Ideas interiores cita doble

La odisea del 14 de febrero

2019.02.13 02:14 Darkfenick La odisea del 14 de febrero

Les quiero compartir al que lea sobre mi predicamento... Como ya saben se acerca el 14 de febrero dia de mierda que obviamente crearon las corporaciones para fomentar el capitalismo, pero el caso es que (los que tienen pareja) debemos tener una obligada cita y dar algun presente a nuestra pareja. No digo que no quiera salir con ella al contrario , el caso es que no puedo,y porque?, porque a mi querida suegra no le caigo bien,y no quiere dejar a su hija andar conmigo, por lo que se me complica las cosas para salir con ella, entonces la unica forma de vernos es en secreto. Mi novia tiene una amiga a la que la llamare briza, pues briza es nuestro chivo expiatorio. Cuando nosotros salimos ella le dice a su mamá que sale con briza, y briza esta al tanto ya que si la mamá le pregunta a ella le dice que efectivamente esta con ella. Pero las pocas veces que podemos vernos es cuando su mamá sale al interior por su trabajo todos los viernes. Y ahora que aun no terminan sus vacasiones debemos planear como salir el 14 aun cuando su mamá sigue en casa...
Alguien que tenga alguna idea o plan perfecto para lograrlo sin ser descubierto? :"v
Hasta ahora solo se me ocurrio hacer una cita doble con briza y su novio y mi novia conmigo, y que ellas finjan que van a salir solo ellas ya que el 14 de febrero tambien se dice que es el dia de la amistad.... y le eh dicho que prepare un regalo para briza par cuando ella reciba mi regalo la madre piense que es un regalo de briza y no mio xdxd... ustedes que opinan?
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2018.05.02 01:41 master_x_2k Agitación XI

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_____________________Agitación XI_____________________

Me estrellé contra la silla de la oficina detrás de mí y tanto la silla como yo caímos al suelo. La armadura de mi máscara se había llevado lo peor del golpe, pero todavía dolía tanto como cualquier cosa que hubiera experimentado alguna vez.
La chica me fulminó con la mirada desde detrás de su mata de pelo marrón rizado. En sus manos estaba agarrando un extintor de incendios. Detrás de ella, más allá de las luces que parpadeaban en mi campo de visión, pude ver a los rehenes corriendo por las escaleras. Era desorientador, porque los insectos que les había dejado me decían que todavía estaban en la esquina del vestíbulo, quedándose quietos. Podía sentir que una araña se movía ligeramente cuando la persona que estaba montando exhalaba, luego se estremeció un poco, incluso cuando vi a esa misma persona tropezando y casi cayéndose en las escaleras en su prisa por escapar.
Busqué a los bichos, intenté decirle a uno que se moviera, y todo salió mal. No hubo palabras para describirlo exactamente. Era como una realimentación o acople. Si mi cerebro hubiera sido una computadora, tuve la sensación de que solo recibiría cientos o miles de mensajes de error apareciendo en la pantalla. También era doloroso, multiplicándose hasta que sentí que mi cerebro estaba siendo utilizado como saco de boxeo.
Presioné mi mano contra mi cabeza, haciendo una mueca ante el dolor, y no fue solo por haber sido golpeada con un extintor de incendios. El dolor de cabeza ahora estaba en niveles casi de migraña, y desesperadamente quise arrancarme la máscara e intentar vomitar, aunque solo fuera para aliviar las náuseas que estaban surgiendo. Me estaba haciendo una idea de por qué me había sentido tan mal.
“¿Qué mierda hiciste?”, Le pregunté a la chica.
“No necesitas saber eso”. Blandió el extintor contra mi cabeza y yo me aparté del camino, agarrando el borde de una mesa para ponerme en pie mientras lo hacía.
Ella no me persiguió. En cambio, buscó en el bolsillo de su chaqueta y sacó un teléfono celular. Ella comenzó a marcar un número en el teclado numérico con una mano y la otra sosteniendo el extintor de incendios. Sus ojos estaban fijos en mí.
No había forma de que yo la dejara hacer esa llamada, a quien sea que estuviera marcando. Me puse a la ofensiva, lanzándome hacia ella cuando alcancé el compartimiento blindado que estaba a mi espalda y recogí el bastón extensible. Apreté el gatillo y lo dejé caer hacia un lado. Cincuenta centímetros de aleación pintada de negro con una punta pesada salieron del mango cubierto de espuma.
