, ¿no deberíamos comer un poco de daifuku de fresa?"
-Konomahu habló brillantemente para sacudirse la atmósfera sombría.
Levantó la tapa de la caja de daifuku de fresa, pero su contenido estaba completamente vacío.
- ¿¡Eh!?
Sorprendido, Konohamaru miró el contenido de la caja repetidamente por cuatro veces. No importaba cuántas veces mirara, no había nada dentro.
-S-ustedes ... ¿Qué pasó con el daifuku de fresa?
Mientras su agitación se extendía en su voz, miró hacia las tres personas.
-Solo comí dos.
Mitsuki afirmó esto sin un momento de retraso.
-Yo solo comí tres.
-Solo comí cuatro de ellos’dattebasa
-Ahora todo ha sido explicado, ¿verdad? ¡Porque solo había nueve'kore!
Konohamaru estaba furioso, mirándolos con dagas en los ojos. Sarada trató de calmarlo mientras decía "Está bien, está bien ..." Se sentía culpable, pero en realidad eran tan sabrosas que no se arrepiente.
-Bueno, porque podemos ir y comprarlos de nuevo
-No... Si tienes ese tipo de tiempo libre, úsalo para entrenar ...
Aunque lo dijo con firmeza, los hombros de Konohamaru estaban completamente caídos. Con una sonrisa amarga, Mitsuki intentó mediar cambiando el tema de la conversación.
-Sensei, ¿qué tan pronto será dado de alta?
Konohamaru inadvertidamente y con tristeza, echa un vistazo al yeso que protege su tobillo derecho. Él dice que la lesión en sí misma no es para nada mala. Sin embargo, la bomba parecía haber causado una leve parálisis, parece como si hubiera acutado un veneno contra él. Hasta que terminen de contrarrestar eso, se requiere hospitalización. Tomará aproximadamente tres semanas. Sarada le pregunta en un tono preocupado:
- ¿Tres semanas?
Boruto pregunta qué pasará con la misión de su equipo. Konohamaru mira hacia la puerta con una sonrisa. Él les dice que habrá un sustituto que se responsabilizará de ellos mientras tanto. Mitsuki parece un poco curioso.
-Un sustituto, ¿eh?
No te preocupes Esta persona es excepcionalmente fuerte. Bueno, eso es decirlo de una manera humilde, supongo. Es tremendamente fuerte.
- ¿Hablas en serio? ¡Eso es exactamente lo que quería!
Boruto agarra sus dos manos fuertemente por la emoción. Sarada, molesta por la forma tan pomposa en que Konohamaru está actuando, pregunta:
-Entonces, ¿quién es esta persona? ¿Quién dijiste que es el sustituto?
-Soy yo.
Se escuchó el tono bajo de una voz genial. Solo al escuchar ese tono de voz, los tres instantáneamente adivinaron quién era esa persona. Volvieron la cabeza hacia la entrada. Sasuke estaba parado allí con su rostro habitual e inexpresivo.
- ¡No es cierto! [3]
- ¿¡Papá será nuestro sensei!?
Sarada reaccionó con mucha alegría. Ella se sorprendió mucho, pero luego recuperó la compostura. Ella continuó después de aclarar su garganta, tosiendo:
- Entonces papá será nuestro sensei.
Ella se corrigió a sí misma, hablando con una postura serena.
-Ah. Eso es porque me quedaré en la aldea por un tiempo.
- ¿¡En serio!? ¡Bien!
Con una rebosante sonrisa, Boruto levantó los brazos sobre su cabeza. Sus ojos se iluminaron y estaban brillando. No pudo contener su completa felicidad y una sonrisa estalló en su rostro. Justo al lado de él, Mitsuki también tenía una sonrisa en su rostro por estar lleno de emoción.
Notas:
[2] OD no da traducción de esto, si recuerdan, es algo que no supo bien qué era.
[3] Para los que no sepan, la expresión “No way!” es como de sorpesa. Es como cuando uno dice “No mmes!” o “No inventes” algo así jajajaja.
PARTE 3 (pags 49-58)
-¡Sasuke-occhan nos va a enseñar ninjutsu!
Boruto no puede contener su emoción. El lugar de entrenamiento designado se encuentra en un bosque que se extiende fuera de la aldea. Su forma de andar cambia inconscientemente a una alegre y radiante, mientras avanza hacia el punto de encuentro. El objetivo de Boruto es convertirse en un ninja como Sasuke que apoyará al Hokage. Y para Boruto, Sasuke es la encarnación de su sueño en sí mismo.
Boruto no puede evitar estar de muy buen humor debido a esta oportunidad. Ya había entrenado con Sasuke: aunque fue un corto período de tiempo, había aprendido muchas cosas. Pudo comenzar a reflexionar sobre su relación con su padre y ese tiempo que pasó entrenando con Sasuke fue como un tesoro para Boruto. Desde ese momento, ha asumido muchas más misiones y ha madurado, así que esta vez, ¡definitivamente demostrará sus poderes a Sasuke-occhan! Está ansioso y lleno de entusiasmo por su primer día de entrenamiento.
-Entonces, ¿un kunai puede emitir este tipo de poder?
-Por supuesto que papá es increíble ... Shannaro
Boruto, Mitsuki y Sarada se murmuran el uno al otro. En la superficie del acantilado alejado, ven humo saliendo de él. En un solo ataque, ¿¡un kunai puede hacer eso!? Cómo es eso posible…
Por supuesto, Sasuke no arrojó el kunai de una manera ordinaria. Había enganchado el kunai con la punta de su dedo y amoldado chakra en él. En un instante, pareció que se había emitido electricidad. No entendieron el mecanismo muy bien, pero en el siguiente momento, el kunai salió volando con una fuerza violenta. Finalmente, la superficie del acantilado distante fue destruida.
Sasuke permaneció tranquilo y sereno, y bajó su brazo. Luego se da vuelta para enfrentar a los tres. Él dice que probablemente todavía es demasiado pronto para que lo hagan.
-Eh, ¿por qué molestarse en mostrarnos?
Los tres están de acuerdo en una protesta silenciosa. Sasuke toma una bolsa de cuero de forma despreocupada y saca dos dados pequeños. Extiende su mano al resto de ellos.
-Este es el primer reto. Con ninjutsu, deben hacer que los ojos de estos dados muestren números idénticos. Sin embargo, no pueden tocar los dados con las manos.
Los tres intercambian miradas, pensando que necesitarán algún tipo de milagro para hacerlo*.*
- ¿Sin tocarlos?
Sasuke les dice que tienen permitido probar el método que quieran. Sasuke arroja los dados al aire uno tras otro. Saca un shuriken del bolsillo de su pecho y lo arroja ágilmente. El shuriken gira en el aire. Cuando los dos dados caen, el shuriken los roza en ángulo de a uno a la vez. Los dados volteados caen sobre un arbusto y el shuriken se curva como un boomerang en su mano.
Los tres van y se ponen en cuclillas y confirman que los dos dados muestran el número seis. Con los ojos muy abiertos Boruto murmura que es una hazaña increíble. Mitsuki también examina de cerca los dados. Sarada los mira a los dos, dándoles una mirada de orgullo. Boruto, aún entendiendo cómo lo hizo, piensa que Sasuke-occhan es increíble. Y así, el Equipo 7 se embarca en un entrenamiento simple: que coincida con los lados de los dados. Los colocan sobre troncos de árboles y piedras.
-Para empezar, cada uno debe considerar su propio fuerte y cuál sería el mejor para manipular los dados pequeños.
-Yo usaré shurikens, por supuesto.
Sarada ha decidido y primero intenta tirar los dados en el tocón. Ella lanza un shuriken ligero. La presión del viento por sí sola agita los dados un poco, pero no lo suficiente como para derribarlos o girarlos. Su objetivo es voltear los dados, así que lo intenta otra vez, apuntando más cerca. Y entonces el shuriken golpea los dados, rompiéndolos.
Sarada se percata de que los dados están hechos de cubos de azúcar y almíbar, por lo que son extremadamente ligeros. Tendrán que manipularlos con cuidado y no ser demasiado fuerte o demasiado suave para que los lados coincidan correctamente. Una ligera o suave brisa debería moverlos.
Mitsuki elige usar fuuton y genera una brisa. Parece estar funcionando bien, pero ha lanzado números diferentes y luego los ha volado.
- ¡Mi fuerte es el Rasengan’dattebasa!
Boruto comienza tratando de hacer un pequeño Rasengan en la palma de su mano. En un abrir y cerrar de ojos, la presión del viento comienza a soplar sobre los dados. Los cubitos de azúcar no se desmoronan ni salen volando. Con ese grado de poder, puede manipular ambos dados al mismo tiempo y lanzarlos sin golpearlos directamente, así que puede intentar hacer coincidir las caras de los dados durante un período de tiempo más largo sin romperlos. Parecía relativamente simple, pero requería un control de chakra fino y delicado. Él tampoco tiene éxito.
- ¡Ahh, los rompí de nuevo!
- ¡Maldición, lo tengo que conseguir’dattebasa!
Los tres están gritando mientras intentan poner tanto esfuerzo en su entrenamiento. Sasuke está de pie en un lugar más alejado, vigilándolos atentamente.
[4] Entonces a Sasuke le vino a la mente algo: sus recuerdos de cuando él todavía era un genin. Bajo la guía de Kakashi, él se la había pasado entrenando todo el tiempo de cada día con Naruto y Sakura.
El tiempo que pasó junto al Equipo 7 fue bastante corto y la razón por la que tenía para convertirse en un shinobi era diferente a la de los demás. A pesar de ese corto período de tiempo, esos recuerdos todavía estaban grabados profundamente dentro de Sasuke. No era propio de él reflexionar sobre su pasado con nostalgia como esa; Sasuke sonrió irónicamente cuando se dio cuenta de que lo estaba haciendo.
Al mismo tiempo, se dió cuenta de que la sociedad había cambiado junto con la era en que vivía. La era en la que la demanda normal era solamente ser un shinobi fuerte había terminado. Había llegado el fin de aquellos tiempos turbulentos, donde mucha sangre fue derramada en vano durante muchas batallas.
Algunas cosas fueron necesarias para preservar la paz. El mundo ya no se basaba en la fuerza militar, sino en un equilibrio de naciones extranjeras con sociedades estables. Lo que era necesario en la era actual no era solo la fuerza típica, sino más bien, eran necesarios shinobis que pudieran sobrellevar y adaptarse rápidamente al entorno y a todas las situaciones que los rodeaban.
Gracias al trabajo de Naruto, Konoha había cambiado. La era de conflictos había terminado y el comercio exterior estaba floreciendo. Parecía que cada país compartía sus avances y desarrollos. El País del Fuego se había modernizado notablemente y las vidas de los aldeanos no estaban en peligro; No han tenido nada por qué preocuparse en su vida cotidiana. Konoha fue glorificada en paz. Los aldeanos habían olvidado como era estar en una era de guerra.
Por el bien de la paz de la aldea, hubo un solo hombre que cargó en sus manos el peso de tener que lidiar con su propia familia. Cosas como esas habían sido olvidadas a través del tiempo, sin embargo, Sasuke llegó a pensar que eso estaba bien. Él recordaba a su hermano mayor y eso era suficiente.
Aquellos que nacieron en la era moderna y en la nueva generación no tenían necesidad de pasar por tal tristeza. Además, cuando miraba a Sarada, Mitsuki y a Boruto, sentía que podía entender los sentimientos de su hermano mayor, que se había sacrificado por el bien del pueblo.
Estaba mirando la perspectiva de los niños de la nueva generación mientras usaban las enseñanzas de Konoha para madurar. Estas eran cosas que su hermano mayor había querido proteger. Cada vez que sentía que esos sentimientos eran heredados por la aldea, Sasuke sentía que toda presión se liberaba de su corazón. Parecía que no haber hecho más que largas batallas no había sido en vano. Entrenamiento. El resultado de eso sería por proteger a la aldea y al país. Tal vez eso es lo más importante que había por hacer. [5]
Boruto saca a Sasuke de su ensimismamiento para pedirle que le enseñe el truco para dominar el desafío. Sasuke mira en dirección de la voz de Boruto. Él ve esos familiares ojos azules, mirándolo con admiración, sin ningún cuidado o preocupación en absoluto. Sasuke le pregunta a Boruto qué sucede. Boruto dice que probaron Rasengan, shuriken y varias otras formas, pero nada parece funcionar correctamente. Boruto le pide a Sasuke que les enseñe cómo lo hizo con el shuriken de antes.
Sasuke saca un shuriken para mostrarle, pero de repente no tiene palabras. Mientras inhala, parece que no puede describir la sensación, al menos no conscientemente. Parece difícil para Sasuke tratar de expresárselo a Boruto. Él responde torpemente, diciendo:
-Sostenlo así y lánzalo.
- ¡No entiendo eso'ttebasa!
Boruto patea con frustración. Mitsuki comienza a hacer preguntas más tangibles: ¿Cómo ajusta Sasuke el chakra? ¿Por el chasquido de la muñeca? ¿O con la yema del dedo? Sasuke mira la palma de su mano y piensa por un momento. El truco fue probablemente algo así, pero le es difícil expresarlo con palabras, él sólo lo sabe. ¿Cómo podría explicar cómo ajustarlo? Los tres esperan atentamente su respuesta.
-Establece tu objetivo y tíralo… así.
Incluso si Sasuke lo dice de esa manera, no puede comunicarlo correctamente en absoluto. Los tres juntos suspiran cuando escuchan su consejo. Sasuke hace una sonrisa irónica ante su situación.
-No me parece adecuado como sensei.
Como líder y maestro del equipo 7, Kakashi era bastante hábil con las palabras. Él era diferente a Sasuke, que generalmente se las arreglaba bien sin tener que decir mucho al respecto, pero Kakashi siempre tenía las palabras adecuadas sin no importar de qué se tratara. Era fácil de entender cuando se comunicaba con quien él entrenaba.
“Si me comparo con Kakashi, siento como si todavía tuviera un largo camino por recorrer cuando se trata de ser un shishou”. Sasuke se ridiculizó a sí mismo con sus pensamientos más íntimos.
*Notas:
[4] Aquí comienza una traducción completa y literal de la novela.
[5] Aquí termina la traducción literal de esa parte de la novela.

PARTE 4 (págs. 59-65)
A pesar de entrenar hasta la puesta del sol, Boruto fue incapaz de acomodar la cara de los dados. Aunque había logrado vencer a un formidable enemigo, Momoshiki, con su Rasengan, se sintió humillado por algo como esto: ser incapaz de hacer rodar los terrones de azúcar a su gusto. Incluso desde que regresó a casa, su mente solo pensaba en el entrenamiento de los cubos de azúcar.
Mientras se metía en la bañera, recordó el entrenamiento matinal, e intentó usar ambas manos. Gotas de agua cayeron, la superficie del agua se rompió con la palma de sus manos. Incluso con tan pequeñas gotas de agua, al colisionar con la superficie producirían una onda. Entonces, para no destruir los terrones de azúcar, no podía golpearlos con chakra. ¿Era eso imposible?
-¡No puedo ser tan débil mentalmente 'ttebasa!
Boruto negó con la cabeza; Se regañaba a sí mismo por desanimarse.
-Esta no será una situación en la que siga fallando. Eso es porque ¡soy la alumno de Sasuke-occhan!
Al recuperar el control de sus pensamientos, tendió ambas manos mojadas frente a sus ojos.
-Entonces para evitar destruir los terrones de azúcar, tengo que ser cuidadoso.
Trató de hacen un entrenamiento en su mente, pero impensadamente, amasó su chakra. La superficie del agua en la bañera comenzó a dar vueltas y vueltas en un remolino.
- ¿Boruto? No está bien amasar chakra en un lugar como este. El baño terminará completamente destruido.
Su madre, Hinata, asomó la cabeza para advertirle. Como Hinata era usuaria de Byakugan, pudo ver el flujo de chakra.
- ¡Por favor, no echéis un vistazo a la bañera ttebasa! ¡Mamá, por favor deja de usar el Byakugan en la casa también!
- Hehe. Fue porque noté la presencia de chakra. No fue intencionalmente, ¿está bien?
Una vez terminado su baño, vio que Himawari estaba viendo un programa musical por televisón. Quien cantaba y bailaba era Himeno Lilly. Estaba disfrutando de las coloridas luces.
Comiendo malvaviscos ♪ Tan pegajoso, pegajoso ♪
Los ojos de Himawari estaban completamente atentos a la TV. Junto[YJ1] a la voz de Lilly, tarareaba la melodía para sí misma.
- Himawari, ¿te gusta Himeno Lilly?
A la pregunta de Boruto, Himawari respondió gustosa:
- ¡Sí! Porque Lilly-chan es linda, y es buena cantando y bailando.
¿Es eso así?
Boruto volvió su mirada a la pantalla del televisor. Ahora había un primer plano de la cara de Lilly. Lo que le impactó no fue si ella era linda o no, pero él pensó que ella tenía un bonito color de ojos. Tenía unos ojos morados que eran brillantes y claros: se parecían por completo al color en el borde de un arco iris.
Ir, Ir, Ir, al Infierno y ángeles ♪
Ir, ir, ir a la luna violeta ♪
Fue entonces cuando estuvo de acuerdo con lo que Sarada había dicho al respecto de las canciones de Himeno Lilly: Las letras de sus canciones eran bastante extrañas.
Continuaron entrenando con los dados también al día siguiente.
- ¡Argh!
Sarada grita amargamente debido a su frustración y su grito resuena en todo el bosque. Los shuriken están pegados en el tocón al lado de los dados, cuyas caras muestran un tres y un cuatro.
Ella le dice a Boruto que lo hará bien pronto, pero él responde que él tomará el liderazgo. Él ve que Sarada parece abatida por su progreso y trata de actuar como un sabelotodo. Boruto lo intenta, pero de inmediato grita de forma desanimada. Los golpeó con fuerza con el flujo de aire de su chakra y ha dividido sus dados por la mitad. Mitsuki responde un poco, diciendo con una sonrisa que el que está más cerca de completar el desafío es él y usa el fuuton. Sasuke llama a los tres, que todavía están haciendo prueba y error repetidamente.
- Agregaré algo al menú en el entrenamiento de hoy
- Ehh. ¿Cómo?
- El arma de Lorentz [6]
Los tres se preguntan a qué se refiere. Inclinan sus cabezas y dan un vistazo detrás de Sasuke. Pueden ver el daño que se hizo en el acantilado que golpeó ayer con su kunai. Un lado parece haber sido destruido, debido a la avalancha que él había causado.
- Esta técnica empleará Raiton
Los tres asienten. Sasuke saca un kunai. Es el mismo que usó ayer: un kunai con un color ligeramente rojizo.
- Oye papá, ¿por qué ese kunai es un poco rojo?
- Es un kunai de cobre, conduce bien la electricidad
Sasuke se preparó para usar el kunai.
- Cuando los ataques emplean Raiton normal, causa daño al golpear al enemigo con un fuerte voltaje. Por ejemplo, Boruto, tu Shiden es así. Pero en la técnica que estoy a punto de mostrarles, el principio es diferente. Cuando una corriente eléctrica fuerte fluye, el kunai se disparará utilizando el campo magnético que se ha producido a su alrededor. Recientemente, el Equipo Científico de Arma Ninja descubrió este principio; provisionalmente lo han llamado Inducción Electromagnética.
Al escuchar a Sasuke nombrar al Equipo Científico de Armamento Ninja, Boruto giró descaradamente su rostro.
Sosteniendo el kunai, Sasuke se volvió hacia la superficie de una roca distante. Sin otra opción que depender de su único brazo, extendió su brazo con el kunai colgando del dedo medio de su palma abierta.
- Párate frente al objetivo y dispara en paralelo con las dos cargas eléctricas.
En la palma de Sasuke había dos líneas de cargas eléctricas, que emitían un sonido particular. Al emitir una corriente eléctrica, la técnica usaba Raiton como base.
- Y luego, para atravesar el espacio entre las dos corrientes eléctricas, arroja el kunai de cobre a través de ellas.
Sasuke arrojó ligeramente el kunai emitiendo un sonido. Luego, en el momento en que los lados izquierdo y derecho del kunai tocaban las dos corrientes eléctricas alineadas de forma paralela...
¡BOOM!
El kunai había acelerado con una fuerza tremenda: los árboles en el bosque habían sido cortados y la superficie de la roca estaba completamente destruida.
La aceleración incluso superó la velocidad del sonido. Ese poder estaba en una liga completamente diferente, lo había lanzado solamente con su mano desnuda. El Hokage, ¿podría lanzar un kunai que exceda esta velocidad? [7]
Los tres se quedaron boquiabiertos cuando Sasuke se giró.
- Para empezar, este ataque tiene su base en Raiton: utiliza un método donde lo dividirás en dos cuando intentes emitirlo. Se puede usar las manos derecha e izquierda para liberar cada una de las corrientes eléctricas.
Solo Sarada y Mitsuki responden enfáticamente con un "¡Sí!". Boruto, sin embargo, parece deprimido. Echa un vistazo a las nubes de polvo que se han formado en la superficie de la roca. Sasuke nota la actitud que ha tomado Boruto. Luego saca tres kunai de cobre del bolsillo de su pecho.
- Debido a que es fácil que el kunai de cobre se oxide, deben pulirse regularmente con vinagre. Su poder se degradará si se oxida. [8]
Mitsuki cree que es bastante interesante. Él dice que a un kunai normal hecho de hierro, hay que calentarlo con llama para evitar que se oxide: tendrá una capa con una película de óxido negro alrededor. Un kunai hecho de cobre es lo contrario, ya que tienes que pulirlo con vinagre para evitar la oxidación.
Sasuke se impresiona con el conocimiento de Mitsuki. Él dice que Konohamaru-sensei le enseñó esto. Sarada dice que ella también lo sabía. Boruto no se une a la conversación, se encuentra aburrido y se dedica a observar a las aves volar.
- ¿Qué pasa, Boruto?
Sasuke le pregunta a Boruto, quien está tratando de no recibir el kunai.
- Nada. Estaré allá por un poco más de tiempo practicando con los dados’ttebasa.
Boruto lo dijo de una manera algo distante, mientras se apresuraba a regresar al bosque.
**NOTAS:
[6] Bueno, primero les diré lo que dice OD sobre esto.
“A partir de ahora, me referiré a él como la 'Pistola de Lorentz', porque el kanji es absurdamente largo de escribir si se lee normalmente o si lo guardo como un nombre de jutsu. Significa literalmente 'Lanzamiento de Inducción Electromagnética', que es igualmente molesto escribir... jaja ~ También para los amantes de la física, pueden refrescarse en este tema, [La Fuerza de Lorentz].”
Después de esta florida anotación por parte de OD, les pondré la mía. Jajajajajajajaja la quiero mucho. Bueno, en inglés OD lo tradujo como “Lorentz Gun”, yo adapté pistola a “arma”, pero si creen que debo dejar pistola, háganmelo saber. Ahora, respecto al fundamento científico aquí les va: la inducción electromagnética ha sido estudiada por físicos como Faraday y Lenz; Lorentz fue un físico que postuló la ley de Lorentz. Lo que han leído en este capítulo, implica estas leyes, la inducción electromagnética estudiada por Faraday y la tercera ley de Newton.
El conductor es el cobre, chicos.
[7] Boom Sonico: Lean sobre él, Esto es muy interesante.
[8] El cobre es un metal que tiene una excelente conductividad. Al contacto con el oxígeno, los metales reaccionan formando óxidos. ¿Por qué mencionan al vinagre? Bueno, el vinagre es ácido acético. Los ácidos tienen la capacidad de romper los enlaces formados, disolviendo el óxido en él.