Sus ojos se agrandaron cuando lancé un golpe con el bastón, pero tuvo la agilidad mental para soltar el teléfono y levantar el extintor para bloquear el ataque. Su agarre en el extintor de incendios no era lo suficientemente bueno para que ella lo mantuviera agarrado, por lo que se estrelló contra el suelo. Ella se alejó en lugar de arriesgarse a intentar levantarlo de nuevo.
La chica retrocedió mientras avanzaba hacia ella. Me detuve cuando estaba parada sobre su teléfono celular. Me desplomé y enfundé mi bastón, luego me incliné y recuperé el extintor. Rompí el teléfono con el extremo del mismo.
“Mierda. Me gustaba ese teléfono “, murmuró.
“Cállate”, repliqué, el dolor hizo que mi voz se forzara, más duramente afilada, “¿Qué mierda me hiciste?” Presioné la muñeca de mi mano libre contra mi frente, como si la presión pudiera ayudar a evitar el dolor.
“Yo… no creo que te lo diga.”
“¿Quién carajo eres, y a quién intentabas llamar?”
“En realidad, era un mensaje de texto, no una llamada, y se envió”, dijo. Entonces ella me sonrió.
En el mismo momento en que pronuncié la palabra ‘Quién’, una de las ventanas al costado del banco se hizo añicos. Un borrón de blanco y dorado se estrelló contra el centro del vestíbulo lo suficientemente fuerte como para enviar fragmentos de baldosas de mármol que se deslizaban por el suelo hasta mis pies, a medio camino a través de la habitación.
La figura se enderezó, se sacudió el polvo y se volvió para mirarme. Casi casualmente, ella le dio un revés a la mesa de mármol y roble a su izquierda que contenía todos los retiros y los recibos de depósito. Con ese movimiento perezoso de su brazo, aniquiló la mesa, causándole tanto daño que nadie volvería a armarla nunca más.
Es humillante admitirlo, pero casi me orino. No estoy seguro de que mi reacción hubiera sido muy diferente si ella no tuviera un poder que la hiciera totalmente aterradora. Literalmente, eso es lo que hacía su poder. ¿Había hecho algo atroz en una vida pasada, para merecer ir contra Lung en mi primera vez en traje, y Glory Girl en mi segunda?
“Hola, hermana”, Glory Girl inclinó la cabeza hacia un lado, para mirar a la chica de cabello castaño, “¿Estás bien?”
La niña, que no podía ser otra que Amy Dallon, Panacea cuando estaba de traje, le ofreció a Glory Girl una radiante sonrisa, “Lo estoy ahora.”
La hermana de Glory Girl había estado entre los rehenes. Maldición. Al menos sabía quién era ella ahora. Podía sanar con un toque, y si lo que le había hecho a mis poderes era una indicación, ese no era el alcance total de sus habilidades. Glory Girl y Panacea eran celebridades, incluso si Panacea en general había evitado el foco de atención últimamente. Estaban entre los héroes locales más famosos, posiblemente entre las capas menores de edad más poderosas, estaban enojadas conmigo y yo estaba atrapada en una habitación con ellas.
Y mis poderes no estaban funcionando.
Glory Girl se acercó a mí y me apresuré a alcanzar a Panacea. Ella hurgó con fuerza mi traje, tratando de agarrar mi guante, luego mi máscara, pero en el momento en que saqué mi cuchillo, ella y Glory Girl se quedaron absolutamente quietas. Agarré la barbilla de Panacea y maniobré para estar parada detrás de ella, con mi cuchillo presionado contra su garganta.
“Considérate afortunada, perra bicho, que tu disfraz cubra todo tu cuerpo”, me murmuró Panacea, “O quizás te daría un ataque al corazón. O cáncer.”
Tragué saliva. No me consideraba particularmente afortunada en este punto.
“Parece que estamos en un punto muerto”, dijo Glory Girl.
“Es cierto”, respondí.
“Entonces, ¿vamos a quedarnos aquí hasta que lleguen refuerzos de un lado o del otro, inclinar la balanza a favor de alguien?”
“Podría vivir con eso. La última vez que vi, mi lado estaba ganando.”
“Ayudé a Aegis a salir de un aprieto en mi camino, así que mantiene a tus amiguitos ocupados. También deberías saber que el Protectorado está en camino de un vino y cena con los mejores de Brockton Bay en Augustus Country Club. No puedo hablar por ellos, pero sé que estaría realmente enojada si algunos pequeños mocosos me sacaran de la oportunidad de probar el mousse de chocolate del club.”
Panacea se echó a reír, “Está bueno, ¿no?”, Y luego, en voz baja, me susurró: “¿Qué tal si jodo tu paladar, pequeña terrorista? Amenazas las vidas de inocentes, puedo ir tan lejos. Puedo hacer cualquier cosa con tu biología. Hacer que todo lo que comas tenga sabor a bilis. O tal vez solo te haga gorda. Mórbidamente, repugnantemente gorda.”
“Puedes callarte ahora”, apreté mi agarre y presioné el cuchillo una fracción más fuerte contra su garganta. Entre el estrés del momento, el fuerte dolor de cabeza y el hecho de que la maldita Glory Girl estaba parada a menos de quince metros de distancia, no necesitaba que la hermanita me distrajera con imágenes de pesadilla.
Glory Girl habló, “No es solo el Protectorado tampoco. Tu acabas de tomar a un miembro de New Wave como rehén y amenazaste su vida. Hay muchas posibilidades de que mi madre, mi padre, mi tía, mi tío y mis primos también se presenten. Brandish, Flashbang, Lady Photon, Manpower, Laserdream, Shielder… ¿cómo vas a arreglártelas, entonces?
Mierda. No tuve respuesta a eso. Mantuve la boca cerrada. Apenas podia concentrarme ahora, mientras mi cabeza latía. Mi visión se tambaleaba por los bordes, y mi control sobre mis bichos prácticamente desapareció. La mayoría se había liberado de mi influencia por completo, y estaban zumbando alrededor de las lámparas o arrastrándose hacia la oscuridad. Era todo lo que podía hacer para mantenerme de pie y mantener las manos firmes.
“Suelta el cuchillo y ríndete, y me aseguraré de que sean indulgentes.”
“He leído lo suficiente sobre la ley como para saber que no tienes el poder de hacer acuerdos”, le dije, “No hay trato.”
“Bueno. Entonces supongo que esperamos.”
Pasaron unos largos momentos.
Glory Girl volvió su atención hacia su hermana, “Quería ir al centro comercial a almorzar, pero noooo”, dijo Glory Girl, “tenías que ir al banco.”
“Era ir al banco o terminar quebrada para esa doble cita a la que me estás obligando a ir.”
“Ames, el tipo con el que te estoy emparejando es un millonario de dieciséis años. No creo que sea irracional esperar que pague la cuenta por la cena y la película.”
“¿Podrían ustedes dos por favor callarse?” Gruñí.
“¿Tienen que hacerlo? Es muy informativo “, bromeó Tattletale mientras entraba sigilosamente en la habitación. Se izó hasta el borde de una de las estaciones de las cajeras, y luego saludó a Glory Girl, “Hey Glory Hole.”[1]
La cara de Glory Girl tuvo un tic.
“Oye, Tattletale”, llamé, mi voz un poco forzada, “No es que no esté contenta de verte, pero ¿podrías evitar enojar a Alexandria Junior?”
“Meh. Parece que tienes las cosas bajo control. ¿Por qué no envías a los bichos contra la reina del baile?”
“¿Reina del baile?” Preguntó Glory Girl.
“Um,” interrumpí, antes de que ninguna de ellas pudiera decir algo que comenzara una pelea, “Primero que nada, ella es invencible. En segundo lugar, una vez más, mala idea irritar a alguien que puede blandir un autobús escolar como un bate de béisbol. En tercer lugar, mi rehén aquí hizo algo para joder con mis poderes.”
“Lo último es una mierda”, simpatizó Tattletale. Luego miró más de cerca a Panacea, “Mierda. ¿Amy Dallon? Grue me va a matar, por pasar por alto eso. Te ves diferente a cuando apareciste en las noticias. ¿Estás usando tu cabello de manera diferente?”