PARTE 5 (págs. 66-71)
Antes de darse cuenta, el cielo se había teñido de rojo. Sin embargo, Boruto todavía no podía igualar las caras de los dados ni una sola vez.
-¡La próxima vez, me aseguraré de que sea un éxito ‘ttebasa!
Boruto intenta disparar con ambas manos extendidas, sosteniendo los dados. Él moldea un poco de chakra. Ambos dados caen unas cuantas veces juntos, y luego se detienen. ¡Ambos tienen las tres caras hacia arriba!
-¡Lo hice!
Pero justo cuando Boruto iba a empezar a celebrar, los dados de repente giran una vez más. Lee uno.
Boruto grita de frustración, y se tira al suelo con ambas piernas estiradas frente a él. Se derrumba, sintiéndose decepcionado de sí mismo. Está muy molesto consigo mismo.
-Argh… ¡maldición!
En ese preciso momento, Mitsuki y Sarada probablemente todavía estaban practicando esa habilidad con el raiton. El electromagnético, como sea que se llame. Boruto se levanta energéticamente y agarra los dados. Los arroja con una mezcla de irritación y contundencia.
-Perdiste la paciencia, ¿eh?
Desde lo alto, oye una voz. Sorprendido, Boruto mira hacia arriba. ¡Es el mismo Sasuke!
Boruto intenta parecer duro con su tono de voz, pero luego, de repente, mira hacia otro lado. Boruto vislumbra el vasto cielo de la tarde sobre él y ve a un cuervo volando, como si estuviera planeando. Sasuke se sienta en un tocón de árbol y en lugar de mirar a Boruto, se queda observando fijamente al cielo.
-Boruto, ¿odias la ciencia?"
-¿Qué te hace pensar que…?
-Por una que otra razón.
El cielo se ha teñido completamente de naranja, como si se estuviera en llamas. Hay una brisa fresca que sopla que hace sentir un poco de frío. Aun así, es una tarde tranquila. La hierba se sacude con el viento. Sus sombras ondean ligeramente.
-Bueno, no es como odio en particular, pero ...
Boruto da la impresión de sentirse un poco culpable, aun así, poco a poco comienza a hablar.
-¿Cómo debo decirlo? Cosas como el óxido negro de larga duración, o cosas como el arma de Lorentz ... Se trata de la confianza en la ciencia. No parece ser una cuestión Ninja en absoluto. Lo que quiero decir, es que es un poco lamentable ".
-Así que así es como te sientes.
-Sí, quiero decir... por supuesto... no me gusta la ciencia 'ttebasa
Es por eso por lo que Boruto se mostró bastante desalentado cuando vio a Sasuke usar una técnica que tenía principios científicos como base.
La luz del atardecer se asoma a través de las nubes y envuelve sus sombras. Una suave brisa pasa mientras las nubes continúan flotando lentamente. Sasuke continúa hablando mientras observa cómo algunas aves regresan a su nido.
-Si entiendes la ciencia, serás aún más efectivo y capaz de usar ninjutsu. La ciencia y el ninjutsu no son contrarios entre sí: crecen y se derivan de las mismas cosas.
-Lo sé 'ttebasa.
Boruto baja la mirada hacie el suelo y frunce el ceño. Algunos pensamientos pasan por su mente, amargos recuerdos de los exámenes de Chuunin, cuando usó en secreto las herramientas científicas prohibidas para los ninjas. Por supuesto, su padre lo descubrió y fue descalificado como castigo. Pero además de esas razones, su corazón y su mente la rechaza por completo. Solo al escuchar acerca de la ciencia, esos recuerdos se refrescan en su mente.
-Boruto, eres un excelente ninja.
Sasuke dice suavemente.
-Has sido bendecido con una excelente educación; Además, tienes suficiente talento y fuerza de voluntad para vivir de la misma manera. Si el ninja que murió protegiendo la aldea te viera, creo que infaliblemente estaría orgullosos de ti.
-Ese no es el punto, ¿sabes?
Boruto, más alterado y miserable, replica a Sasuke:
-Nací en una era que ha estado completa y convenientemente llena de ciencia, así que no me subestimes. ¡Las próximas generaciones de ninjas también lo serán!, ¿Sabes?
-Eso no es lo que quise decir.
Dijo Sasuke con dureza.
-Paz y avances, estas son dos cosas con las que los shinobi que nacieron atrapados en tiempos turbulentos solo podían soñar. Durante mucho tiempo se las arreglaron diligente hasta que terminaron agotados.
Sasuke saca un kunai de su bolsillo del pecho. Es un kunai que ha sido protegido con óxido, tiene un color negro intenso que refleja la luz.
-Al recubrir el kunai con óxido, se le protege de la corrosión. Lancé un kunai desde el centro de dos corrientes eléctricas y un poder especial hizo que los kunai se aceleraran. Para adquirir ese conocimiento en sí, muchos de nuestros antecesores han observado varias cosas y las han analizado repetidamente. Y así, en cuanto a las herramientas científicas de ninja, así es como se acumula el conocimiento. Por supuesto, no fue apropiado utilizarlo para los exámenes de Chuunin, pero si lo usas inteligentemente en un combate real, probablemente se convertirá en un arma importante. No es un poder ordinario, sino uno que puede usarse para proteger a la aldea.
Las nubes siguieron su curso, y Sasuke y Boruto fueron envueltos por el atardecer una vez más. Boruto se quedó mirando fijamente el perfil de Sasuke. Por lo general, el cabello y la pupila de Sasuke eran de color negro, pero ahora, bajo el sol del atardecer, estaban teñidos de un color naranja.
-Gracias a las manos de muchas personas a través de mucho tiempo, hemos podido acumular una colección de conocimientos. En primera fila para esto, Boruto, está tu generación.
De repente, Sasuke miró en dirección de Boruto. Sus ojos se encontraron brevemente y Boruto rápidamente aparta sus ojos. Al ver su reacción, Sasuke suaviza su expresión facial.
-Ya que odias la ciencia, probablemente te cansaste de mi historia.
-Tengo que admitir, Sasuke-Occhan, que estoy sorprendido. ¡Hablas tan bien!
-No tan bien como lo hace tu padre.
Boruto lanzó una mirada a la parte superior de los arbustos, donde había tirado los dados hace un tiempo. Debido a que los cubos de azúcar se habían roto, ya había una fila de hormigas a su alrededor.
Quería estar a la altura de las expectativas de Sasuke. Ese sentimiento era dolorosamente fuerte. Esa fue la razón por la que estaba tan irritado consigo mismo: por no querer acostumbrarse a que le gustara la ciencia, sin importar qué.
-El sol se pondrá pronto. Volvamos al pueblo.
Sasuke se levantó y comenzó a caminar hacia el acantilado donde practicaban Sarada y Mitsuki. Boruto caminó silenciosamente detrás de él. El cielo ya había empezado a oscurecerse.

submitted by UchihaSkywalker to u/UchihaSkywalker [link] [comments]


2018.05.12 16:08 albedrio La mezquita roja

El mulá Abdul Aziz, de rostro serio, enmarcado por una larga barba blanca, camina en las inmediaciones de la Mezquita Roja en Islamabad, Pakistán, en el año 2009, rodeado por un séquito de guardias con su respectivo kaláshnikov bajo el brazo. Se dirige a predicar. Al llegar a la entrada, los fieles que lo esperan se postran ante él, como si fuera Alá mismo quien estuviera frente a ellos. Es ésta la primera secuencia que se observa en Entre los creyentes, documental dirigido por Hemal Triverdi y Mohamed Navqui, y que forma parte de la propuesta de la gira Ambulante 2016.
entre-los-creyentes
¿Cuál es la relación entre la fe y las armas o, en otros términos, entre la religión y el poder, entre lo espiritual y lo temporal? En Autoridad espiritual y poder temporal, René Guénon teoriza sobre la concepción del poder en las sociedades antiguas. En su origen, nos dice, el poder temporal, detentado por los guerreros, estaba subordinado por completo a la autoridad espiritual en manos de los sacerdotes. La razón era muy simple. Eran éstos los que conocían la «ciencia sagrada», los que podían leer los designios de los dioses en el cielo o en la naturaleza y, por tanto, transmitirlos a los gobernantes para el beneficio del reino o la comunidad. El rey tenía algo de ambos poderes, era en parte sacerdote, en parte mago. Aún así, dependía de la autoridad espiritual, la cual, en el caso de Occidente, siguió consagrando su poder hasta el ocaso del absolutismo.
Hay un momento de la historia, continúa Guénon, en que este orden se resquebraja y comienza a invertirse. Los guerreros se rebelan contra los sacerdotes y buscan fundar su poder en sí mismos. Para ello, sin embargo, habrán de apropiarse de los atributos de lo espiritual, vestirse con sus antiguos ropajes, elevarse al estatuto de lo sagrado. Esta mezcla de lo espiritual y lo temporal es atestiguada por los tres grandes monoteísmos, pero sobre todo por el islam, el más reciente de ellos en términos históricos. Si en el judaísmo vemos ya la alianza directa de Dios con un pueblo terrenal, proclamada a través de sus grandes profetas, es decir, seres de carne y hueso a los que Dios ha decidido revelarles parte de sus designios, el cristianismo cristaliza la mezcla de ambos elementos al tener como centro al Cristo, el Dios que se ha hecho carne, de cuya doble naturaleza, divina y humana —espiritual y temporal—, se desprenderán toda una gama de disputas y ficciones teológicas que caracterizan los primeros siglos de nuestra era y de las que, a la larga, emergerá el Hombre como núcleo de la modernidad occidental.
El islam, por su parte, retomando la tradición profética de las anteriores, tiene como especificidad el Corán, concebido como la palabra de Dios revelada al profeta Mahoma, quien de esta forma confirma y concluye la misión de todos los profetas anteriores. Surge en la primera mitad del siglo VII, en una Arabia desgarrada por continuas disputas y hostilidades políticas entre tribus y clanes, así como fragmentada en lo religioso por la existencia de diferentes dioses paganos. El principal legado de Mahoma a través del islam, que literalmente significa «rendición, sumisión, entrega» a Dios, será —según Hans Kung en El islam. Historia, presente, futuro— la rápida unificación religiosa y política de los árabes, teniendo a la comunidad islámica o umma como centro, con sus prácticas religiosas distintivas: la confesión de fe en el Dios uno y en Mahoma como su profeta; el cumplimiento de la oración ritual, orientada hacia La Meca; la peregrinación anual a esta ciudad sagrada; el tributo social; y el ramadán o mes de ayuno. Y tras la unificación, la expansión de la umma a través de la conquista armada, basada en la vinculación de soberanía religiosa y poder político, y sustentada en el Corán y su precepto del combate a los infieles, sean éstos judíos, cristianos, judeocristianos o paganos: “Combatid a quienes no creen en Dios ni en el último día ni prohíben lo que Dios y su Enviado prohíben, a quienes no practican la religión de la verdad entre aquellos a quienes fue dado el Libro” (9,29-31). Cada triunfo militar, cada sometimiento, cada exterminio, será logrado en nombre de Dios y para salvación de los hombres, y visto como una confirmación de la autenticidad y supremacía de esta nueva religión.
Es así que, en tan sólo veinte años transcurridos desde la hégira, el islam como amalgama entre lo espiritual y lo temporal, desborda la península arábiga hasta dominar territorios tan importantes como Damasco, Jerusalén, Egipto, Persia y Cirenaica. La antigua comunidad se ha convertido en un Imperio. “Si no hubiera recurrido a la violencia —señala Kung—, Mahoma no habría podido desarrollar una política tan exitosa a largo plazo […] tenía que luchar con los mismos medios que el resto de tribus y grupos por una posición propia”. Para Mahoma —continúa—“religión y política se implicaban mutuamente, pues la esfera secular ha de ser configurada según objetivos fundamentales de carácter religioso”. Sólo en el siglo X, con el surgimiento de ulemas y sufíes como vías espirituales alternas del islam, y más tarde, con las reformas de Atatürk tras la Primera Guerra Mundial y el fin del Imperio Otomano, se pondrá en tela de juicio este modelo de Estado teocrático, cuyas instituciones políticas coinciden en esencia con las religiosas. Con el califa, en tanto representante de Dios, como cabeza.
*
Como buen religioso, lo que hace Aziz es repetir el modelo del Profeta. Lucha por implantar la ley islámica en la esfera secular, pues ésta ha sido hecha por Dios y no por los hombres. El argumento del mulá no deja se ser interesante. “Las instituciones seculares han fracasado”, señala mientras se mete al bolsillo una parte del dinero recaudado entre los fieles. “Ello ha generado un vacío que tiene que ser llenado por alguien”, y ese alguien es la organización que él encabeza, que lleva el nombre de su sede, la Mezquita Roja, de la cual depende una amplia red de madrasas: escuelas en las que alrededor de diez mil niños de diferentes edades, unidos todos por su condición precaria, se dedican de sol a sol a memorizar el Corán, sin importar si entienden o no su significado, pues la gran mayoría no habla árabe. A cambio, la madrasa les ofrece alimento —una rebanada de pan al día, declara uno de los alumnos—, un sitio donde dormir, ropa y servicios médicos. Todo, según se observa en la película, de pésima calidad. Los niños, además, son sometidos a un régimen muy estricto, ante cuya mínima infracción son severamente castigados, golpeados incluso. “La forma en que los moldees ahora los forjará para toda la vida. Una vez que hayamos entrenado sus mentes, nunca cambiarán. Serán así hasta que mueran”, dice uno de los responsables de su educación. Lo que ahí les enseñan, sin embargo, es a odiar al otro, a aquel que no piensa como sus maestros o que no tiene las mismas creencias que les están inculcando a ellos. Al menos eso afirma Pervez Hoodbhoy, físico nuclear y matemático pakistaní que lleva ya algunos años haciendo activismo en contra del fundamentalismo religioso en su país, y que ve en las madrasas uno de los mayores peligros.
Resulta sobrecogedor y muy triste ver a todos esos niños sometidos a una dinámica tal. “Todo este esfuerzo valdrá la pena cuando muramos. Vamos a ir al cielo y vamos a usar una corona especial”, dice Talha, de unos ocho años de edad, quien tras un par de años en la madrasa se niega a regresar a casa, ante la insistencia de su padre. Y es peor aún ver que buena parte de estos niños están ahí porque sus familias no pueden mantenerlos, mucho menos mandarlos a la escuela. Dos dólares al día es el sueldo promedio de un jornalero en el pueblo de Zarina, una niña que escapó de la madrasa local y que ahora estudia en una escuela regular, que tendrá que cerrar sus puertas debido a las amenazas de los extremistas. A sus doce años deberá contraer matrimonio con un perfecto desconocido porque sus padres no pueden mantenerla a ella y a sus ocho hermanos. Aterra ver cómo estos hijos de la desolación no tienen opción, pues viven en un Estado incapaz de hacerse cargo de ellos y de su educación.
Las madrasas son, ciertamente, un semillero de “terroristas”, como los llamamos hoy, que a la larga alimentan las filas de los talibanes, del Ejército Islámico o de cualquier otra agrupación del mismo corte. El odio por el otro que les inculcan allí florece en todos estos niños porque en el fondo conecta con un odio hacia la vida, una vida llena de dificultades. ¿Quién no preferiría ir al cielo a seguir viviendo en un infierno como el que viven estos pequeños? ¿Cómo no abrazar aquello que nos puede dar consuelo en un mundo tan necesitado de esperanza como el nuestro? Lo que muestra la película de Triverdi y Navqui, así como otros trabajos periodísticos y de investigación que han abordado el tema —“Exporting jihad”, de George Packer, es un buen ejemplo—, es que en la base del terrorismo no está tanto la religión como la pobreza. Y que mientras ésta se siga agudizando, la llamada lucha contra el terrorismo seguirá siendo vana. “Una red terrorista no puede ser vencida con medios militares, sino sólo privándola de su suelo nutricio: la miseria social y la opresión de grandes capas de la población”, señala Kung. Lo mismo podríamos decir a propósito de la lucha contra el narcotráfico, que nos es tan familiar.
*
Es justamente eso lo que intenta otro de los personajes del documental, Tariq, quien ha fundado una escuela secular para los niños de su pueblo e insiste a sus padres para que los lleven allí, de modo que cuando crezcan tengan otras formas de valerse por sí mismos. Tal es su forma de practicar la yihad, entendida como “esfuerzo” por perfeccionarse uno mismo ante Dios, como lucha contra los demonios propios. Lo que para los sufistas era la “gran misión”, en contraste con la “pequeña misión”, consistente en el combate a los infieles.
Por desgracia, en conexión perpetua con sus orígenes, al islam se le conoce más por esta segunda misión, la pequeña. Tras la caída del Imperio Otomano, el último gran bastión político-religioso del islam, se abrieron dos vías a éste. Por un lado la secular, impulsada por Atatürk en Turquía e inspirada en el modelo occidental de separación entre Iglesia y Estado, y que, por tanto, implicó el abandono de las prácticas e instituciones religiosas en el ámbito normativo y público en pro de las instituciones políticas —modelo, por cierto, que el presidente Erdogan está poniendo hoy en entredicho—. Y por el otro la vía islamista, que pone el acento en la ortodoxia religiosa y las prácticas cotidianas derivadas de ella, incluida la yihad en su vertiente violenta, cuyos ejemplos van desde el wahabismo árabe, vinculado con el nacimiento de Arabia Saudita como Estado, hasta el Estado Islámico, pasando por los Hermanos Musulmanes, Hamás, Al Qaeda, los talibanes y por supuesto la revolución islámica de Jomeini en Irán, que pueden ser concebidos como reacciones ante la perdida del asidero imperial, pero también ante lo que Kung llama “creaciones artificiales del imperialismo”, es decir, la división del vasto territorio musulmán en diversos Estados, zonas de influencia y territorios autónomos —Israel es la mejor muestra de ello—, bajo la lógica de sus intereses económicos y políticos, el petróleo por encima de todos, cuyos resultados han sido múltiples guerras, millones de muertos y desplazados, pobreza extrema para muchos habitantes de la zona.
La Mezquita Roja es, como la mayoría de estos grupos radicales, consecuencia de la política occidental. Si durante los ochenta Estados Unidos y Arabia Saudita, su gran aliado, le canalizan recursos, armas y entrenamiento para el combate a los “infieles” rusos, y el mismo Ronald Reagan, con su inolvidable sonrisa, saluda a sus miembros como héroes “luchadores por la libertad”, en los noventa le da la espalda, de modo que éstos comienzan a aliarse con Al Qaeda o los talibanes, creciendo en su radicalismo y violencia hasta enfrentarse directamente con el Estado, en el año 2007 cuando la mezquita es sitiada, dejando como saldo cientos de personas muertas, la mayoría estudiantes, incluidos el hijo, la madre y el hermano de Aziz, quien, ante estos hechos, señala: “Sacrificaría a cientos de mis hijos por Alá”. A sus hijos, pero no a él mismo. Él prefiere intentar huir de la mezquita debajo de una burka.
Entre los creyentes, en suma, nos sumerge en las turbulentas aguas del fundamentalismo islámico que, como tal, no está dispuesto a aceptar otra salida que la implantación de la sharía como fundamento de la vida social. Como en los orígenes, los nuevos fieles están dispuestos a hacer la guerra en nombre de Dios, a cometer asesinatos a pesar de que, como dice Tariq, “Alá dice que matar a una persona es como matar a toda la humanidad”. El Corán, en efecto, es también un impulso hacia la paz —“Si se inclinan a la paz, inclínate ante ella” (8,61)—, y exhorta a devolver bien por mal, de modo que el enemigo se convierta en amigo (41,33-35). No podemos esperar, sin embargo, que un buen día los extremistas den un milagroso giro al pacifismo. Eso no va a ocurrir porque, como hemos visto, el problema no es sólo religioso, es también político y económico. Va más allá de los creyentes. Algo se lograría si, como señala Kung, al menos se invirtieran “en reformas sociales las astronómicas sumas que se gastan en armas tanto en Occidente como en los países islámicos”. Llegar a este punto requiere de un cambio de mentalidad que hoy resulta más urgente que nunca. A esta transformación, que debe partir de una crítica profunda y bien planteada, responden, a mi juicio, tanto el documental comentado como la gira de la que
submitted by albedrio to Albedrio [link] [comments]


2017.09.16 17:55 albedrio Una sociedad menguante. Lastrada en lo económico y en lo afectivo. Los ancianos son caros y pesados de cuidar. Veremos cosas moralmente indeseables. La presión hacia la eutanasia no deseada va a ser creciente porque los recursos son escasos.

Fundador y director de la fundación Renacimiento Demográfico, Alejandro Macarrón es ingeniero de telecomunicaciones, consultor empresarial y autor del libro Suicidio demográfico en Occidente y medio mundo, que pronto se publicará en inglés. Cita en su libro al economista Juan Velarde que advierte que «de seguir así España desaparece», pero desaparece de verdad... El problema de la natalidad no es tan urgente como una crisis económica o el tema catalán. Sin embargo, a la larga es inexorable que si seguimos con tan baja natalidad, España desaparecería.Lo pongo en condicional porque falta tiempo, pero es pura matemática. No es opinable. Vamos al precipicio, el de la extinción, otra cosa es que reaccionemos.La extinción tardaría siglos, pero antes viviríamos en una sociedad sin niños, descompensada. Cuando empecé a estudiar el asunto, me impresionó que sus efectos eran más inmediatos de lo que se suele pensar y el poco caso que se hace a un problema tan profundo. ¿Tan desolador es el paisaje demográfico español? Nos enfrentamos a una ola de envejecimiento.La edad más numerosa de la población española de hoy son 40 años, dentro de una década serán 50...Vamos hacia una sociedad absolutamente llena de mayores, lo cual estaría muy bien si no fuera porque no hay gente joven para compensarlo. En España, nacen menos niños que en el siglo XVIII.Es verdad que se ha reducido la mortalidad infantil, pero si no aumenta la tasa de natalidad, cada año nacerán un 2% menos de niños. El pueblo español ya está menguando. Los españoles autóctonos cada vez somos menos. Tenemos las tres provincias (entre las que tienen al menos 100.000 habitantes) con récord mundial en balance entre muertes y nacimientos.En Zamora, en 2016 por cada nacimiento hubo tres muertes. En Lugo y Orense ya hay dos muertes por cada nacimiento. No es que tengamos la menor tasa de fecundidad en Europa, es que España ha tenido en los últimos 20 años la menor tasa de natalidad del mundo en promedio. La despoblación de esas regiones, ¿no es también un problema de falta de falta de oportunidades? Es mezcla de los dos. Si el país estuviese compensado demográficamente y viviéramos todos en ciudades, sería deseable tener una España más articulada, pero no sería trágico. El problema es que tampoco hay suficientes niños en las ciudades. La despoblación tiene un componente económico.Pero si vives en un lugar en el que casi solo hay viejos, quieres irte. Tengamos la edad que tengamos, nos gusta la juventud.Si te rodeas sólo de ancianos, ves la muerte, la decrepitud. Es desalentador... En los sitios que se van despoblando la calidad de vida disminuye. Los servicios sociales son muy caros. Un ejemplo es la Sanidad. La sociedad española tiene un dilema moral y económico sobre qué hacer en las zonas donde quedan sólo ancianos y gente de edad avanzada. ¿Les atendemos y en ese caso, nos arruinamos o no les atendemos? Tanto los niños como los ancianos cuestan dinero.Pero los niños son una inversión que produce en el futuro y a los ancianos les damos una calidad de vida. Pero la riqueza que se llevan, se consume y no produce en el futuro. También cita en su libro a Miguel Hernández: «La salvación de España / de su juventud depende» Tampoco hay que hacer demasiado la pelota a la juventud porque vivimos en una sociedad en la que se hace la pelota a la mujer por ser mujer, al joven por ser joven... Pero es verdad que la juventud es esencial. Para el reto demográfico y para emprender e innovar. Una sociedad que languidece tiene menos innovación.Esto no quiere decir que no haya gente mayor innovadora pero es más fácil emprender e innovar si eres joven porque tienes que atreverte, tienes que cuestionar los tabúes, no tener rigideces. Si eres joven y te equivocas no pasa nada porque te puedes recuperar. Esa juventud existe, pero repartida por el planeta. Es un argumento facilón. En Asturias, cuando yo nací, nacían el triple de niños que ahora. Asturias es la primera región de Europa en la que, si nada cambia, desaparecerá la población. Me da mucha pena. No me consuela que en Nigeria crezca mucho la población. Históricamente, el número de personas era decisivo para el desarrollo de los pueblos. Pero con el desarrollo de la democracia, la ciencia, la tecnología, Europa -y su extensión, EEUU- da un salto enorme en productividad, es decir, que compensa que seamos menos. Si produces 20 veces lo que una persona primitiva, aunque tengas la mitad de gente, produces más. Por eso Occidente domina el mundo. Pero ahora que el tercer mundo está emergiendo, la productividad media de su población se está igualando a la nuestra, con lo cual el número de personas vuelve a ser decisivo. Cuando China iguale en productividad a EEUU tendrá entre cuatro y cinco veces su PIB.Los europeos tendemos a la irrelevancia.Si los nuevos líderes mundiales son democráticos, no pasa nada. Pero en China ha habido una eliminación masiva de niñas solo por ser niñas.Y pensemos en el mundo musulmán con una mayoría pacífica, pero una minoría agresiva. Si hacen la transición a la no agresividad, como lo hizo el mundo cristiano, bien, pero si no.... En Occidente tenemos que pensar que debemos a la comunidad, a la humanidad, tener hijos. No pasa nada si alguno no los tiene, pero la mayoría debe tenerlos. Nos hemos conformado con que la inmigración sostenga la demografía en tiempos de bonanza... En la historia ha habido inmigraciones virtuosas que han ayudado a construir países como EEUU. Pero ha habido otras como los bárbaros, cuya expansión no fue sólo cosa de batallas, fue una inmigración masiva. En Europa tenemos el problema del yihadismo. Una inmigración que viene y que una parte de ella, muy minoritaria pero que hace mucho daño, odia al país o a la cultura donde se integra. Es tremendo. Lo hemos visto en Cataluña... El caso del nacionalismo catalán, como el vasco, es elocuente. Los nacionalismos son tribalistas pero no les he oído nunca preocuparse por la descendencia. El País Vasco ha sido un desastre en natalidad. Ahora está repuntando un poquito, pero ha sido la región de España que más ha envejecido desde que murió Franco. Y en Cataluña, los catalanes de pura cepa, la natalidad nativa, es la menor históricamente. Es una de las razones de que haya necesitado tanta inmigración. Cataluña mejora sus cifras globales gracias a los magrebíes. Casi la mitad de los niños que nacen o viven en Cataluña no son de padres españoles, no ya catalanes. La Cataluña del futuro no será española. Pero tampoco será catalana.Si consiguen integrar a los inmigrantes, muy bien. Pero si no, será una sociedad fracturada y dual. En Gerona, el 20% de los niños que nacen son hijos de musulmanes.En Tarragona y Lérida, el 15% y en Barcelona, el 12%. De la inmigración vive el populismo... En Europa, y también algo en EEUU, el Estado de bienestar concede derechos a cambio de nada. El inmigrante tradicional tenía un plan A: trabajar. Ahora el plan A es trabajar, pero hay un Plan B porque tenemos una red social muy generosa. En España, en los años previos a la crisis, vinieron unos cuatro millones de inmigrantes en edad laboral. Estalló la crisis y gran parte se quedó en paro, pero se fue una proporción minoritaria porque con nuestros subsidios estaban mejor que en su país. Otro problema es que si no se regula en número, la inmigración crea un exceso de oferta de mano de obra que compite con la local y eso baja los salarios, en especial de la clase media baja. Esa es la gente que en todo Occidente está enfadadísima porque los sueldos no suben. Otra cosa que ha sucedido en Europa y EEUU es que los inmigrantes han ido entrando ilegalmente y cuando ya eran muchos y no se podían expulsar se les ha regularizado. En Europa ha habido unas 300 regularizaciones en los últimos 20 años. Es absurdo no aceptar la inmigración que viene a ocupar una vacante laboral. Pero ese no es el modelo que tenemos. De ahí el populismo, Trump... Donald Trump tiene cinco hijos. Pero de tres mujeres distintas. Ese es otro tema. En Europa hay 10 países de primera cuyo primer ministro o equivalente no tiene niños.En Alemania, los dos últimos cancilleres, Schröder y Merkel, entre los dos se han casado seis veces y han tenido cero hijos biológicos. Pero también en Francia, Italia, Reino Unido, los tres primeros ministros del Benelux,Suiza,Suecia, Irlanda. Hace 80 años sólo había dos número uno que no tenían hijos: Hitler y Manuel Azaña. Si los líderes no tienen hijos y la familia no está en el discurso público es difícil fomentar la natalidad. Ante esa pasividad, ¿Es usted el ejemplo de que la sociedad civil debe implicarse en lo que delegamos en los políticos? A los políticos este tema les incomodaba e incluso muchos estaban de acuerdo con que hubiese poca natalidad. Hace 30 o 40 años había un crecimiento de población explosivo y el consenso de que era negativo. Incluso había economistas que decían que si la población seguía creciendo, el incremento de la economía no redundaría en más renta per cápita, no sería posible salir de la pobreza. En mi libro cuento cómo el informe Kissinger decía que si la población crece a ritmos muy fuertes, aunque la economía crezca la pobreza no se reduce. Es el pensamiento único... A las personas nos gusta vivir sobre una base de certezas morales (mi casa, mi familia, mi trabajo...) Cuando alguien cuestiona el statu quo al decir que la sociedad tiene un problema porque no nacen niños, incomoda. Occidente tiene una gran satisfacción por lo conseguido en los últimos 200 años. Se han superado situaciones de precariedad, de morirnos por todo tipo de enfermedades, las mujeres han conseguido la igualdad, vivimos en sociedades mucho menos autoritarias en las que hay una libertad teórica de pensamiento.Sin embargo, cuando se cuestionan determinadas verdades la gente se lanza a degüello, ya no es elEstado el que censura, pero es otro tipo de censura. Que en las redes sociales llega a límites increíbles... La crítica es un regalo.Decía Wiston Churchill que es como el dolor en el cuerpo humano, es lo que te avisa de problemas.Ahora, cuando es bilis por cuestionar el estabishment, es otra cosa. El tiempo pone cada cosa en su sitio y ya está habiendo una concienciación del envejecimiento de la población. ¿Qué propone para que nazcan más niños? Es un problema complejo que está ligado al modelo social.La modernización ha traído menos natalidad. Lo primero es tomar conciencia. Hay que revalorizar el prestigio de las madres, mostrar lo bonito que son los bebés, que en realidad nos encantan, es algo instintivo. No es lo mismo exponerlo en público que no. También dar el mensaje duro de que el país necesita niños, como se ha hecho en Francia.También hay medidas económicas con una base muy clara. Hay que incentivar (para el conservador), ayudar (para el socialdemócrata), compensar (para el liberal), cada uno en su ideología lo que quiera. Pero hay que compensar a las familias una parte significativa de lo que cuesta tener niños. No todo.Porque entonces habrá gente que tendrá hijos sólo por dinero. Eso ha pasado y moralmente es un desastre. Esa compensación tiene que centrarse en la mujer pero no sólo. También el hombre juega un papel importante. Y hay que tener cuidado con favorecer sólo a la mujer que trabaja fuera del hogar, como ahora. Si queremos incentivar la natalidad tiene que ser a todo tipo de mujeres, no sólo a unas en función de la ideología. La sociedad actual asocia el tener muchos hijos a pertenecer a algunos grupos religiosos o a no trabajar... Los valores dominantes son hostiles a la natalidad y sobre todo a la familia numerosa. Y es feo porque hay personas que libérrimamente han decidido tener muchos hijos y en un país que necesita niños tendríamos que aplaudirles. El desarrollo de la inteligencia artificial puede tentarnos a dejar en segundo plano el debate de la natalidad y confiar nuestro futuro a robots... Eso está pasando. Antes de nada hay que pensar que tener hijos completa la vida, el cariño no te lo va a poder dar una máquina. Luego, en el mundo tecnológico casi todo lo que se predice o llega más tarde de lo que se espera o llega antes. Si fiamos la natalidad a la robótica y sale bien no hay problema pero si sale mal es una catástrofe. Los científicos dicen que las máquinas nos jubilarán dentro de 100 años no de 20. Es como la inmortalidad. Hay quien anuncia la muerte de la muerte, pero la realidad es que la esperanza de vida crece pero no a un ritmo disruptivo, sino evolutivo. Menudo panorama, una sociedad envejecida y si confiamos en los robots, sin afecto... Una sociedad menguante. Lastrada en lo económico y en lo afectivo. Los ancianos son caros y pesados de cuidar. Veremos cosas moralmente indeseables. La presión hacia la eutanasia no deseada va a ser creciente porque los recursos son escasos.
submitted by albedrio to Albedrio [link] [comments]