“Tattletale”, interrumpí, de nuevo, “Menos charla, más resolución de problemas. Glory Girl dijo que el Protectorado y tal vez New Wave están en camino.”
Tattletale miró a Glory Girl, luego frunció el ceño, “No está mintiendo. Comencemos con el problema tres, ya que no te ves muy bien. ¿Tus poderes no funcionan?”
“No puedo controlar mis bichos, tengo un gran dolor de cabeza.”
“Creo que sé por qué. Déjame arreglar eso para ti”, dijo Tattletale. Saltó del puesto de cajero y comenzó a caminar hacia mí y hacia Panacea.
“No te muevas”, advirtió Glory Girl.
“¿O qué?” Tattletale giró para mirar a la niña, sonriendo, “¿Me darás una paliza? No puedes hacer nada mientras mi compañera tiene un cuchillo en la garganta de tu hermana. Sentada. Quieta. Buena niña.”
Glory Girl fulminó con la mirada a Tattletale, pero ella no se movió.
“Creo que sería mejor si te quedaras atrás”, le advertí, “Si te pones en el alcance de Panacea, ella te tocará y te dará un derrame o algo así.”
“¿Puede hacerlo? Por supuesto. ¿Lo hará? Definitivamente no. Perro que ladra, no muerde.”
“Inténtalo”, se burló Panacea. Reafirmé mi agarre y le recordé el cuchillo contra su garganta.
“Realmente preferiría evitar el tentar al destino”, le dije, con cuidado.
“Bien, bien”, dijo Tattletale, levantando las manos en un gesto de apaciguamiento. Caminó hacia el escritorio del gerente de la sucursal y abrió un cajón.
“Sacas una pistola de ese cajón”, amenazó Glory Girl, “Y te romperé en dos.”
“Ya es suficiente con las amenazas que no puedes cumplir. No es un arma,” Tattletale sonrió, levantando sus manos otra vez. Un llavero colgaba de su pulgar izquierdo.
“Llaves”, dijo Glory Girl.
“Las llaves del gerente Jeffry Clayton. Totalmente personalidad Tipo A. Dominante. El tipo de persona que adora tener el control absoluto de una reunión.”
“Antes que nada, ¿a quién le importa? Segundo, ¿cómo sabes esto?
“Vamos”, Tattletale sonrió, cruzando los brazos, “Primera regla del Villano. No le das información al héroe en un monologo.”
“Claro”, Glory Girl estuvo de acuerdo, “Siempre vale la pena intentarlo.”
“Te lo diré de todos modos.”
Glory Girl levantó una ceja.
“No hay razón para no hacerlo”. De hecho, estoy en ventaja de hacértelo saber. Soy psíquica. Leí su mente cuando lo tomamos como rehén, como estoy leyendo la tuya en este momento,” la mentira era tan buena que casi me convencía a mí.
Un destello de rojo llamó mi atención. El punto rojo de un puntero láser se posó en la capucha de la chaqueta de Panacea. Miré a Tattletale y vi que, mientras tenía los brazos cruzados, sostenía un puntero láser que estaba sujeto al llavero. Vi a Tattletale dibujar un vago círculo alrededor del punto que ella había señalado, en la chaqueta de Panacea.
“Mentira”, dijo Glory Girl, “La capacidad mental que necesitarías para interpretar y decodificar los patrones neuronales únicos de alguien necesitaría una cabeza cinco veces más grande que el tamaño normal para contenerlo todo. Los verdaderos psíquicos no pueden existir.”
“Ooh, alguien cursa Parahumanos 101 en la universidad. ¿Tus padres tiraron de algunos hilos y te metieron en un curso universitario antes de terminar la escuela secundaria?”
“Creo que ya sabes la respuesta, no estoy creyendo que hayas leído mi mente para conseguirlo.”
“¿Por qué es tan difícil de creer? Leyend puede disparar lásers de sus manos, lásers que doblan en las esquinas. Clockblocker y Vista pueden meterse con las fuerzas fundamentales del espacio y el tiempo. Kaiser puede crear metal desde el aire. La conservación de la masa, la conservación de la energía, las leyes básicas de nuestro universo se rompen por las capas todo el tiempo. Todo eso es posible, ¿pero no puedo asomarse a tu cerebro?”