2017.08.14 08:53 Subversivos Odio a muerte en la España profunda

Sucedió el domingo 26 de agosto de 1990 a última hora de la tar­de en un lugar llamado Puerto Hurraco, un pueblo profundo de Ba­dajoz con 205 habitantes censados y protegido por dos montes ne­gros con forma de ala. Los hermanos Emilio y Antonio Izquierdo, de 56 y 58 años, se apostaron en un callejón, descargaron sus escopetas de repetición y abatieron a quince personas. Nueve de ellas murie­ron entre esa fecha y el 10 de septiembre y las seis restantes fueron reponiéndose con desigual fortuna: todas han quedado marcadas por la tragedia, pero algunas tendrán que soportar el recuerdo en una silla de ruedas.
LOS SUCESOS DE EL PAÍS Puerto Hurraco, odio a muerte en la España profunda Los reportajes y ensayos de esta veraniega serie han sido extraídos del libro Los sucesos de EL PAÍS, publicado en 1996 como parte de la conmemoración de los 20 años del diario, lanzado el 4 de mayo de 1976. Históricas firmas del periódico, como Rosa Montero, Juan José Millás o Jesús Duva desmenuzan algunos de los crímenes que han marcado la reciente Historia de España, de la matanza de Atocha al crimen de los Marqueses de Urquijo.
En un principio, los hermanos habían venido decididos a asestar un golpe de muerte a la familia Cabanillas —las dos hijas de Antonio Cabanillas, de trece y catorce años, fueron las primeras en caer—, sus enemigos frontales desde los años veinte, pe­ro el olor de la pólvora y la sangre que corría pendiente abajo por la calle principal les dejó clavados en el suelo y en el gatillo. Al final, dispararon sobre todo lo que vieron. Emilio huyó al monte después del primer cargador. Antonio se quedó allí todavía un rato, hasta agotar el segundo. Horas después, de madrugada, la Guardia Civil tuvo que sacar a tiros a los dos hermanos de un cercano olivar en el que se habían refugiado —tanto, que dos guardias civiles resultaron gravemente heridos. Luego, se comentó que por qué no habían huido, por qué habían quedado atrapados en el lugar rabioso de su cri­men. Tal vez, la venganza, que les había atado a Puerto Hurraco du­rante toda la vida, les atara también después de llevarla a cabo.
El suceso se vivió en España con la extrañeza y el temor de quien se encuentra frente a páginas del pasado resucitadas con actores de carne y hueso. La década recién inaugurada quería significar el ine­luctable fin de aquella otra España de oscura conciencia, aislada del mundo y sobreviviendo dificultosamente de recursos escasos y entre penas y culpas que se colaban por los callejones históricos del pesi­mismo y de la tristeza. Eso había terminado. Estábamos en Europa y ya habíamos dado los primeros pasos hacia una modernidad con­sensuada por los propios y arropada por los extraños. Muchos vie­ron en Puerto Hurraco una fotografía antigua o el último latigazo de un mundo que se extinguía, pero muchos otros se enfrentaron, con una perplejidad interrogante, a un suceso real y presente que ponía en cuestión la idea actual de España, siempre vista a través del pris­ma urbano, cubierta por la sombra avanzada de la capital y de las capitales. Aquí se cifraba la incógnita: se trataba del pasado o se tra­taba de ignorancia del presente.
Dos días después de la matanza, el suplemento dominical del dia­rio EL PAÍS envió a quien esto escribe y al fotógrafo Miguel Gener a buscar las claves de un suceso que reunía paradojas suficientes co­mo para pensar que la averiguación no había concluido con la me­ra información del desastre.
Detrás de los visillos
La primera impresión de Puerto Hurraco, una estrecha calle principal en cuesta, a última hora de la tarde espesa y caliente de agosto, con una mujer que todavía fregaba en las paredes y en el cemento las manchas de sangre, y puertas cerradas a cal y canto, fue la de estar visitando un pueblo con gente vigilando detrás de los visillos de la ventana. De vez en cuando se escuchaba, casi exagera­damente, casi como si uno se lo estuviera inventando o esperase in­ventárselo, un cerrojo que recorría la calle, que salía del pueblo y que se perdía en una resonancia entre los omóplatos de los dos mon­tes negros que planeaban siniestramente sobre las casas blanquea­das. No había nadie en la calle y las únicas figuras visibles eran las de dos guardias civiles sentados en un cuatro latas ladeado sobre una cuneta a la entrada del pueblo.
MÁS INFORMACIÓN Puerto Hurraco, odio a muerte en la España profunda Todo lo publicado en EL PAÍS sobre el caso 2015: Puerto Hurraco quiere olvidar 2010: El último de los asesinos se ahorca en su celda 1994: 688 años de cárcel para los hermanos Izquierdo De vez en cuando, algún vecino cruzaba velozmente y miraba al­rededor como si tuviera que cerciorarse del lugar en que vivía. Con el paso del tiempo, se terminaba descubriendo a otros periodistas y fotógrafos, que salían apresuradamente de una casa para entrar en otra y que ya habían adoptado los hábitos clandestinos de la pobla­ción. El día que siguió al entierro de las víctimas, entre el fragor de cepillos que intentaban borrar la sangre del domingo, un vecino pi­dió a los reporteros que no se marcharan, «porque así se sentían más protegidos». Pero, al mismo tiempo, no aceptaba hospedajes «por temor a represalias». La guerra de Antonio y Emilio Izquierdo ha­bía derivado en una guerra interna: a ver quién dice y qué a los pe­riodistas.
En los días siguientes a la matanza, uno de los aspectos más sorprendentes —para un recién llegado— era el clima de tensión que se había creado entre los propios vecinos. Daba la impresión de que la alarma no había dejado de sonar todavía y de que esta vez el peligro no iba a venir de afuera —Emilio y Antonio vivían en Monte­rrubio de la Serena—, sino de los intestinos de la aldea. La razón, sencilla, pero que tardaba en descubrirse, tenía que ver con los in­trincados lazos de parentesco de los habitantes de Puerto Hurraco. Los Izquierdo y los Cabanillas se odiaban, y el hecho es que una buena parte de las familias de Puerto Hurraco eran Cabanillas o Iz­quierdo, pero una parte aún mayor había mezclado sus apellidos con el sistema endogámico tan habitual en las zonas rurales y aisladas del interior de la península. De forma que los Cabanillas Izquierdo o los Izquierdo Cabanillas suponían un verdadero grueso de la po­blación.
El cementerio era una prueba contundente de esta tupida red de peligros. Situado a un costado de la carretera general, rodea­do de un campo que parecía en estío permanente, mostraba con to­da claridad y en letras de molde la hegemonía de los dos apellidos y de sus mezclas. Para mayor enrarecimiento, en la catástrofe del do­mingo había muerto una cuñada del marido de Emilia Izquierdo, la tercera hermana en discordia junto a Luciana y Ángela —a las que más tarde se acusaría de haber inducido a sus hermanos al asesinato.
En esos días, cada cual podía imaginar la amenaza en el interior de su propia casa o lindando con la del vecino. Todo dependía del bando en que cada uno decidiera alistarse o se sintiera incluido, ha­bida cuenta de que todos y cada uno tenían innumerables posibili­dades de pertenecer a ambos. Por tanto, una cierta arbitrariedad surgida de lo que no se sabía del otro, del próximo, cuyos verdade­ros sentimientos podían haber estado escondidos o disimulados para brotar ahora repentinamente, se unía a la conmoción y al miedo generalizado. La ecuación resultante era, pues, miedo más arbitra­riedad y su solución, una incógnita. Curiosamente, esos mismos tér­minos habían estado, como se vería después, en el origen de la tra­gedia.
Los días que siguieron al suceso fueron días temidos. Había mie­do al regreso de las hermanas presuntamente instigadoras, Luciana y Ángela, evaporadas desde la semana anterior; miedo a Antonio Cabanillas, el padre de las niñas asesinadas; miedo a la respuesta de las distintas ramas de las distintas f31nilias, dentro y fuera del pue­blo; y, sobre todo, un miedo contagioso a que la cuerda del último drama tirase de otros dramas sobre los que el olvido había trabaja­do como una lápida. Algunos vecinos hablaban ya de hacer las ma­letas y de cerrar los escasos negocios. Se temía el éxodo.
Fuera de esto, existía también una aprensión —causada por esta estructura de parentesco— relacionada con que ciertas historias sa­lieran a la luz. Una especie de pudor repentino de una aldea endo­gámica acostumbrada a guardar sus conflictos. Y también un tem­blor vergonzoso a aparecer como el reflejo miserable de esa España profunda, tan traída y llevada por los libros, por el cine y por la te­levisión, de niños en las tinajas, campesinos obtusos y sanguinarios, y malevolencia rural.
En el fondo, con unas cosas y con otras, se estaba jugando la su­pervivencia del pueblo. Había algo más que una disputa sangrienta entre familias: se había puesto en peligro la supervivencia colectiva.
Cuando los vecinos se decidían a hablar era para defender esa su­pervivencia. Insistían, de un modo que se dirigía en primer lugar a su propio convencimiento, como si la presencia del interlocutor sir­viera sobre todo para escucharse a sí mismos, en que el estallido no afectaba más que a los «amadeos» y a los «patas pelás», ramas par­ticulares de los Cabanillas y de los Izquierdo. Aceptar la idea de una guerra entre los Cabanillas y los Izquierdo, sin matices y sin reduc­ciones, era transigir con la idea de una guerra universalizada y con la previsión de una hecatombe a la vuelta de la esquina. Fuera co­mo fuese, el primer gesto de la supervivencia consistía en espantar los fantasmas de una contienda colectiva, particularizando el con­flicto hasta contenerlo en su territorio más pequeño.
La supervivencia, además, merecía la pena en términos objeti­vos. Los términos estaban relacionados con la reciente prosperidad del pueblo, tradicionalmente dedicado a la aceituna, el grano, los cerdos y las ovejas. Las subvenciones estatales y el empleo comuni­tario habían hecho crecer el nivel de vida en los últimos cinco años. Se veían casas nuevas y reformadas por todas partes, las calles es­taban asfaltadas y en los pequeños negocios se respiraban aires de beneficio. Para entenderlo mejor, había que remontarse a la historia de una aldea que no conoció la electricidad hasta los años se­tenta, el agua corriente hasta los ochenta y el asfaltado de las calles hasta hacía seis años. Por primera vez, aquella conciencia colecti­va, secularmente cerrada al mundo, había empezado a asomarse a él. Los defensores de la tesis de la tragedia aislada luchaban con­tra la memoria en una atmósfera de pólvora antigua. Era la memo­ria de una aldea fundada por familias Izquierdo provenientes del cercano Helechal en el siglo pasado y que, a principios de la centu­ria, se encuentran conviviendo con extraños que regresan de una emigración cubana.
En ese momento comenzó la guerra, la guerra de los Camariches (Izquierdo) contra los Habaneros (Cabanillas). Es decir, la guerra de los fundadores contra una familia de intrusos llegada de Cuba. A la vista del entramado presente de parentescos, la resurrección de ese conflicto significaría la guerra de todos contra todos. Después de tan­tos años, y estando tan cerca ya del mundo contemporáneo, los habi­tantes de Puerto Hurraco temían, tras el nefasto domingo de agosto, levantarse por la mañana pensando que cualquiera podía ser un ene­migo, que la fiera dormida podía despertar y llenar el aire de zarpa­zos. Como si no hubiera pasado el tiempo o como si hubiera dado igual que el tiempo hubiera pasado. En ese aspecto, sus sentimientos eran muy semejantes a los sentimientos con que el resto del país les contemplaba. Mientras el país entero, a su vez, se sentía observado por los nuevos y modernos amigos europeos, los mismos que habían surtido la leyenda negra española de hechos que la confirmaban ejemplarmente, de hechos muy semejantes a los de Puerto Hurraco. Seguramente, Puerto Hurraco hizo que los españoles se volvieran tan hipersensibles a la observación como los propios vecinos, y también desde esa oscura culpabilidad nutrida por la incertidumbre y la ig­norancia.
La historia olvidada
Existía, por tanto, una historia de Puerto Hurraco, una historia escondida y, al parecer, fatalmente olvidada, a la que se había re­gresado brutalmente a causa de ese mismo olvido.
Hacia 1920. Unos niños juegan en el polvo marrón de una calle­juela. Los hombres arrastran sus mulas en el campo y las dos len­guas de piedra negra que desde la montaña lamen Puerto Hurraco lanzan chispazos de luz. Los niños son Ángel Cabanillas, apodado El Rapa, y los hijos de La Torcía y La Daniela, ambas de familia Iz­quierdo. De pronto, se enredan en una gresca. El Rapa, de catorce años, se marcha a su casa. Al cabo de un rato, cuando quiere salir de nuevo a la calle, La Torcía y La Daniela le esperan armadas. La madre de Ángel Cabanillas no le deja salir. El incidente crea una tensión desproporcionada entre las familias. No hay un previo con­flicto de tierras, ni otro conocido. Pero la tensión alcanza los años si­guientes, cuando las familias aparecen en la historia completamen­te enconadas.
Año 1928 o 1929. Luis Cabanillas se interpone en la amistad de su hermana Matilde con Alejandro García Izquierdo. Alejandro pide ayuda a los parientes Izquierdo y traman esperar a Luis a la salida del salón de baile de Marcelo Merino. Son las últimas horas de la fiesta, el ambiente del salón está espeso y un amigo de Luis abre la ventana. Por encima de los tejados distingue el perfil lunar de los montes y, con la misma luz, a Alejandro y a sus primos apostados en una de las callejuelas. Luis hace cuestión de honor en salir mientras tantea la navaja que lleva en el bolsillo del pantalón. Antes de que los Izquierdo reaccionen, asesta una puñalada en el cuello a Alejan­dro García. El acuchillado nunca llegó a recuperarse totalmente. «Se quedó como atontado.» Luis Cabanillas fue condenado a siete me­ses de cárcel ya posterior destierro en Peñarroya.
Año 1935. Se repite el suceso con distintos protagonistas e inversa fortuna. Un baile en una fiesta cercana. Basilio Cabanillas ronda a Amelia Izquierdo, prima de Daniel Izquierdo, por mote El Dentis­ta. Al parecer, Basilio y Amelia se entienden. El Dentista interrum­pe la escena y discute con Basilio. El clima se caldea a lo largo de la noche. Finalmente, El Dentista lanza una amenaza y se marcha. Ba­silio regresa al pueblo caminando, sorteando pedregales y olivos en una noche cerrada. El Dentista surge de entre unos matorrales y le apalea hasta tumbarlo. Basilio consigue llegar a su casa y de allí a un hospital de Badajoz, donde tardará semanas en reponerse. Daniel Izquierdo, El Dentista, fue encarcelado y años después tuvo que pa­gar fianza para conseguir la licencia de escopeta.
Hasta estas fechas, los conflictos responden al esquema de Ca­mariches contra Habaneros. No hay disputas materiales de ninguna especie. Las disputas tienen trasfondo grupal y las heredan los pa­rientes por extensión consanguínea y cronológica. Se trata de los fundadores y de los emigrantes que legan a su descendencia una probable competitividad a escala local y sólo explicable dentro de un entorno cerrado donde el roce produce una marca cuya exposición continua tiende a pasar por herida.
El resto forma parte de una historia más y mejor manejada por los que todavía viven. Pasaron 26 años desde las andanzas de El Dentista hasta la desgracia siguiente. En ese plazo largo, que no se­ría el único de magnitud que mediaría entre catástrofes, los Cabani­llas y los Izquierdo debieron de fundirse en una maraña de lazos de parentela, que hoy son inextricables y amenazadores. Estos lazos parecían configurar una paz decisiva. Pero en Puerto Hurraco la paz ni se decide ni tiene dueños.
Años 50. Amadeo Cabanillas Caballero y Manuel Izquierdo, llama­do Mal Tiempo, echan ovejas en los tristes pastos de Puerto Hurraco. Las fincas lindan. No hay cercado, sólo un golpe largo de tierra amon­tonada que las separa. Las ovejas entienden mal la delimitación y se la saltan sin reflexionar. Otra gresca, de no grandes dimensiones, pe­ro que se conserva en la memoria como un hito de este prolongado ca­mino de desavenencias. El que algo así se conserve en la memoria es lo más inquietante de todo.
Año 1961. Se produce el primer choque entre Antonio Cabanillas -el padre de las niñas asesinadas-, todavía niño, y los futuros cri­minales de sus hijas, Emilio y Antonio Izquierdo. «Al niño le tupie­ron la boca de hierba.» El padre de las niñas asesinadas negó en esos días aciagos de agosto que tuviera jamás un roce con Antonio y Emi­lio. Aunque lo negaba no como si negara el hecho, sino como si ne­gara cualquier especie de memoria. Mientras se dirigía con su trac­tor al campo, dos días después de las desgraciadas pérdidas, de la boca de Antonio Cabanillas se escapaba la palabra «maldad» con una certeza religiosa.
El caso es que, sin moverse de la fecha, Amadeo Cabanillas Ri­vera, hijo del otro Amadeo y hermano de Antonio, discutió con Jeró­nimo y Luciana, hermanos de Antonio y Emilio por el asunto del chaval. Luciana se rompe un brazo al caer empujada por Amadeo: ésta es toda la historia de amor que vivieron y que en 1990 levanta­ba especulaciones acerca de un despecho sentimental que habría ali­mentado la última fase del resentimiento. Jerónimo esperó en la fin­ca de Las Pelícanas a Amadeo y lo mató de una cuchillada. Años de cárcel, psiquiátrico y destierro a Monterrubio, a seis kilómetros. El pueblo donde vivían y desde el que tramaron los hermanos Izquier­do la matanza.
1984, veintitrés años más tarde. La casa de Isabel Izquierdo, ma­dre de los convictos y hermana de Mal Tiempo, se incendia. La ma­dre muere, y las hermanas, que estaban esa noche en la casa, acusan a Antonio Cabanillas de haber prendido el fuego y al pueblo entero de no haberles ayudado. Lo cierto es que olvidaron a su madre entre las llamas y que muy pocos vecinos llegaron a despertarse esa noche.
  1. Jerónimo repite cuchillada en la Cooperativa de Monterru­bio, esta vez sobre Antonio Cabanillas, que tiene que ser ingresado. A partir de este momento, los Patas Pelás se enclaustran en su feu­do de Monterrubio. Los hermanos se dedican a jugar a las cartas y a toma: helados de corte, una especie de pasión. Luciana y Ángela van clamando justicia por las calles, se arrodillan delante del cuar­telillo de la Guardia Civil y obligan a los vecinos a desenchufar los frigoríficos ya parar los relojes de pared, por temor a que camufla­ran bombas. Una existencia entre la locura y el miedo, alimentada por confidentes y enzarzadores. Después de que la locura y el miedo hubieran fermentado lo suficiente y se hubieran descompuesto en su propio caldo de cultivo, llegó el domingo sangriento, tras las fiestas de agosto. «Vengo a por el Puerto, esto vengo esperando hace seis años», dicen que gritaba Emilio Izquierdo desde el callejón entre descarga y descarga de su repetidora.
Ruido de cerrojos
Esta historia pudo componerse a partir de fragmentos, de confi­dencias a media voz, hechas en el pequeño bar donde los parro­quianos se limitaban a jugar a las cartas y a vigilar permanente­mente a los periodistas o, tras llamar a alguna puerta, atravesar un largo pasillo y quedarse en el patio del fondo mientras los dueños de la casa echaban los cerrojos. Jamás se confiaban en grupo. Las úni­cas posibilidades dependían de encontrar a solas al interlocutor o de sacarle de la proximidad de los otros. Las mujeres y los hombres ha­blaban en su casa sólo a condición de que no estuviera el cónyuge. La mutua vigilancia a que todos se sometían daba como resultado un silencio a medias y, muchas veces, ficciones o falsedades.
Los más proclives a soltarse, y no mucho, eran los emigrantes que habían regresado para las fiestas y los que habían tomado la deci­sión de marcharse. Por lo general, se negaban a dar el nombre y sólo apuntaban la rama de Izquierdo o Cabanillas a la que pertenecían y cuya posición estratégica en el conflicto era prácticamente imposi­ble desentrañar para el forastero. La mayoría hablaba como Caba­nillas en esos momentos, pero un ligero contraste con el siguiente in­terlocutor arrojaba la idea contraria. No decían su nombre, aunque se denunciaban entre ellos. «Ése con el que dice que ha hablado es un Amadeo» o «ese es un Pata Pelá».
Al llegar la noche, los guardias civiles recomendaban severamen­te que los periodistas dejaran el pueblo. Entonces sí que sonaban los cerrojos más allá de toda atmósfera literaria. Miguel Gener hizo unas espléndidas fotografías de lo que era la noche en Puerto Hurraco, aguantando en aquella oscuridad tensa en la que las luces de los fa­roles se pegaban al suelo y dejaban recortado por encima el cielo an­cho, espeso y nocturno, de las tierras pacenses. Esas fotografías con­siguieron reproducir las tenebrosas impresiones que podría haber sentido cualquiera que se acercara a Puerto Hurraco horas después de la, carnicería. Algo así como meterse en un poblado fantasma del viejo Oeste, pero sin épica, cruzado por caminos que se fundían en la noche y con una carretera cercana que parecía el tramo final de todas las carreteras del mundo. Dentro de las casas, las luces se apa­gaban enseguida y entonces el cielo oscuro empezaba a pesar y a desplomarse como la tapa de un ataúd.
En Esparragosa o en Zalamea, a pocos kilómetros, la noche se vi­vía de muy distinta manera. La gente salía a tomar el fresco al qui­cio de la puerta, se veían corros de adolescentes en las puentecillas y paseantes que se adentraban en la tiniebla de los senderos. Eran las horas para respirar un poco de aire, después de los cuarenta gra­dos de secano que habían carbonizado el día. En Puerto Hurraco no se respiraba, los habitantes parecían contener el aliento hasta que pasara algo que se sentía próximo y fatal. Esa noche calurosa de en­cierro daba la verdadera temperatura del ánimo de la gente.
El día 30 de agosto las hermanas Izquierdo, Ángela y Luciana, salieron de un escondrijo de Madrid y tomaron el expreso de Bada­joz. A partir de ese momento iniciaron su escabroso periplo entre las pretensiones del fiscal, que las acusó de conspirar junto a sus her­manos -aunque la Audiencia de Badajoz revocó en febrero de 1992 el auto de procesamiento-, y su inexorable destino psiquiátrico en Mérida. Pero durante los cuatro días en que estuvieron desapareci­das, Ángela y Luciana se presentaban como la clave que podía des­cifrar los enigmas. Y también disolver el sentimiento de amenaza in­mediata que todavía pesaba sobre las gentes de Puerto Hurraco. Su desaparición había prolongado la inquietud, porque, sin lugar a du­das, tanto para los de Puerto Hurraco como para quienes estaban al tanto en Monterrubio de la Serena, había una diferencia sustancial entre el dedo que había apretado el gatillo y el cerebro que había en­viado la orden.
La casa de Monterrubio era una casa de pueblo de dos plantas pe­queñas embutida en una hilera y tan cerrada a cal y canto como, según decían, lo había estado en los últimos años, cuando los hermanos y hermanas Izquierdo vivían en ella. El diagnóstico del vecindario era tan concluyente como lo fue después el de la Audiencia. Eran dos mu­jeres mayores, de 49 y 63 años, prematuramente envejecidas, cuya existencia estaba organizada alrededor de los líos vecinales, que salían dando gritos de su casa y recorrían las calles insultando a sus parien­tes de Puerto Hurraco y a cualquiera de Monterrubio que se cruzara con ellas, que peregrinaban regularmente al cuartelillo y que, simple­mente, «no podían estar bien». En contraste, Emilio y Antonio rara vez protagonizaban un altercado. Parecían bastante pacíficos o quizá sólo tranquilos y, según la opinión del coro popular de Monterrubio, absolutamente dominados por sus hermanas.
Ninguno de los cuatro se había casado. La única pista sentimen­tal relacionaba a Luciana con Amadeo Cabanillas, en el famoso episodio que concluyó con fractura de huesos para la mujer y que inau­guró la última fase criminal entre las familias antagonistas. Luciana negó en días posteriores que hubiera existido semejante posibilidad, como no podía ser de otra manera. Los cuatro hermanos, por lo de­más, apenas salían de la casa de Monterrubio, donde las persianas estaban permanentemente bajadas y los pestillos echados. Allí fue­ron re cociendo su animadversión y sus malos sentimientos durante seis años.
Con todo ello viene el dilema. La matanza de Puerto Hurraco pue­de ser contemplada a la luz de una historia secular de rencillas y con­flictos que culminó de esa manera como podía haber culminado de cualquier otra parecida, o bien esa tragedia hay que observarla a tra­vés de esta última escena, mucho más reducida, mucho más actual, mucho mejor iluminada. Si fuera así, lo que se ofrece a la vista es el cuadro de cuatro hermanos encerrados en sí mismos, con antece­dentes psiquiátricos y con manifestaciones de desequilibrio patentes, aislados en un pueblo de Badajoz que ni siquiera es el suyo, armados hasta los dientes y profiriendo amenazas constantes, ante la pasivi­dad de instituciones y vecinos. Después se conocería el dominio pa­tológico que los mayores ejercían sobre los pequeños y también sal­drían a la luz abultados rumores sobre la vida de los Izquierdo. Pero no había ninguna necesidad de ello, porque un simple vistazo a los historiales clínicos, al entorno familiar en el que habían crecido y aprendido, a su vida cotidiana y a sus hechos cotidianos, habría bas­tado para anticipar un pronóstico de lo que podría ocurrir y de lo que fatalmente ocurrió.
Los desheredados
La historia de la España negra y profunda siempre ha servido ha­cia dentro y desde fuera. Desde fuera, el que más y el que menos ya sabe cómo ha funcionado. Pero, paradójicamente, también ha sido eficaz a la inversa, tapando la desidia de la sociedad civil y de las instituciones públicas, y arrojando al pozo sin fondo de la concien­cia de un pueblo que se ha movido entre la supervivencia y el olvi­do todos los desastres que nadie era capaz de asumir.
Desde un punto de vista literario y dramático conmueve descubrir que un pueblo de doscientos habitantes guarde en su memoria cen­tenaria un arsenal de disputas que van desde lo ridículo hasta lo ca­tastrófico, con nombres y apellidos, con detalles minúsculos trasmi­tidos de padres a hijos como las palabras de una liturgia, y que la tragedia corone finalmente esta memoria. Pero desde el punto de vis­ta de los hechos, lo único que se acerca a los motivos verdaderos —más allá de las leyendas que nos dejan tan enaltecidos como vulne­rables— es la constatación de que cuatro personas enfermas, indivi­dual y socialmente enfermas, armadas, aisladas y sin escapatoria an­te el mundo, explotaron un mal día en un clima colectivo de asombro que sustituyó automáticamente a una colectiva indiferencia.
Como en las malas películas, todo trató de resolverse judicial­mente. Los juicios tienen la virtud de aplicar condenas y de trasfe­rir las ideas de bien y mal a la potestad de un tribunal o de un ju­rado que, en realidad, sólo se ocupa de crímenes y castigos. El juicio de los hermanos Izquierdo causó la misma expectación que la trage­dia y dejó las cosas en el lugar donde se quedan las cosas intocables.
El 17 de enero de 1994, Antonio y Emilio Izquierdo se sentaron en el banquillo de los acusados, cuando ya se había decidido la re­clusión de sus hermanas en el hospital psiquiátrico de Mérida con un diagnóstico de «delirios paranoides». José Gómez Romero, el psi­quiatra que las tenía a su cargo, declaraba en esas fechas, tres años y medio después de su ingreso, que «Luciana y Ángela han mejora­do algo, poco a poco, pasean con otras internas y, sobre todo, Ánge­la ha desarrollado un poco de su personalidad, condicionada por la de su hermana hasta el punto de que, al principio, las cogías por separado y te hablaba utilizando las mismas expresiones que Lucia­na» (EL PAÍS, 23 de enero de 1994). En el juicio, los peritos psiquiá­tricos llegaron a la conclusión de que Emilio y Antonio Izquierdo su­frían «alteración de la personalidad de carácter paranoide». Cosa que, al parecer, «no alteraba el plano de la conciencia», si bien «so­bre esta personalidad, que constituye terreno abonado, hay una vi­vencia (la muerte de la madre) que es vivida de forma muy trau­mática por estas personas y se convierte en una idea sobrevalorada (la venganza) que invade el campo psíquico del sujeto. En este sen­tido estimamos que su capacidad volitiva podría estar disminuida» (EL PAÍS, 18 de enero de 1994). Dado que la psiquiatría se mueve por el mundo como si fuera una ciencia, hay cosas que los legos no pue­den entender. Por ejemplo, el que la conciencia no se altere cuando hay una idea sobrevalorada que invade el campo psíquico del suje­to, disminuyendo además su capacidad volitiva. Misterios del ser.
Los magistrados, en los fundamentos de derecho, afirmaron además que Emilio y Antonio no eran enfermos mentales, exponiendo el he­cho de que ambos «eran capaces de manejar un rebaño de ovejas de unas 1.000 cabezas» y que tenían fincas arrendadas, «consiguiendo, a pesar de la crisis por la que atraviesa el campo, poseer una carti­lla de ahorros con unos diez millones» (EL PAÍS, 26 de enero de 1994). Es decir, habría una relación inequívoca entre la salud mental y la gestión económica y agropecuaria. Estaríamos aquí ante una especie de protestantismo psicológico —visto a través de la doctrina de la predestinación mental.
Así pues, los delirios paranoides de los hermanos y de las herma­nas Izquierdo tuvieron distinto final como consecuencia de la dife­rente relación con el gatillo. La justicia actuó sobre los hechos y se limitó a sancionarlos, salomónicamente, con sus dos espadas con­temporáneas: el psiquiátrico y la cárcel. El 25 de enero de 1994, An­tonio y Emilio Izquierdo fueron condenados a 688 años de cárcel perfectamente divididos entre ambos como autores criminalmente responsables de nueve asesinatos consumados y seis frustrados. Los ponentes afirmaron que los dos hermanos prepararon por «vengan­za» un «plan de exterminio del mayor número de habitantes posible de Puerto Hurraco».
Aunque la Justicia dictó sentencia, y con ella la sentencia del ol­vido o del comienzo del olvido, lo cierto es que, más que disipar la temida imagen de España, la reveló en fotografías nuevas. La mitad locos o idiotas, la mitad asesinos carniceros. Y, sin embargo, habían pasado muchas otras cosas sobre las que no se podía dictar senten­cia como la abrumada existencia de esas cuatro personas encerradas en una casa de Monterrubio de la Serena hablando con sus fantas­mas en un idioma delirante, o la supervivencia en un entorno capaz de trasmitir de generación en generación la forma en que unas ove­jas se saltaron unas lindes de tierra amontonada para provocar una refriega. El mundo es complicado y la ley lo simplifica en términos de habitabilidad convencional, cuando la ley se cumple. Pero, con toda certeza, la masacre de Puerto Hurraco debió servir para llevar a la superficie una imagen de la España actual más allá de los tópi­cos y de las ideas conformadas a las que invita la desidia intelectual de la que somos ancestrales herederos. Muchas regiones rurales es­pañolas están todavía iniciando el siglo XX y esta situación no se re­fiere solamente a medios materiales de vida o a capacidad de pro­mover recursos, sino también al lugar que ocupan en el proyecto de este país. El abandono a su locura de los cuatro hermanos Izquier­do podría ser también el abandono a que se ha sometido a una vas­ta extensión de la vida española que no encuentra su sitio en ningún proyecto y que no se ve reflejada en ningún futuro. La España ne­gra no está hecha de ningún material particular. Si está hecha de al­go es de los ojos que no quieren mirarla.
submitted by Subversivos to Albedrio [link] [comments]