Tattletale todavía estaba enfocando el puntero láser en la capucha de Panacea. Como yo era la única persona en condiciones de verlo, solo podía ser para mi beneficio. Retiré la capucha, investigué el interior y no encontré nada. Pero en la nuca, vi a una de mis arañas viudas negras.
Se la retiré gentilmente, y sentí el dolor en mi cabeza empeorar con el contacto, el movimiento. Ya sea por impulso o por reflejo cuando me estremecí ante el dolor, la aplasté entre mis dedos.
Inmediatamente, el dolor en mi cabeza se redujo a una fracción de lo que había sido. El alivio fue tan intenso que casi fue eufórico. Todavía no comprendía del todo lo que hacía Panacea, pero me estaba dando una buena idea. Ella de alguna manera había sentido lo que estaba haciendo para controlar a la araña, luego alteró las cosas para que la araña no me enviara la información correcta. Un bucle continuo de la información incorrecta, como cuando los ladrones de las películas empalmaban una alimentación de cámara de video para repetir el mismo segmento una y otra vez. Por accidente o diseño, había aumentado exponencialmente la interferencia cada vez que mi poder alcanzaba a los arácnidos en cuestión. Todo culminando en un metafórico cortocircuito de mi poder.
Apenas podía entender las sutilezas y la delicadeza que habría requerido establecerlo.
“Glory Gi-” Panacea comenzó a hablar, pero apreté mi agarre, y ella cerró su boca.
“Shhhh”, le susurré.
“Los académicos dicen que estás equivocado”.
Tattletale sonrió, “Los académicos quieren que esté equivocada, y su investigación refleja eso. La telepatía mata del puto susto a la gente, sobre todo porque la única que se sospecha es telépata en el mundo es…”
“La Simurgh”, terminó Glory Girl por ella.
“Claro. Y cuando un puto Aniquilador es tu precedente, la gente se asusta, al igual que estás asustada en este momento, ante la idea de que hay alguien frente a ti que puede encontrar tus secretos más oscuros y contarle al mundo.”
Tattletale señalaba la parte superior del brazo de Panacea ahora. Me tomó dos intentos asesinar a la araña. Antes de que terminara, Tattletale me dirigía al último, que había escondido en el tobillo de Panacea. Lo maté golpeándolo con mi dedo del pie. El dolor de cabeza desapareció por completo un segundo después.
“Por eso te llamas a ti misma Tattletale, ya veo”, decía Glory Girl, “pero eres una retrasada. Somos parte de New Wave. No tenemos secretos. Ese es el maldito punto de nuestro equipo. Héroes sin identidad secreta, sin secretos, revelación total, responsabilidad total.”
“Para que conste,” dijo Tattletale, su voz muy suave y calmada, “odio cuando la gente me llama estúpida.”
“Sin embargo, aquí están ustedes dos, y ninguna de ustedes tiene poderes que funcionen contra ninguna de nosotras. Todo lo que tienes es un cuchillo, y si lo usas, las dos mueren de la forma más dolorosa con la que crea que pueda salirme con la mía.”
“Oh cariño, ¿quién está siendo estúpido? Tengo el arma más poderosa de todas”, ronroneó Tattletale, sonriendo perversamente, “Información.”
[1] Un Glory Hole es un agujero que se hace en baños públicos por donde la gente pasa sus miembros para recibir sexo anónimo.

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2015.06.17 11:45 InigoErrejon El 13 de junio como tercer hito del proceso de cambio. De las posiciones ganadas a la ofensiva. Íñigo Errejón

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Hola compañeras y compañeros.
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Llevaba tiempo queriendo sacar un hueco para levantar la cabeza, más allá de la coyuntura , de la disputa del día a día y de los ritmos mediáticos. Comparto aquí mi análisis por escrito sobre la trayectoria recorrida y cómo se ha movido la correlación de fuerzas, el momento actual y los retos que tenemos ante nosotros. creo que es importante contribuir a la discusión y, especialmente, acuñar interpretaciones y narraciones nuestras, que no sólo nos describan y expliquen nuestra historia desde fuera.
actualización:
Me han hecho notar, algunas observaciones, el lenguaje excesivamente "técnico" y, otras, "belicista". Con respecto a lo primero, las ideas complejas a menudo requieren términos más específicos, pero trataré de corregirlo. Por lo segundo, es deformación gramsciana. No implica voluntad guerrerista ni violentista sino pensar la política como una actividad de conflictos y consensos.