2016.06.04 03:57 ShaunaDorothy Levantamiento de masas derroca al odiado Mubarak - Egipto: El ejército en el poder apuntala al régimen capitalista ¡Por un partido obrero revolucionario! ¡Por un gobierno obrero y campesino! (Primavera de 2011)

https://archive.is/j4eck
Espartaco No. 33 Primavera de 2011
El siguiente artículo ha sido traducido de Workers Vanguard No. 974 (18 de febrero de 2011), periódico de nuestros camaradas de la Spartacist League/U.S.
14 DE FEBRERO—Gobernó Egipto con mano de hierro por cerca de 30 años. Pero el 11 de febrero, después de 18 días de un levantamiento sin precedentes coronado por una ola de huelgas, Hosni Mubarak finalmente se vio forzado a renunciar a la presidencia egipcia, entregándole el poder al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas. En la Plaza Tahrir (Liberación) en El Cairo y en ciudades de todo el país, estallaron celebraciones masivas de millones de personas de todos los sectores sociales; es el júbilo por lo que parece ser el final de una dictadura venal y corrupta que gobernó el país bajo leyes de excepción, encarcelando y desapareciendo a sus opositores en las vastas cámaras de tortura de Egipto.
Inspirado por el levantamiento de Túnez, donde los manifestantes desafiaron una severa represión para derrocar a la dictadura de Zine al-Abidine Ben Ali, Egipto estalló a partir del 25 de enero. Los manifestantes enfrentaron valerosamente una enorme arremetida de las odiadas Fuerzas Centrales de Seguridad, que dejó al menos 300 muertos. En todo el país —desde la capital hasta Alejandría en el norte y Aswan en el sur, y desde los centros industriales como Mahalla al-Kobra, Suez y Puerto Said hasta las ciudades del desierto como Jarga en el Sahara y al-Arish en el Sinaí—, los manifestantes desataron su furia contra el régimen dirigiéndose contra los edificios de la policía y de seguridad, así como los del gobernante Partido Nacional Democrático.
Mubarak fue derrocado. Pero el pilar más importante del aparato estatal capitalista bonapartista de Egipto, el ejército, ocupa hoy el poder directamente. Los militares anunciaron la disolución del parlamento títere de Mubarak y la formación de un panel para enmendar una constitución que ni siquiera vale el papel en el que está impresa. Como advertimos en nuestro último artículo sobre las protestas de Egipto, “Que quede claro: independientemente de lo que ocurra con Mubarak, sigue planteada la amenaza grave de que los gobernantes burgueses de Egipto exijan una represión salvaje para restaurar y mantener el ‘orden’ capitalista” (WV No. 973, 4 de febrero). Han habido escaramuzas entre los manifestantes de la Plaza Tahrir y los soldados que intentan evacuarlos. El 14 de febrero, mientras circulaban rumores de que el régimen prohibiría las huelgas, el ejército emitió el Comunicado No. 5, en el que denunciaba las huelgas argumentando que conducirían a “resultados negativos” y ordenaba a los obreros que volvieran al trabajo.
Todos los opositores burgueses —desde demócratas liberales como Mohamed ElBaradei y su Asociación Nacional por el Cambio, George Ishak de la organización Kefaya y Ayman Nour del partido Ghad, hasta la reaccionaria Hermandad Musulmana— han recibido al ejército con los brazos abiertos con el fin de restaurar la estabilidad. Las omnipresentes banderas egipcias que se ondean en las manifestaciones, las cuales movilizaron a todos los sectores de la sociedad salvo a las capas más altas de la burguesía, reflejan una muy arraigada conciencia nacionalista. Surgido de una historia de subyugación imperialista, el nacionalismo ha servido por mucho tiempo a los gobernantes burgueses de Egipto para oscurecer la división de clases entre la diminuta capa superior asquerosamente rica y la brutalmente explotada y empobrecida clase obrera.
Hoy, este nacionalismo se expresa con la mayor claridad en la creencia de que el ejército es el “amigo del pueblo”. Desde el golpe de estado dirigido por Gamal Abdel Nasser y sus Oficiales Libres en 1952, que derrocó a la monarquía y puso fin a la ocupación británica del país, el ejército ha sido considerado el garante de la soberanía nacional egipcia. De hecho, desde 1952, el ejército ha sido la columna vertebral de una dictadura tras otra. Ese año, Nasser lo movilizó para disparar contra obreros textiles en huelga en Kafr Al-Dawwar, cerca de Alejandría. En 1977, Anwar el-Sadat lo movilizó para “restaurar el orden” tras un levantamiento nacional de dos días en respuesta al precio del pan. Apenas la semana pasada, el ejército facilitó los ataques asesinos de policías vestidos de civil y golpeadores a sueldo del régimen contra los manifestantes que ocupaban la Plaza Tahrir. Pese a declarar que no se opone a los manifestantes anti-Mubarak, el ejército arrestó a cientos y torturó a muchos. ¡Abajo la ley de excepción! ¡Libertad a todas las víctimas de la represión estatal bonapartista!
Junto con la policía, los tribunales y las cárceles, el ejército constituye el núcleo del estado capitalista, un aparato para la represión violenta de la clase obrera y los oprimidos. Sobre todo, la campaña por “restaurar la estabilidad” va dirigida contra la clase obrera. En medio de las protestas contra Mubarak, decenas de miles de obreros estallaron huelgas que continúan hasta hoy. Éstas abarcan a los cerca de seis mil obreros del Canal de Suez, por el que atraviesa el ocho por ciento del comercio mundial. Sin embargo, los pilotos del Canal siguen trabajando, asegurando el tránsito de los barcos. Miles de obreros textiles y metalúrgicos se fueron a huelga en la ciudad industrial de Suez, escenario de algunas de las protestas más combativas. Según el Guardian londinense (28 de enero), ahí los manifestantes “tomaron las armas almacenadas en una comisaría y pidieron a los policías que salieran del edificio, para después quemarlo”. Los trabajadores del transporte público de El Cairo siguen en huelga mientras que, tras la caída de Mubarak, las huelgas se han extendido a los obreros metalúrgicos fuera de la capital, los trabajadores de correos, los obreros textiles de Mansoura y otras ciudades, así como a miles de trabajadores petroleros y del gas.
Al luchar por demandas económicas —contra los salarios de hambre, los empleos eventuales y la constante humillación por parte de los patrones— la clase obrera está demostrando la posición excepcional que detenta al echar a andar los engranajes de la economía capitalista. Este poder social confiere a la clase obrera el potencial de dirigir a las masas empobrecidas en la lucha contra su condición abyecta. En un país en el que casi la mitad de la población vive con dos dólares o menos al día y donde la miseria está reforzada por la represión de un estado policiaco, las aspiraciones democráticas de las masas están entrelazadas con la lucha en contra de sus condiciones económicas.
Derechos democráticos elementales como la igualdad legal de la mujer y la plena separación entre la religión y el estado; la revolución agraria que le dé tierra a los campesinos; el fin del desempleo y la miseria absoluta: las aspiraciones básicas de las masas no pueden verse satisfechas sin derrocar al orden capitalista bonapartista. El instrumento indispensable para que la clase obrera asuma la dirección es un partido revolucionario, que sólo puede construirse mediante una lucha implacable contra todas las fuerzas burguesas, desde el ejército hasta la Hermandad y los liberales que falsamente dicen apoyar la lucha de las masas. Un partido así debe actuar, en palabras del líder bolchevique V.I. Lenin, como un “tribuno del pueblo”, luchando contra la opresión de la mujer, los campesinos, los cristianos coptos, los homosexuales y las minorías étnicas.
La liberación de las fuerzas productivas de las cadenas con que las ciñen los imperialistas y sus agentes económicos y políticos de la burguesía egipcia sólo puede venir a través de la conquista del poder por parte de la clase obrera, al frente de todos los oprimidos. Esto se consiguió por primera y única vez con la victoria de la Revolución de Octubre de 1917 en Rusia. Dirigida por el Partido Bolchevique, la clase obrera derrocó el orden burgués, liberando al país del yugo imperialista, aboliendo la propiedad privada de la tierra y liberando a una miríada de naciones y pueblos oprimidos del antiguo imperio zarista. La solución de estas tareas democráticas se combinó con la expropiación de los medios de producción por parte del estado obrero, lo que sentó las bases para el desarrollo de una economía colectivizada y planificada.
¡Por la revolución permanente!
Egipto es un país de desarrollo desigual y combinado. Junto con la industria moderna, existe un vasto campesinado sin tierra bajo la bota de terratenientes implacables. El país tiene un pequeño sector de jóvenes tecnológicamente al día y altamente educados junto con una tasa de alfabetización de apenas 71 por ciento (59 por ciento en el caso de las mujeres). Alminares medievales y edificios modernos rivalizan en el horizonte de El Cairo, mientras en sus calles los automóviles modernos luchan por abrirse paso entre rebaños de cabras y ovejas y carros tirados por burros. Una inmundicia y una pobreza inhumanas compiten con despliegues grotescos de riqueza. Desde el enclave obscenamente próspero de Zamalek puede verse, del otro lado del Nilo, el barrio miserable de Imbaba, donde los niños beben de las coladeras abiertas y a veces son devorados vivos por perros y ratas. El odio popular contra Mubarak se alimenta en buena parte de la enorme fortuna que ha amasado su familia, estimada en cerca de 70 mil millones de dólares.
Una potencia regional por derecho propio, Egipto es sin embargo una neocolonia, cuya brutal y asesina burguesía está atada —y necesariamente tiene que estarlo— por un millón de lazos al imperialismo mundial, que se beneficia de la explotación, opresión y degradación de sus masas. Durante décadas, el principal apoyo del régimen de Mubarak fue el imperialismo estadounidense, al que Egipto sirve como eje para el dominio del Medio Oriente rico en petróleo. Comenzando con el gobierno de Sadat, Egipto ha sido un aliado estratégico del Israel sionista y en los últimos años ha ayudado al bloqueo hambreador de los palestinos de Gaza, inclusive sellando la frontera en el Sinaí.
Durante el levantamiento contra Mubarak, el gobierno de Obama osciló entre expresiones de apoyo a su régimen —especialmente a las “reformas” que prometió su vicepresidente Omar Suleiman, quien por mucho tiempo ha desempeñado un papel clave en el programa de rendición y tortura de la “guerra contra el terrorismo” de Washington— y críticas vociferantes del gobierno. Estados Unidos ha destinado mil 300 millones de dólares cada año para armar al ejército egipcio. Tras la renuncia de Mubarak, Obama declamó que Estados Unidos estaba “dispuesto a dar toda la asistencia necesaria —y solicitada— para buscar una transición hacia la democracia que tenga credibilidad”.
Para darse una idea de lo que Washington quiere decir cuando habla de democracia, basta desplazar la mirada más hacia el este, a los cadáveres de más de un millón de iraquíes que murieron como resultado de la invasión y ocupación de 2003, así como a la barbarie imperialista que las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN infligieron a los pueblos de Afganistán. Sólo hay que mirar a los jeques, déspotas y caudillos que abundan en el Medio Oriente y que, junto con los gobernantes israelíes, actúan como agentes del imperialismo estadounidense. Cuando Obama dice que quiere una “transición ordenada del poder” en Egipto, quiere decir que desea un Egipto “estable”, con el ejército cumpliendo su papel en la región en nombre de Estados Unidos.
La auténtica liberación nacional y social requiere que el proletariado se movilice en una lucha revolucionaria contra los imperialistas y la burguesía nacional. Una revolución proletaria en Egipto tendría un efecto electrizante entre los obreros y oprimidos de todo el Norte de África, el Medio Oriente y más allá. Más de una cuarta parte de todos los hablantes de árabe vive en Egipto, un país de más de 80 millones de habitantes y que tiene al proletariado más numeroso de la región. Ya han estallado protestas desde Marruecos hasta Jordania y Yemen —estados clientes de EE.UU.— en solidaridad con las masas egipcias y en contra de sus propios gobernantes déspotas. El 12 de febrero, en Argel cerca de 35 mil policías se lanzaron sobre una protesta de diez mil manifestantes que exigían la renuncia de Abdelaziz Bouteflika y arrestaron a cientos.
En Gaza, miles se movilizaron tras la renuncia de Mubarak, ondeando banderas palestinas y egipcias, y deseando desesperadamente que un nuevo régimen egipcio alivie su hambruna. Antes del 11 de febrero, tanto Hamas en Gaza como la Autoridad Palestina en Cisjordania habían tratado de sofocar toda manifestación de solidaridad. Una revolución socialista en Egipto abriría una perspectiva de liberación nacional y social ante las oprimidas masas palestinas y, al extender una mano de solidaridad obrera al proletariado hebreoparlante de Israel, ayudaría a sentar las bases para destruir desde dentro al estado-guarnición sionista de Israel mediante una revolución obrera árabe-hebrea.
De manera crucial, una revolución proletaria en Egipto encararía inmediatamente la necesidad de extenderse a los países capitalistas avanzados de Europa Occidental y Norteamérica, lo que sentaría las bases para la eliminación de la escasez mediante el establecimiento de una economía socialista planificada al nivel internacional. Como subrayó León Trotsky, dirigente junto con Lenin de la Revolución Rusa, en su libro de 1930, La revolución permanente:
“La conquista del poder por el proletariado no significa el coronamiento de la revolución, sino simplemente su iniciación. La edificación socialista sólo se concibe sobre la base de la lucha de clases en el terreno nacional e internacional...
“La revolución socialista empieza en la palestra nacional, se desarrolla en la internacional y llega a su término y remate en la mundial. Por lo tanto, la revolución socialista se convierte en permanente en un sentido nuevo y más amplio de la palabra: en el sentido de que sólo se consuma con la victoria definitiva de la nueva sociedad en todo el planeta”.
¡Romper con el nacionalismo burgués!
La presente situación en Egipto ofrece una apertura extraordinaria para que los marxistas planteemos una serie de demandas transicionales que vinculen las actuales luchas de la clase obrera y los oprimidos con la conquista del poder proletario. Pero prácticamente toda la izquierda internacionalmente se ha limitado ha ofrecer un vacuo aplauso a lo que llama la “Revolución Egipcia”. Esto queda ejemplificado por el Workers World Party [Partido Mundo Obrero] de Estados Unidos que, cuando el ejército asumió el control del país el 11 de febrero, publicó un encabezado que decía: “El WWP se regocija junto con el pueblo egipcio”.
En Egipto, el grupo Socialistas Revolucionarios (SR), inspirado por el Socialist Workers Party británico del fallecido Tony Cliff, emitió una declaración el 1º de febrero llamando a que los obreros egipcios “¡usen su poder y la victoria será nuestra!” Pero esto no era un llamado a que la clase obrera luchara por el poder. Por el contrario, los SR disuelven a la clase obrera en la exigencia no clasista de “todo el poder al pueblo” y en la consigna de “revolución popular”. Cuando dicen “¡Abajo el sistema!”, los SR identifican al “sistema” con el régimen de Mubarak, no con el orden capitalista. En toda la declaración no se menciona siquiera la palabra “socialismo”. Tampoco hay la menor indicación de oposición a los demócratas liberales burgueses como ElBaradei, la reaccionaria Hermandad Musulmana o el extendido nacionalismo que sirve para atar a los explotados y oprimidos con la burguesía egipcia. De hecho, los SR apelan al craso nacionalismo egipcio al declarar: “La revolución debe restaurar la independencia de Egipto, su dignidad y su papel dirigente en la región”.
En medio de las rampantes ilusiones en el ejército, los SR se quejaban de que “éste ya no es el ejército del pueblo”. El ejército de los regímenes capitalistas de Nasser, Sadat y Mubarak no fue nunca el “ejército del pueblo”. ¡Ahora, estos reformistas están promoviendo incluso a la odiada policía, regocijándose en su declaración del 13 de febrero de que “la ola de la revolución social se ensancha día con día conforme nuevos sectores se unen a las protestas, incluyendo a los policías, los mujabarín [agentes de inteligencia] y los oficiales de policía”! Tan profundas son las ilusiones de los SR en la benevolencia del estado capitalista que abrazan a los carniceros, violadores y torturadores del régimen, las mismas fuerzas que por años han aterrorizado a la población, que en las últimas semanas han asesinado a más de 300 manifestantes y que el 2 de febrero ayudaron a organizar el asalto a la Plaza Tahrir.
La clase obrera debe tomar la dirección
Los jóvenes egipcios que iniciaron la “Revolución del 25 de enero” han sido aclamados por todos, desde los opositores burgueses hasta los medios de comunicación estatales que, hasta la caída de Mubarak, los habían denunciado como agentes extranjeros. Entre estos jóvenes, en su mayoría pequeñoburgueses, un buen número estuvo animado no sólo por sus propios reclamos, sino particularmente por el inquieto proletariado egipcio, que en la última década ha participado en una ola de luchas que ha abarcado a más de dos millones de obreros que han tomado parte en más de tres mil huelgas, plantones y demás acciones. Éstas se llevaron a cabo desafiando a la corrupta dirigencia de la Federación Sindical Egipcia, que Nasser estableció en 1957 como brazo del estado.
En el fondo, la pequeña burguesía —una clase intermedia que abarca muchas capas con intereses diversos— es incapaz de postular una perspectiva coherente e independiente, y necesariamente caerá bajo el influjo de una de las dos clases principales de la sociedad capitalista: la burguesía o el proletariado. Entre estos jóvenes militantes, que mostraron una increíble valentía al enfrentar al régimen de Mubarak, los que estén comprometidos a luchar en nombre de los desposeídos deben ser ganados al programa revolucionario e internacionalista del trotskismo. Estos elementos serán críticos para forjar un partido revolucionario que, como los bolcheviques de Lenin, se fundará mediante la fusión de los obreros más avanzados con intelectuales desclasados.
En oposición a una perspectiva proletaria y revolucionaria, los reformistas del Secretariado Unificado (S.U.) presentan la democracia burguesa como el fin último de la lucha. En un artículo de enero de 2011 publicado en Internet bajo el título “Las revoluciones están en marcha en Túnez y Egipto”, el S.U. exige “iniciar un proceso de elecciones libres para una Asamblea constituyente”, presentando esto como parte de un “programa de un gobierno democrático que estaría al servicio de los obreros y la población”.
Ningún gobierno “estaría al servicio de los obreros y la población” sin el derrocamiento de la burguesía. Como escribió Lenin en sus “Tesis sobre la Asamblea Constituyente” de diciembre de 1917: “Todo intento, directo o indirecto, de plantear la cuestión de la Asamblea Constituyente —desde un punto de vista jurídico, formal, dentro del marco de la democracia burguesa corriente, sin tener en cuenta la lucha de clases y la guerra civil— es una traición a la causa del proletariado y la adopción del punto de vista de la burguesía”. Estamos por que los obreros y campesinos expulsen a los funcionarios del gobierno nombrados desde arriba. Exigimos el fin de la prohibición de los partidos políticos y llamamos por una asamblea constituyente revolucionaria basada en el sufragio universal. Lograr esta demanda requiere una insurrección popular que derroque el régimen militar. Al mismo tiempo, los marxistas deben luchar por organizaciones obreras masivas e incluyentes como órganos embrionarios del poder estatal proletario.
Nuestro propósito es ganar a los oprimidos y desposeídos al lado de la clase obrera, contraponiendo su poder social y liderazgo a todas las alas de la burguesía nacional egipcia y luchando por arrancar a las masas de sus ilusiones en la democracia burguesa. A lo largo de las huelgas de la última década y durante el actual levantamiento, los obreros formaron comités de huelga y otros organismos para coordinar sus acciones. Estos órganos de lucha plantean directamente la necesidad de sindicatos independientes del estado capitalista y todas las fuerzas burguesas. Hoy, existe una base palpable para impulsar la perspectiva de construir organizaciones obreras más amplias. Éstas incluirían comités de huelga conjuntos, que reúnan obreros de diferentes fábricas en huelga; guardias de defensa obreras, organizadas independientemente del ejército para defenderse contra los golpeadores y rompehuelgas del régimen; y comités populares basados en la clase obrera que se encarguen de la distribución de alimentos y otros bienes ante la escasez y la corrupción del mercado negro.
El surgimiento de estas organizaciones, culminando con consejos de obreros, plantearía la cuestión de qué clase gobierna la sociedad. Al actuar como un pivote en torno al cual millones de trabajadores estén unidos en sus luchas contra los explotadores, los consejos de obreros, como los soviets que surgieron durante la Revolución Rusa, serían órganos de poder dual, que competirían por el poder con la burguesía. Sólo cuando la clase obrera se erija como un contendiente serio por el poder, la base conscripta del ejército, extraída en su gran mayoría de la clase obrera y el campesinado, podrá ser escindida de la oficialidad burguesa y ganada al lado del proletariado.
¡Por la liberación de la mujer mediante la revolución socialista!
Si bien las protestas en Egipto han estado centradas en exigencias seculares y democráticas, las imágenes de las protestas muestran repetidas sesiones de rezos —no sólo islámicos, sino también coptos en la Plaza Tahrir el domingo 6 de febrero, “Día de los Mártires”—. La religión es omnipresente en Egipto, promovida por los islamistas, la iglesia copta y el gobierno, cuyo argumento se puede resumir así: si no pueden tener comida, que tengan a Dios. Esta profunda religiosidad pesa como una roca sobre las mujeres, cuyas condiciones de vida se han deteriorado en las últimas décadas. Cualquier organización socialista que no asuma la lucha por la liberación de la mujer en Egipto será una farsa y un obstáculo para la liberación humana.
La mayoría de las mujeres que salieron a la Plaza Tahrir y otros lugares de Egipto llevaban la mascada que cubre el cabello y el cuello (hijab). Más del 80 por ciento de las mujeres egipcias lleva el hijab —no por ley, sino forzadas por una norma social basada en el oscurantismo— para consternación de muchas de sus madres, que décadas antes lucharon por quitárselo.
La opresión de la mujer forma parte del núcleo de la sociedad egipcia. De igual forma que el predominio de la religión, ésta tiene sus raíces en el atraso del país, el cual es reforzado a su vez por la subyugación imperialista. La ley egipcia codifica esta opresión. La constitución declara: “El Estado garantizará la coordinación de los deberes de la mujer para con su familia y su trabajo en la sociedad” y “la fuente principal de la legislación es la Jurisprudencia Islámica (Sharia)”. La poligamia es legal, al igual que el repudio (en el que un hombre puede divorciarse de su esposa simplemente diciéndole “me divorcio de ti”). El aborto es ilegal, con muy pocas excepciones, y la mujer está subordinada por ley a su padre o a su esposo. La ley egipcia trata el adulterio del hombre y de la mujer de maneras muy diferentes, siendo el segundo mucho más grave.
Aunque es ilegal, la mutilación genital femenina prolifera, tanto entre musulmanes como entre cristianos. Según la Organización de las Naciones Unidas, el 96 por ciento de las mujeres entre los 15 y los 49 años de edad han sufrido la mutilación genital. Los “asesinatos de honor” también son rampantes entre los musulmanes y los cristianos, aunque las estadísticas son imposibles de encontrar ya que éstos no se reportan o se reportan como suicidios. Una rápida ojeada al cine y la televisión egipcios basta para mostrar hasta qué punto esta barbaridad es una tradición valorada y respetada. La ley egipcia contiene excepciones atenuantes al castigo del homicidio, que permiten a los jueces reducir las sentencias de los hombres que asesinan a mujeres como resultado de “crímenes pasionales”.
La valerosa socialista y feminista egipcia Nawal El-Saadawi ha escrito numerosas obras sobre la opresión de la mujer en el Medio Oriente. En su clásico de 1980, The Hidden Face of Eve [La cara oculta de Eva], habla de la arraigada obsesión con el “honor”:
“La sociedad árabe aún considera que la fina membrana que cubre la apertura de los órganos genitales externos es la parte más preciada e importante del cuerpo de una niña, mucho más valiosa que un ojo, un brazo o una pierna. Una familia árabe no sufre tanto si una chica pierde un ojo como si pierde la virginidad. De hecho, si una niña pierde la vida, sería una catástrofe menor comparada con la que sería si pierde el himen”.
Al mismo tiempo, las mujeres conforman una parte decisiva de la clase obrera, donde han desempeñado un papel dirigente en las huelgas de la última década, especialmente en la industria textil. Una de las más dramáticas fue la huelga textil de diciembre de 2006 en Mahalla al-Kobra. Más de 20 mil trabajadores pararon. Y fueron mujeres quienes la dirigieron, iniciando la huelga mientras los hombres seguían trabajando. Durante su protesta a las afueras de la fábrica, comenzaron a corear: “¿Dónde están los hombres? ¡Aquí están las mujeres!” Esto tuvo el efecto deseado, pues los hombres se les unieron, lanzando una de las huelgas más grandes que Egipto haya presenciado en años.
Puede que la mujer egipcia sea la esclava de los esclavos, pero también es una parte vital de la misma clase que sentará las bases materiales de su liberación al romper las cadenas del atraso social y el oscurantismo religioso mediante la revolución socialista. Como enfatizó Trotsky en un discurso de 1924, “Perspectivas y tareas en el Lejano Oriente”, “no habrá mejor comunista en Oriente, ni mejor combatiente por las ideas de la revolución y del comunismo, que la mujer obrera que ha despertado”.
La bancarrota del nacionalismo egipcio
Durante mucho tiempo, los gobernantes egipcios se han aprovechado de que las fronteras modernas de su país, de manera única en el Norte de África y el Medio Oriente, son similares a las antiguas. Esto supuestamente confirma la creencia de que la nación egipcia se remonta a los albores de la civilización. En realidad, el nacionalismo egipcio es producto de la obra modernizadora de principios del siglo XIX del gobernante otomano albanés Mohammed Ali, quien creó las primeras escuelas seculares, estableció el primer ejército nacional y sentó las bases para el surgimiento de una burguesía nacional. Sin embargo, Egipto siguió subyugado por las potencias coloniales europeas.
La fuerza de la mitología nacionalista egipcia también ha podido verse en la adulación al gobierno del coronel Nasser, un caudillo nacionalista de izquierda, en la que ha participado buena parte de la izquierda. Un elemento central de la fe popular en el ejército es el hecho de que el régimen de Nasser marcó la primera vez que los egipcios gobernaban el país desde la conquista persa en el año 526 antes de nuestra era. Desde que Nasser tomó el poder en 1952 todos los gobernantes egipcios han salido del ejército.
El ejército egipcio también es el único en el mundo árabe que ha logrado acertarle un golpe severo al ejército israelí, durante la guerra árabe-israelí de 1973 (tras haber sufrido una derrota humillante en 1967). Hablando de cómo el ejército “ya no es el ejército del pueblo”, el grupo de los Socialistas Revolucionarios escribió en su declaración del 1º de febrero: “Este ejército ya no es aquel que derrotó al enemigo sionista en octubre de 1973” (la guerra terminó en un empate). De hecho, la guerra de 1973, así como la de 1967 y la de 1948, no fue sino una batalla entre dos potencias regionales por sus propios intereses, en la que el proletariado no tenía bando. En cambio, la clase obrera internacional tenía el deber de defender a Egipto contra el ataque imperialista durante la guerra de 1956, que comenzó después de que Nasser nacionalizara el Canal de Suez.
En cuanto a Israel, no hay duda de que el estado sionista es el enemigo brutal de las masas palestinas, y exigimos la retirada inmediata de todas las tropas y colonos israelíes de los territorios ocupados. Pero también lo son los gobernantes árabes, que tienen las manos manchadas con la sangre de decenas de miles de palestinos. La liberación social y nacional de los palestinos no sólo requiere barrer con el estado sionista, sino también derrocar a los gobernantes capitalistas árabes en Jordania, donde la mitad de la población es palestina, y en el resto de la región. Entendemos que no será una tarea fácil arrancar al proletariado hebreo parlante de las garras del sionismo; pero cualquier perspectiva para Israel que rechace la revolución obrera árabe-hebrea condena a las masas palestinas a la opresión nacional.
El apoyo al nacionalismo árabe ha llevado a derrotas sangrientas del movimiento obrero en todo el Medio Oriente, y de manera notable en Egipto, donde Nasser llegó al poder apoyado por los estalinistas egipcios. Al llegar al poder, Nasser trató de apelar a Estados Unidos, pero fue rechazado; entonces volvió los ojos al estado obrero degenerado soviético en busca de asistencia financiera, militar y política. Al mismo tiempo, para consolidar su dominio, suprimió a los comunistas, a los cuales apresó, torturó y asesinó. Pero incluso mientras esto ocurría, el Partido Comunista siguió apoyando a Nasser y en 1965 se liquidó en su Unión Socialista Árabe.
Detrás de esta abyecta capitulación estaba el esquema estalinista de la “revolución por etapas”, que pospone la revolución socialista para un futuro indefinido mientras en la primera etapa, la “democrática”, el proletariado se subordina a una burguesía nacional supuestamente “antiimperialista”. La historia ha demostrado que la “segunda etapa” consiste en asesinar a los comunistas y masacrar a los obreros. Millones de obreros que buscaron la dirección de los partidos comunistas en Irak, Irán y otros lugares fueron traicionados por sus falsos líderes estalinistas. En Egipto, esta traición se presentó como apoyo al “socialismo árabe” de Nasser.
De hecho, el “socialismo árabe” era un mito que consistía en un capitalismo con una fuerte inversión estatal. Estaba diseñado para suprimir al proletariado, que se había lanzado a luchas sustanciales en el periodo que siguió a la Segunda Guerra Mundial, incluyendo luchas contra la ocupación británica. El papel que Nasser le confería a los obreros quedó capturado en su declaración: “Los obreros no exigen; nosotros damos”. A cambio de la pasividad del proletariado, Nasser implementó varias reformas que aumentaron los salarios y redujeron el desempleo. Sin embargo, con el tiempo, la inversión estatal terminó por agotarse, y ya no quedó mucho para “dar”.
Tras la llegada de Sadat al poder en 1970, los comunistas quisieron reorganizarse. Sadat respondió desatando a la Hermandad Musulmana para que los aplastara de manera efectiva. También expulsó a los asesores soviéticos (tras haber usado el armamento soviético contra Israel en la guerra de 1973) e instituyó la política de “puertas abiertas” a la liberalización económica, recortando los subsidios alimenticios y de otros tipos como un medio de enfrentar el estancamiento económico. Mubarak llevó esto aún más lejos y más profundo con su programa neoliberal de privatizaciones masivas. En contraste con las ilusiones populares, Mubarak no representó una ruptura con el nasserismo, sino su legado. Bajo Nasser, Sadat y Mubarak, Egipto ha permanecido subyugado al mercado mundial imperialista y sus dictados. La diferencia real entre Nasser y Mubarak se remite a que, mientras el primero era un gobernante bonapartista genuinamente popular, el segundo era ampliamente odiado.
Si el poderoso y combativo proletariado egipcio ha de ponerse a la cabeza de los oprimidos para luchar por su propio gobierno, debe romper con sus ilusiones nacionalistas. Lo que hoy se plantea con urgencia es la construcción de un partido obrero, sección de una IV Internacional trotskista reforjada, que luche por un Egipto proletario, como parte de una federación socialista del Medio Oriente.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/33/egipto.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.03.20 13:32 Subversivo-Maldito Carta abierta a Pablo Iglesias e Iñigo Errejón