Espero que sea útil. Salud compañ[email protected]
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Iñigo Errejón, secretario Político de Podemos
_ La constitución de los ayuntamientos este sábado 13 de junio ha supuesto un nuevo hito en el ciclo de cambio político en el que está inmerso nuestro país. Seguramente el tercer hito del ciclo. A menudo las fechas sirven para fijar y mirar con perspectiva procesos más complejos y nunca lineales. Así podríamos decir que este ciclo nació un 15 de mayo de 2011, con una movilización social transversal que, aunque no fue capaz de transformar los equilibrios de poder al interior del Estado en favor de los sectores subalternos, sí introdujo modificaciones decisivas en el sentido común de época -en gran medida, las razones de los sectores empobrecidos por la gestión regresiva y oligárquica de la crisis-, que pusieron a las élites culturalmente a la defensiva y abrieron posibilidades inéditas de cambio político. El siguiente hito fue la irrupción política y electoral de Podemos en las elecciones Europeas del 25 de mayo de 2014. Una irrupción que no tenía nada de necesaria ni estaba implícita en el momento, que fue modesta y que sin embargo abrió una dinámica inesperada en la política española. La Asamblea de Vistalegre en Otoño de 2014 y la Marcha del Cambio del 31 de Enero de 2015 fueron momentos decisivos y reveladores, en condiciones no sencillas, de construcción política de otra voluntad popular posible, y con la firme decisión de cruzar la ventana de oportunidad histórica abierta.
_ Desde el 25 de mayo de 2014 hemos vivido un año largo e intenso, caracterizado por cuatro elementos de recorrido desigual. En primer lugar, una ofensiva oligárquica que da por amortizado el acuerdo social y político de 1978, que ha ido modificando de facto los contenidos del pacto constitucional en un sentido más regresivo y elitista. En términos más directos: los derechos conquistados por las generaciones anteriores ya no se encuentran en absoluto garantizados para las siguientes. Esto mina las bases de la confianza política, quiebra la idea lineal de progreso y genera tensiones en el bloque histórico, produciéndose una fuerte desafección en particular de los sectores medios, fundamentalmente asalariados, que ven amenazadas las perspectivas de ascenso social para sí mismos o para sus hijos y afrontan una aguda crisis de expectativas. Estos sectores venían jugando un rol central en la construcción de consenso en torno al orden de 1978 y sus élites. Para que nadie se llame a engaños, es importante señalar cómo parte de la reacción popular ante esta ofensiva tiene un carácter “conservador”, en el sentido de volver a un marco de convivencia que genere garantías y certidumbres también para la gente trabajadora. Es la imposibilidad de las élites para procurárselo y para renovar alguna meta colectiva que cohesione la comunidad política la que abre el escenario de impugnación de los sectores dirigentes, comenzando por el PSOE, que sufre más que nadie la quiebra del vínculo moral entre representantes y representados y la sensación de estafa entre los sectores subalternos.
_ En segundo lugar, se agudiza el agotamiento del sistema político y cultural nacido de 1978, de sus consensos y sus principales actores. El consenso emergente no es tanto el cuestionamiento de su origen y función como la percepción de su decrepitud y la desconfianza, en que quienes han conducido el país hasta aquí, puedan protagonizar las transformaciones democráticas y sociales que éste, necesita. En esa descomposición, la corrupción juega un papel central. Si ayer era un engrasante entre el modelo de (sub)desarrollo basado en la construcción y la especulación, hoy es un factor de descrédito generalizado de unas élites políticas vistas como muy parecidas entre sí y muy alejadas de la ciudadanía. Actúa también como factor permanente de inestabilidad y descomposición: los de arriba tienen difícil hacer planes a largo plazo porque no controlan completamente los calendarios ni pueden mantener la cohesión corporativa interna. A este respecto, la declaración de Jordi Pujol en el Parlament: (“que nadie se crea que puede cortar una rama sin afectar al árbol”) es elocuente sobre los efectos imprevistos de ruptura de la omertà.