Carta abierta a Pablo Iglesias e Íñigo Errejón [Fuente: https://fridaysxdream.wordpress.com/2016/03/18/carta-abierta-a-pablo-iglesias-e-inigo-errejon/]
Queridos Pablo e Íñigo:
Me permitiréis que os tutee y os hable con confianza, espero. No me conocéis de nada pero yo siento que a vosotros un poco sí; son ya muchos los meses que llevo siguiendo vuestros movimientos, con la ilusión y el orgullo de una madre aunque esté bastante lejos de serlo. Han sido meses de enamorarme con vuestras palabras y vuestros actos; de llegar a creer que podíamos asaltar los cielos, comernos el mundo y derribar las fronteras de todos los pueblos. Meses de creer, de confiar, de sonreír. Meses de recuperar una ilusión perdida después de una serie de desengaños políticos que me habían hundido en la apatía y el desinterés; para mí, el nacimiento de Podemos fue un renacer.
Hoy ha sido un día horrible, la verdad. Me desperté con un artículo del Huffington Post que no me atrevo ni a mencionar: sabéis de sobra cuál es. De sólo recordarlo se me ponen los pelos de punta y se me encoge el estómago. A partir de ahí todo rodó cuesta abajo, y sentí una tristeza y una desazón que llevaba tiempo sin experimentar. La clase de desolación que te invade cuando te das cuenta de que has perdido algo que ya no puedes recuperar; el tipo de miseria que cae sobre tu cabeza como un jarro de agua fría cuando tomas conciencia de que algo, innombrable y escurridizo, se ha roto dentro de ti de manera irremediable.
Por esto, después de unas horas tormentosas en las que no he hecho más que sufrir, lamentarme en grupo, llorar en solitario y comer gominolas a un ritmo alarmante para intentar consolarme, he decidido escribiros una carta. Es probable que jamás la leáis o que, si lo hacéis, penséis que se me ha ido la cabeza; no importa. Al menos podré desahogarme y ser honesta, y eso en sí mismo es casi un acto revolucionario en los tiempos que corren. Pienso abriros mi corazón y publicar esto para que lo vea todo el mundo, porque soy una idealista y probablemente una idiota. Quién dijo miedo del qué dirán.
Yo no sé nada sobre casi nada, lo admito. He tenido la suerte de rodearme en mi vida de gente muy sabia y muy lista, con intereses y conocimientos diversos que he disfrutado pero que, lamentablemente para mí, no se me han contagiado. Oficialmente sólo sé de una cosa: Psicología. Tengo un título de esos que resultan muy bonitos para colgar en el salón pero muy inútiles en la vida real. Miento, en realidad vienen bien para empezar las frases con un “como psicóloga…”.
Como psicóloga, puedo deciros que el cerebro humano tiene una capacidad asombrosa para adaptarse a los cambios, especialmente si son graduales. Es por ello que cuando vives con un niño no te das cuenta de lo mucho que va creciendo salvo cuando le pruebas la ropa del año anterior: esos milímetros del día a día se asimilan al instante en nuestra mente y sólo destacan por acumulación a los ojos de quienes llevan semanas o meses sin ver al crío en cuestión.
Así, cuando uno vive inmerso en una vorágine de cambios continuos, lo que hace dos meses te hubiera parecido una barbaridad se convierte en normalidad en un simple suspiro. De repente te encuentras trabajando 25 horas y no sabes cómo has llegado hasta ahí ni quién ha puesto ese giratiempos en tu cuello, pero no importa, porque mañana serán 26 y creerás que siempre ha sido así. De esta manera, mortífera pero genial, has acabado perdiendo la perspectiva.
Yo, como alocada idealista que soy, no pierdo la fe en la ciencia. Quizá de aquí a 1000 años podamos parar el tiempo y observar una situación determinada desde fuera, como espectadores imparciales; hoy por hoy no es posible. Por eso he pensado que quizás una voz -o unas cuantas- ajenas al torbellino que vivís os podían ayudar en estos tiempos difíciles.
Es verdad que nadie es imprescindible y que Podemos es una herramienta de la gente que debería sobrevivir a cualquier persona; no obstante, de la misma manera en la que nos recordáis que todos somos Podemos creo que es bueno que os recordemos que vosotros también. Cuando deposité mi voto en las urnas, mi ilusión iba para los dos. Me encanta la manera en la que Pablo se sale de madre y hace bromas inapropiadas en los discursos y adoro cómo Íñigo sabe explicarse divinamente sin perder un ápice de su elegancia. Me gusta que Pablo sea un rojillo de manual y me pierde que Íñigo tenga pinta de no haber roto un plato en su vida aunque pueda dar el discurso más contundente del mundo. Me encantáis, los dos. Y creo que Podemos no sería ni de lejos lo mismo si faltase uno.
Los de fuera, los que no tenemos ni idea de cómo va esto de la política y nos dedicamos a militar en la medida de nuestras posibilidades, no entendemos ni la mitad de lo que está pasando. Lo admito, no me avergüenzo: estoy perdida. Quizá no sea lo suficientemente lista, quizá sea una ignorante empedernida, quizá mi mentalidad no sirva para moverse por estos mundos. Lo que sé es que yo, y muchos, no queremos nada de lo que nos intentan vender como irrenunciable.
No queremos corrientes: no queremos Pablistas ni Errejonianos, o Reptilianos, como sea que los hayan llamado. No queremos luchas de poder, ni territoriales ni de ningún tipo, ni choques de fuerzas, ni posiciones reafirmadas o debilitadas. Ni lo entendemos ni queremos entenderlo, o al menos sé que yo no quiero. Cuando os voté, voté la mezcla: al Pablo más radical y al Íñigo más moderado, a los clásicos del PCE y a los que no habían pisado un partido político en su vida. No queremos facciones, queremos el todo. Os queremos a vosotros, a los dos, a todos los que tenéis detrás. Queremos a Podemos como siempre fue, una mezcla maravillosa e impredecible que se mueve como una marea sin luna que la fuerce a una danza rutinaria. Queremos discrepancias y debates, sí, no movimientos especulativos ni luchas de poder. Queremos cambiar las cosas, no que las cosas nos cambien a nosotros.
Seguramente estaréis pensando, con razón, que la chavalina esta que os escribe no tiene ni idea de lo que está diciendo. Es cierto, no la tengo: sólo os digo lo que siento. Puede que sea inevitable que en todos los partidos haya luchas de poder, territoriales y estatales; quizá sea ineludible que las corrientes se decapiten entre ellas, que algunos trepen y otros caigan en desgracia, que rueden cabezas y se desangren los corazones. Pero si realmente no se puede evitar, al menos os pido esto: no lo resolváis como lo harían los demás. No caigáis en los mismos errores que todos los que vinieron antes que vosotros; no pervirtáis el “porque fueron somos, porque somos serán” en algo deprimente como “porque fueron un fracaso, nosotros también fracasaremos”. No lo hagáis, por favor. Sois mi única esperanza.
No estoy exagerando: es posible que si Podemos se desintegra y la situación se vuelve insoportablemente decepcionante acabe yéndome del país, preferentemente a uno cuya realidad política desconozca totalmente. Así me salvaré de involucrarme a mi pesar, al menos por un tiempo, hasta que me vaya enterando de cómo va la película y –como he hecho siempre- me meta hasta el fondo. Entonces volveré a indignarme y a protestar, a tener simpatías y odios, a sentir hasta quedarme exhausta y llevarme la decepción de turno. Y vuelta a empezar, hasta que el cuerpo aguante. Con suerte no será mucho.
En mi casa les gusta mucho reírse de mí, de buen rollo. A menudo me recuerdan que la izquierda siempre ha sido y será una bolsa de gatos, condenada a resquebrajarse y fragmentarse hasta que la fuerza de sus partes sea mucho menor que la del total. Me lo dicen con la mejor de las intenciones, con la condescendencia de hermanos mayores y padres que ven en mí partes de sus yos más jóvenes. Con la triste experiencia de quienes han sido pisoteados, vilipendiados y abandonados por el sistema una y otra vez, en países y épocas distintas. Intentan que no me ilusione demasiado porque saben que luego el golpe será más duro; asumen, y cómo me jode, que inevitablemente habrá un golpe. Porque siempre lo hay, ¿no? Ellos ya han vivido desengaños suficientes y lo saben. Han aprendido a no creer ni confiar en nadie, a ser un poco cínicos y despreocuparse como estrategia de supervivencia. Y los admiro, de verdad, pero a veces temo que jamás conseguiré ser así.
Soy una idealista, con todo lo que ello conlleva: las montañas rusas y los corazones rotos, el volar muy alto y estrellarse en el fondo del precipicio, perder y ganar la fe como un peregrino abandonado a su suerte. Sin embargo, últimamente he estado más cerca que nunca de abandonarme al vacío y dejar que las ilusiones se fueran conmigo. No sólo la política me ha decepcionado: mis expectativas en todos los ámbitos se han visto destrozadas, una a una, hasta que no me ha quedado más remedio que intentar reinventarme.
He perdido la cuenta ya de las veces que he considerado seriamente dejar el país y de las menos que lo he intentado. Tengo un título, un máster, dos idiomas y cero posibilidades de encontrar un trabajo de lo mío en el futuro inmediato. En cuanto a posibilidades de encontrar un trabajo cualquiera… no sé, dejémoslo en un 25% si me mudo de ciudad. Más o menos. He aprendido a base de palos que viviré peor que mis padres, que para cuando yo envejezca el sistema de pensiones habrá desaparecido y tendré suerte si consigo un trabajo estable al menos una vez en la vida. He aprendido que el amor no es suficiente y que nada es para siempre, que el mundo no es justo ni viviré para ver uno que sí lo sea, que haber nacido mujer es una putada en esta sociedad nuestra, que seré eternamente juzgada por lo que haga y que protestar por ello me traerá consecuencias horribles. Aprendí también que mis padres jamás tendrán la vida tranquila de jubilados que se merecen, que trabajar duro no implica que llegues a ningún lado, que estudiar no te hace más listo ni te garantiza llegar más lejos, que las mejores personas acaban siendo las que más sufren y que tampoco viviré para ver un tiempo en el que el dinero deje de mover el mundo.
Y, sin embargo, aquí sigo. Ni me he tirado de un puente ni me he ido de España, y en gran parte ha sido gracias a vosotros. Llevo la inmigración en la sangre: mis bisabuelos y abuelos fueron inmigrantes, mis padres y hermanos también. Yo huí de Argentina con 13 años, convencida de que jamás tendría que volver a hacerlo. Bendita juventud, bendita inocencia. Mi instinto nómada de supervivencia me pide a diario que me largue, que deje todo atrás y me preocupe sólo por mí y por tener algo que llevarme a la boca. Sin embargo, hay otra parte de mí que se niega. Mi otro yo me pide que me quede y que luche hasta quedarme sin fuerzas, que queme todos los cartuchos, que no me resigne a mirar por mí mientras el vecino se muere de hambre. Que la solución no está en buscar otro hogar sino en mejorar éste, que he echado raíces y no es justo cortarlas, que todo el sufrimiento dará sus frutos. Que con 80 años, si vivo tanto, miraré atrás desde esta misma tierra y llegaré a la conclusión de que quedarse valió la pena. Esta parte de mí la habéis alimentado vosotros, y os debe todo. Yo, entera, os debo muchísimo más de lo que jamás podréis pensar o llegar a imaginar, porque ni siquiera en esta carta encontraré las palabras adecuadas para transmitiros todo lo que hay. Digamos que hay cosas que sólo pueden sentirse, no explicarse o definirse. Lo que vosotros habéis hecho por mí es una de ellas.
Me habéis devuelto las ganas de creer. No que podíamos construir un mundo ideal, no, que seré ingenua pero no tanto; simplemente me hicisteis pensar que por una vez había una posibilidad real de cambiar las cosas. De hacer que la vida fuera un poquito menos injusta, sólo eso; de construir un sitio en el que vivir no fuera una lucha diaria, en el que no se deje a nadie atrás, en el que si no podemos ayudar a todos al menos nos dejemos la piel intentándolo. Me mostrasteis que no estaba sola, que tenía compañeros y compañeras de lucha y que juntos podíamos conseguir mucho; me devolvisteis la ilusión, la sonrisa y un poco de mi alma. Me hicisteis llorar como una niña con vuestras palabras, y creedme, hacía años que no lloraba por otro motivo que no fuese la tristeza. Hicisteis que la política dejara de ser un nido de corruptos y ladrones, de psicópatas y mentirosos, y nos disteis una lección a todos.
Ahora, con lágrimas en los ojos, os pido por favor que no lo tiréis por la borda.
Podemos somos todos, sí, pero entended que al final hasta las organizaciones más participativas e inclusivas necesitan referentes en los que mirarse. Cuando la incertidumbre es muy grande los humanos tendemos a fijarnos en lo que hacen otros para guiar nuestra conducta: eso también os lo digo como psicóloga. Vosotros sois nuestros espejos, y necesitamos que nos devolváis esa imagen de unidad en la que solíamos reconocernos. Sabéis mucho de comunicación y de estrategia, me consta, pero hay cosas que sólo se entienden con el corazón. De eso también tenéis mucho: usadlo, por favor. La tranquilidad y la seguridad que nos da, a muchos, el veros juntos contra el mundo no nos la dará ninguna otra cosa. Mi David contra Goliat sois vosotros dos, el de la coleta y el de los suizos, como un tándem indestructible que parece pequeñito pero que al juntarse se vuelve enorme. Si vosotros estáis bien todos sentimos que podemos comernos el mundo, aguantar todas las críticas y callar a los cuñados de turno que se sientan en los bares a comentar con sorna que nos vamos a la mierda. Hoy os necesitamos, más que nunca.
Y sí, sé que vosotros también nos necesitáis. Estamos con vosotros. Os hemos apoyado siempre y seguiremos haciéndolo, pero tenemos que estar juntos en esto. Olvidaos de las corrientes, de las luchas de poder, de lo que dicen los medios y hasta quienes os rodean; olvidaos del futuro del partido como tal, de ese aparato que es “la organización” por la que todos temen y de la que tantos se alimentan. Pensad en por qué empezasteis este proyecto y por qué estáis donde estáis. Queremos trabajar con vosotros, queremos ayudaros a sacar este país adelante, queremos cambiar las cosas, queremos demostrar que los ideales a veces también se hacen realidad. Queremos un mundo distinto, y la sensación de que Podemos acabará haciendo “lo de siempre como los de siempre” tiene el efecto de una nube negra sobre nuestras cabezas desamparadas. Disipad las nubes, devolvednos el Sol en este Marzo tan frío. El miedo nos persigue como una sombra incansable y a muchos ya nos está conquistando. Y sí, es bonito que el grandísimo Monedero nos diga que no debemos dejar que eso pase, pero a ojos de muchos los líderes sois vosotros. Necesitamos oír que saldremos de ésta para poder salir de ésta: profecía autocumplida, se llama. Palabra de psicóloga.
Dicen que las decisiones se toman irracionalmente mucho antes de verbalizarlas y que nuestro instinto se equivoca menos de lo que pensamos. Seguid a vuestro corazón, por cliché que suene. Sabéis, yo en mi tierna juventud era anarquista. No creía en los Estados y mucho menos en los partidos, y repetía con orgullo que, como había dicho el memorable Durruti, “Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones”. He crecido, he madurado, he cambiado de opinión; pero estoy convencida de que aquel mundo nuevo con el que soñaba sigue aquí, muy adentro y a flor de piel. Este corazón y el mundo nuevo que habita en él fue el que me guió hasta vosotros; y, con él en un puño, os digo que estoy segura de que no se equivocó.
Pablo, Íñigo: perdonad que me repita, pero os necesitamos más que nunca. Juntos y revueltos, fuertes, auténticos. Sé que es duro, que tenéis derecho a seguir siendo humanos vulnerables, que necesitáis desconectar y alejaros de esto. Lo entiendo, de verdad. Pero si ante este primer escollo nos damos por vencidos, el resto de la estructura caerá por su propio peso cual castillo de naipes. Por eso nos atacan, porque somos frágiles en comparación a las estructuras más rancias que llevan consolidándose más años de los que deberían. Y yo, como otros tantos, estoy dispuesta a aguantar el temporal, a llevar vuestra bandera con orgullo cueste lo que cueste, a defender mis ideales y alzar la voz las veces que haga falta. Seguiré militando pase lo que pase, seguiré luchando para que este sea el partido que queremos para construir la España que nos merecemos. Os pido que hagáis lo mismo, ni más ni menos. Esto recién empieza: no dejéis que acabe tan pronto, cuando lo mejor aún está por llegar.
Os quiero, a los dos. Y, como el todo es mucho más que la suma de las partes, os quiero juntos.
Mucho ánimo, compañeros. Me habéis hecho sentir más orgullosa de lo que he estado en mi vida y no dudo de que seguirá siendo así.
Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones; construyámoslo juntos.
Con cariño,
Una compañera cuyo nombre no importa
submitted by Subversivo-Maldito to podemos [link] [comments]


2015.01.10 15:37 foresbailo El terror en París: raíces profundas y lejanas CHARLIE HEBDO. (Atilio A. Boron )

(Atilio A. Boron ) El atentado terrorista perpetrado en las oficinas de Charlie Hebdo debe ser condenado sin atenuantes. Es un acto brutal, criminal, que no tiene justificación alguna. Es la expresión contemporánea de un fanatismo religioso que -desde tiempos inmemoriales y en casi todas las religiones conocidas- ha plagado a la humanidad con muertes y sufrimientos indecibles. La barbarie perpetrada en París concitó el repudio universal. Pero parafraseando a un enorme intelectual judío del siglo XVII, Baruch Spinoza, ante tragedias como esta no basta con llorar, es preciso comprender. ¿Cómo dar cuenta de lo sucedido?
La respuesta no puede ser simple porque son múltiples los factores que se amalgamaron para producir tan infame masacre.
Descartemos de antemano la hipótesis de que fue la obra de un comando de fanáticos que, en un inexplicable rapto de locura religiosa, decidió aplicar un escarmiento ejemplar a un semanario que se permitía criticar ciertas manifestaciones del Islam y también de otras confesiones religiosas.
Que son fanáticos no cabe ninguna duda. Creyentes ultraortodoxos abundan en muchas partes, sobre todo en Estados Unidos e Israel. Pero, ¿cómo llegaron los de París al extremo de cometer un acto tan execrable y cobarde como el que estamos comentando? Se impone distinguir los elementos que actuaron como precipitantes o desencadenantes –por ejemplo, las caricaturas publicadas por el Charlie Hebdo, blasfemas para la fe del Islam- de las causas estructurales o de larga duración que se encuentran en la base de una conducta tan aberrante. En otras palabras, es preciso ir más allá del acontecimiento, por doloroso que sea, y bucear en sus determinantes más profundos.
A partir de esta premisa metodológica hay un factor merece especial consideración. Nuestra hipótesis es que lo sucedido es un lúgubre síntoma de lo que ha sido la política de Estados Unidos y sus aliados en Medio Oriente desde fines de la Segunda Guerra Mundial. Es el resultado paradojal –pero previsible, para quienes están atentos al movimiento dialéctico de la historia- del apoyo que la Casa Blanca le brindó al radicalismo islámico desde el momento en que, producida la invasión soviética a Afganistán en Diciembre de 1979, la CIA determinó que la mejor manera de repelerla era combinar la guerra de guerrillas librada por los mujaidines con la estigmatización de la Unión Soviética por su ateísmo, convirtiéndola así en una sacrílega excrecencia que debía ser eliminada de la faz de la tierra. En términos concretos esto se tradujo en un apoyo militar, político y económico a los supuestos “combatientes por la libertad” y en la exaltación del fundamentalismo islamista del talibán que, entre otras cosas, veía la incorporación de las niñas las escuelas afganas dispuesta por el gobierno prosoviético de Kabul como una intolerable apostasía. Al Qaeda y Osama bin Laden son hijos de esta política. En esos aciagos años de Reagan, Thatcher y Juan Pablo II, la CIA era dirigida por William Casey, un católico ultramontano, caballero de la Orden de Malta cuyo celo religioso y su visceral anticomunismo le hicieron creer que, aparte de las armas, el fomento de la religiosidad popular en Afganistán sería lo que acabaría con el sacrílego “imperio del mal” que desde Moscú extendía sus tentáculos sobre el Asia Central. Y la política seguida por Washington fue esa: potenciar el fervor islamista, sin medir sus predecibles consecuencias a mediano plazo.
Horrorizado por la monstruosidad del genio que se le escapó de la botella y produjo los confusos atentados del 11 de Septiembre (confusos porque las dudas acerca de la autoría del hecho son muchas más que las certidumbres) Washington proclamó una nueva doctrina de seguridad nacional: la “guerra infinita” o la “guerra contra el terrorismo”, que convirtió a las tres cuartas partes de la humanidad en una tenebrosa conspiración de terroristas (o cómplices de ellos) enloquecidos por su afán de destruir a Estados Unidos y el “modo americano de vida” y estimuló el surgimiento de una corriente mundial de la “islamofobia”. Tan vaga y laxa ha sido la definición oficial del terrorismo que en la práctica este y el Islam pasaron a ser sinónimos, y el sayo le cabe a quienquiera que sea un crítico del imperialismo norteamericano. Para calmar a la opinión pública, aterrorizada ante los atentados, los asesores de la Casa Blanca recurrieron al viejo método de buscar un chivo expiatorio, alguien a quien culpar, como a Lee Oswald, el inverosímil asesino de John F. Kennedy. George W. Bush lo encontró en la figura de un antiguo aliado, Saddam Hussein, que había sido encumbrado a la jefatura del estado en Irak para guerrear contra Irán luego del triunfo de la Revolución Islámica en 1979, privando a la Casa Blanca de uno de sus más valiosos peones regionales. Hussein, como Gadaffi años después, pensó que habiendo prestado sus servicios al imperio tendría las manos libres para actuar a voluntad en su entorno geográfico inmediato. Se equivocó al creer que Washington lo recompensaría tolerando la anexión de Kuwait a Irak, ignorando que tal cosa era inaceptable en función de los proyectos estadounidenses en la región. El castigo fue brutal: la primera Guerra del Golfo (Agosto 1990-Febrero 1991), un bloqueo de más de diez años que aniquiló a más de un millón de personas (la mayoría niños) y un país destrozado. Contando con la complicidad de la dirigencia política y la prensa “libre, objetiva e independiente” dentro y fuera de Estados Unidos la Casa Blanca montó una patraña ridícula e increíble por la cual se acusaba a Hussein de poseer armas de destrucción masiva y de haber forjado una alianza con su archienemigo, Osama bin Laden, para atacar a los Estados Unidos. Ni tenía esas armas, cosa que era archisabida; ni podía aliarse con un fanático sunita como el jefe de Al Qaeda, siendo él un ecléctico en cuestiones religiosas y jefe de un estado laico.
Impertérrito ante estas realidades, en Marzo del 2003 George W. Bush dio inicio a la campaña militar para escarmentar a Hussein: invade el país, destruye sus fabulosos tesoros culturales y lo poco que quedaba en pie luego de años de bloqueo, depone a sus autoridades, monta un simulacro de juicio donde a Hussein lo sentencian a la pena capital y muere en la horca. Pero la ocupación norteamericana, que dura ocho años, no logra estabilizar económica y políticamente al país, acosada por la tenaz resistencia de los patriotas iraquíes. Cuando las tropas de Estados Unidos se retiran se comprueba su humillante derrota: el gobierno queda en manos de los chiítas, aliados del enemigo público número uno de Washington en la región, Irán, e irreconciliablemente enfrentados con la otra principal rama del Islam, los sunitas. A los efectos de disimular el fracaso de la guerra y debilitar a una Bagdad si no enemiga por lo menos inamistosa -y, de paso, controlar el avispero iraquí- la Casa Blanca no tuvo mejor idea que replicar la política seguida en Afganistán en los años ochentas: fomentar el fundamentalismo sunita y atizar la hoguera de los clivajes religiosos y las guerras sectarias dentro del turbulento mundo del Islam. Para ello contó con la activa colaboración de las reaccionarias monarquías del Golfo, y muy especialmente de la troglodita teocracia de Arabia Saudita, enemiga mortal de los chiítas y, por lo tanto, de Irán, Siria y de los gobernantes chiítas de Irak.
Fusilamiento de un policía a la salida de las oficinas de Charlie Hebdo
Claro está que el objetivo global de la política estadounidense y, por extensión, de sus clientes europeos, no se limita tan sólo a Irak o Siria. Es de más largo aliento pues procura concretar el rediseño del mapa de Medio Oriente mediante la desmembración de los países artificialmente creados por las potencias triunfantes luego de las dos guerras mundiales. La balcanización de la región dejaría un archipiélago de sectas, milicias, tribus y clanes que, por su desunión y rivalidades mutuas no podrían ofrecer resistencia alguna al principal designio de “humanitario” Occidente: apoderarse de las riquezas petroleras de la región. El caso de Libia luego de la destrucción del régimen de Gadaffi lo prueba con elocuencia y anticipó la fragmentación territorial en curso en Siria e Irak, para nombrar los casos más importantes. Ese es el verdadero, casi único, objetivo: desmembrar a los países y quedarse con el petróleo de Medio Oriente. ¿Promoción de la democracia, los derechos humanos, la libertad, la tolerancia? Esos son cuentos de niños, o para consumo de los espíritus neocolonizados y de la prensa títere del imperio para disimular lo inconfesable: el saqueo petrolero.
El resto es historia conocida: reclutados, armados y apoyados diplomática y financieramente por Estados Unidos y sus aliados, a poco andar los fundamentalistas sunitas exaltados como “combatientes por la libertad” y utilizados como fuerzas mercenarias para desestabilizar a Siria hicieron lo que en su tiempo Maquiavelo profetizó que harían todos los mercenarios: independizarse de sus mandantes, como antes lo hicieran Al Qaeda y bin Laden, y dar vida a un proyecto propio: el Estado Islámico. Llevados a Siria para montar desde afuera una infame “guerra civil” urdida desde Washington para producir el anhelado “cambio de régimen” en ese país, los fanáticos terminaron ocupando parte del territorio sirio, se apropiaron de un sector de Irak, pusieron en funcionamiento los campos petroleros de esa zona y en connivencia con las multinacionales del sector y los bancos occidentales se dedican a vender el petróleo robado a precio vil y convertirse en la guerrilla más adinerada del planeta, con ingresos estimados de 2.000 millones de dólares anuales para financiar sus crímenes en cualquier país del mundo. Para dar muestras de su fervor religioso las milicias jihadistas degüellan, decapitan y asesinan infieles a diestra y siniestra, no importa si musulmanes de otra secta, cristianos, judíos o agnósticos, árabes o no, todo en abierta profanación de los valores del Islam. Al haber avivado las llamas del sectarismo religioso era cuestión de tiempo que la violencia desatada por esa estúpida y criminal política de Occidente tocara las puertas de Europa o Estados Unidos. Ahora fue en París, pero ya antes Madrid y Londres habían cosechado de manos de los ardientes islamistas lo que sus propios gobernantes habían sembrado inescrupulosamente.
De lo anterior se desprende con claridad cuál es la génesis oculta de la tragedia del Charlie Hebdo. Quienes fogonearon el radicalismo sectario mal podrían ahora sorprenderse y mucho menos proclamar su falta de responsabilidad por lo ocurrido, como si el asesinato de los periodistas parisinos no tuviera relación alguna con sus políticas. Sus pupilos de antaño responden con las armas y los argumentos que les fueron inescrupulosamente cedidos desde los años de Reagan hasta hoy. Más tarde, los horrores perpetrados durante la ocupación norteamericana en Irak los endurecieron e inflamaron su celo religioso. Otro tanto ocurrió con las diversas formas de “terrorismo de estado” que las democracias capitalistas practicaron, o condonaron, en el mundo árabe: las torturas, vejaciones y humillaciones cometidas en Abu Ghraib, Guantánamo y las cárceles secretas de la CIA; las matanzas consumadas en Libia y en Egipto; el indiscriminado asesinato que a diario cometen los drones estadounidenses en Pakistán y Afganistán, en donde sólo dos de cada cien víctimas alcanzadas por sus misiles son terroristas; el “ejemplarizador” linchamiento de Gadaffi (cuya noticia provocó la repugnante carcajada de Hillary Clinton); el interminable genocidio al que son periódicamente sometidos los palestinos por Israel, con la anuencia y la protección de Estados Unidos y los gobiernos europeos, crímenes, todos estos, de lesa humanidad que sin embargo no conmueven la supuesta conciencia democrática y humanista de Occidente. Repetimos: nada, absolutamente nada, justifica el crimen cometido contra el semanario parisino. Pero como recomendaba Spinoza hay que comprender las causas que hicieron que los jihadistas decidieran pagarle a Occidente con su misma sangrienta moneda. Nos provoca náuseas tener que narrar tanta inmoralidad e hipocresía de parte de los portavoces de gobiernos supuestamente democráticos que no son otra cosa que sórdidas plutocracias. Hubo quienes, en Estados Unidos y Europa, condenaron lo ocurrido con los colegas de Charlie Hebdo por ser, además, un atentado a la libertad de expresión. Efectivamente, una masacre como esa lo es, y en grado sumo. Pero carecen de autoridad moral quienes condenan lo ocurrido en París y nada dicen acerca de la absoluta falta de libertad de expresión en Arabia Saudita, en donde la prensa, la radio, la televisión, la Internet y cualquier medio de comunicación está sometido a una durísima censura. Hipocresía descarada también de quienes ahora se rasgan las vestiduras pero no hicieron absolutamente nada para detener el genocidio perpetrado por Israel hace pocos meses en Gaza. Claro, Israel es uno de los nuestros dirán entre sí y, además, dos mil palestinos, varios centenares de ellos niños, no valen lo mismo que la vida de doce franceses. La cara oculta de la hipocresía es el más desenfrenado racismo.
http://www.atilioboron.com.a
submitted by foresbailo to podemos [link] [comments]


2014.07.16 10:03 encasan HACIA LA III REPÚBLICA

Existe, circulando libremente y sin control, un mantra demagógico que asegura que para cualquier cosa que usted se plantee llevar a cabo y por mucho que a usted le parezca importante la tarea que pretende culminar, siempre hay algo mucho más urgente que abordar y cuya importancia excede con mucho a la que usted le atribuye a lo suyo. La cuestión es saber quién o quiénes determinan el orden de importancia de los asuntos a abordar en un momento dado; porqué ese alguien o esos "álguienes" tiene esa potestad; qué criterios usa para establecer el orden de prelación de los temas; cuándo se le otorgó esa función en nuestra sociedad y por parte de quién o quiénes, en representación de quién o quiénes; y cómo se hizo tal cosa. No esperen obtener respuesta a ninguna de estas preguntas porque, sencillamente, no la hay. No existe nadie con potestad para determinar qué es lo realmente importante en cada momento, ni en nuestra sociedad existe ninguna lista ordenada de asuntos importantes en función de lo urgente que resulte tratarlos, ni en un momento determinado ni en la eternidad. Es simplemente que hay una mayoría silenciosa, a la que señaló don Mariano; una mayoría que no quiere enfrentar ninguno de los problemas que aquejan a nuestro modelo de sociedad; una mayoría que no quiere ver cambios porque temen que con ellos pierdan su estatus o parte de él; una mayoría conservadora, o mejor dicho, inmovilista; una mayoría que siempre encontrará cosas más importantes que hacer antes que las que usted proponga, aunque lo haga con ánimo constructivo, para mejorar la vida de todos, porque se trata de poner excusas para no hacerlas.
Cuando digo que quiero iniciar el proceso constituyente hacia la instauración de la III República, siempre hay alguien que asegura que hay algo más importante que hacer antes. Un amigo mío dice que es más importante abordar el asunto de un guardia civil que grabó una agresión sexual sin intervenir que el hecho de estar protestando por la entronización de Felipe VI y que la policía impida el paso a una chica porque lucía una chapita tricolor en el vestido. Dice mi amigo que es más importante preocuparse por esas cosas, que atentan contra el "Imperio de la Ley", que estar ocupado con banderitas, tengan dos o tres colores ¿Por qué? ¿Por qué es más importante perseguir al guardia civil degenerado que grabó la agresión que al depredador sexual que secuestra niñas en un barrio de Madrid? ¿Por qué es más importante perseguir al depredador sexual que secuestra niñas en Madrid a las empresas químicas que contaminan nuestro medio ambiente, condenando a nuestros hijos a una muerte lenta y horrible? ¿Por qué es más importante perseguir a las empresas contaminantes que detener el avance descontrolado y devastador del virus del Ébola? ¿Por qué es más importante parar la expansión del Ébola que impedir que miles de niños mueran de hambre todos los días en el mundo? ¿Por qué es más importante impedir que miles de niños mueran de hambre en el mundo que la deforestación del Amazonas, que nos lleva de cabeza al abismo del calentamiento global? ¿Seguimos con la demagogia o paramos un momento? No hay ningún orden de prioridades, ni nada nos impide abordarlas todas al mismo tiempo, de manera holística. Lo que sí hay es mucho miedo a la democracia, porque democracia implica soberanía popular y no siempre lo que le parece bien a la mayoría de la sociedad es objetivamente bueno para una sociedad como, por ejemplo, cuando la mayoría de los ciudadanos suizos votó a favor de una iniciativa que quería, y consiguió por tanto, impedir que se construyeran más minaretes, y en consecuencia mezquitas, en ese país.
La República, a diferencia de lo que piensa una parte de quienes exhiben símbolos republicanos, no es "ceteris paribus" un sistema en el que la jefatura del estado se elige democráticamente, porque se trata de una transformación total del sistema a fin de configurar un modelo radicalmente democrático que pivote sobre la soberanía popular y la participación política de la ciudadanía. Un modelo radicalmente democrático tiene como consecuencia la instauración de ese "anhelado" - por algunos - "Imperio de la Ley", pero, desengáñense, la República no vendrá por sí misma como consecuencia del mero devenir de los acontecimienots, la República hay que traerla, y hay que traerla entre todos. Saquemos pues la bandera, luzcamos pues los pins y traigamos la República.
submitted by encasan to podemos [link] [comments]


Niño Es Castigado Por Jugar Fortnite (Consola DESTROZADA ... GENDER REVEAL ¿NIÑO O NIÑA?  Kim De Sutter ¿NIÑO 👦 o NIÑA 👧? - YouTube ¿Es niño o niña? podcast 10 VAMOS A TENER UNA NIÑA - EL MÉDICO SE EQUIVOCA / El mundo de Indy [Cómo hacer VOZ DE NIÑO o NIÑA]🚸 - YouTube ¿Quién es el Niño? EXPLICACIÓN  Brahms Heelshire o el ... Así Es La Vida Del Niño Millonario De Dubai👳💰🇦🇪 - YouTube Jazz, la vida de una niña transgénero  Soy Jazz  TLC ... REVELAMOS el SEXO del BEBÉ 👶 REACCIÓN de NOA ¿ NIÑO o NIÑA ...

Los 50 nombres de niña más originales y bonitos del 2020 ...

  1. Niño Es Castigado Por Jugar Fortnite (Consola DESTROZADA ...
  2. GENDER REVEAL ¿NIÑO O NIÑA? Kim De Sutter
  3. ¿NIÑO 👦 o NIÑA 👧? - YouTube
  4. ¿Es niño o niña? podcast 10
  5. VAMOS A TENER UNA NIÑA - EL MÉDICO SE EQUIVOCA / El mundo de Indy
  6. [Cómo hacer VOZ DE NIÑO o NIÑA]🚸 - YouTube
  7. ¿Quién es el Niño? EXPLICACIÓN Brahms Heelshire o el ...
  8. Así Es La Vida Del Niño Millonario De Dubai👳💰🇦🇪 - YouTube
  9. Jazz, la vida de una niña transgénero Soy Jazz TLC ...
  10. REVELAMOS el SEXO del BEBÉ 👶 REACCIÓN de NOA ¿ NIÑO o NIÑA ...

Brahms Heelshire también conocido como el niño es el principal antagonista de la pelicula de 2016 llamada el niño o the boy. El es un asesino muy interesante... Así Es La Vida Del Niño Millonario De Dubai 👳💰🇦🇪 Quédate bien con este nombre, Rashed Saif Belhasa, más conocido en las redes sociales como Money Kicks. Pr... Hola mis amores, bueno espero les guste este video, con muchísimo amor quise compartirles la revelación de genero de nuestroi bebe. Estamos muy felices. Gracias por tanto amor. Los amo!! Mis ... This video is unavailable. Watch Queue Queue. Watch Queue Queue Revelamos el sexo del bebé, reacción de Noa ¿niño o niña? ¿hermano o hermana? y le hacemos una broma a noa, acaba llorando #embarazo #genderreveal #bebe Hola... ¡¡ESTOY EMBARAZADA!! ¿No sabías? Aquí están los videos para que te pongas al día: ☑️ ANUNCIO DE EMBARAZO: https://youtu.be/3dR42qZnQ6s ☑️ LE DIGO A MI ... El médico se equivoca, finalmente es una niña y mi madre graba mi reacción con cámara oculta. Espero que estos días de cuarentena, lo paséis de lo más divertido con mis vídeos. Descripción 🔴 Ya pasaste los 10 años de edad ...? Tienes 20, 30 o ...bueno, no importa. Siempre estamos a tiempo para jugar con nuestra voz y alcanzar regist... Desde los dos años Jazz sabía que ella era una niña en un cuerpo de niño. Al principio sus padres no aceptaban su forma de ser y pensar, pero con el tiempo s... Niño Es Castigado Por Jugar Fortnite (Consola DESTROZADA) Niño Roba Dinero Para Comprar PaVos en Fortnite (CASTIGADO) https://www.youtube.com/watch?v=uucL7W7...