_ En tercer lugar, el creciente contraste entre la inquietud y agresividad de las élites, por un lado, y la ilusión recuperada por amplios sectores de la ciudadanía que antes estaban resignados y ahora ven posible el cambio. Esta correlación moral de fuerzas no es un dato menor para pensar la evolución de la disputa en esta coyuntura inestable. Los de arriba parecen confiar en contener el impulso del cambio de este año, desgastar a sus principales figuras -y encerrar a sus partidarios a hablar de sí mismos- y ensayar tímidas operaciones cosméticas o de cambios menores para apuntalar el edificio viejo. En todo caso, no parece haber cohesión entre ellos sobre la tensión adecuada entre el grado de apertura a cambios controlados y el cierre y atrincheramiento defensivo a la espera de que pase este “año tempestuoso” en el que casi todo es posible. En este contexto la contienda electoral ocupa un lugar central en un año en el que todas las instituciones democráticas están en juego y cada una de las citas electorales es vivida también en clave nacional.
_ El sábado 13 de junio ha sido emblema de una primavera democrática que de nuevo, como en las grandes transformaciones recientes en nuestra historia, comienza por las grandes ciudades. Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza, Cádiz, Compostela o Coruña son gobernadas por fuerzas y liderazgos que comparten, en diferente grado, su origen relativamente exterior al sistema político tradicional y haberse fijado el objetivo de recuperar unas instituciones que se identifican como patrimonializadas por las minorías privilegiadas. Estamos ante una verdadera irrupción plebeya ?– de “los sin título”, de quienes no tienen amigos poderosos pero se tienen a miles?– por la cual quienes ayer eran menospreciados, como problema de orden público o “minorías ruidosas” hoy han construido mayorías convertidas en poder político. A la vez, el 24 de mayo arrojó la entrada del cambio en todos los parlamentos autonómicos que se sometían a elecciones, en una inserción y construcción territorial que en todos los casos aumentaba considerablemente su fuerza. Mirando hacia atrás, se podría decir que no hay muchas referencias de consolidación y crecimiento a este ritmo y en estos plazos; mirando hacia delante, que la tendencia, pese a las particularidades de cada lugar, es clara: la fuerza de cambio aumenta cada vez que se abren las urnas. Nada de esto habría sido posibles sin los mayos de hace cuatro años y de hace uno.
_ Un indicador crucial de la importancia del momento reside más en lo cualitativo que en lo cuantitativo: tras años de mirar las instituciones con desgana, hartazgo o indignación, miles de ciudadanos abarrotaban las plazas de los ayuntamientos para celebrar las nuevas alcaldías. ¿Cuánto hay que remontarse para encontrar una expresión similar de emoción popular e ilusión por un tiempo nuevo? No estamos ante una cuestión estética, sino ante una pasión política, que es el motor imprescindible de los procesos democratizadores: gentes que recobran la ilusión por lo común, que celebran juntas y se proponen metas compartidas. Ninguno de los actores tradicionales es capaz de generar esta esperanza entre gentes tan distintas, que a menudo ni siquiera se conocían previamente. No es exagerado decir entonces que, con los límites y toda la prudencia necesaria por las muchas debilidades aún arrastradas, el pasado sábado se respiraba un aire constituyente, de la creencia de los “sin título” en su poder colectivo.
_ Este avance de las fuerzas del cambio político no ha sido homogéneo, ni se ha encontrado con dificultades similares de un lugar a otro. En general, ha tenido mucho mayor empuje en las grandes ciudades y, muy en especial, allí donde liderazgos carismáticos y aún no golpeados han sido capaces de encarnar y despertar esperanzas transversales entre sectores muy diversos ?desde activistas de los movimientos sociales hasta abstencionistas tradicionales, nuevos votantes o votantes de los partidos viejos en busca de opciones de cambio percibidas como “suaves”. El factor multiplicador, por tanto, no han sido tanto las coaliciones o sumas de siglas ? ¿cuántos de los votantes conocían las trabajosas conformaciones de listas o los procesos de construcción de programa?? cuanto la capacidad de seducir en campo ajeno, cambiando los términos de la discusión y escapando a las maniobras de cerco; la capacidad, una vez más de patear el tablero, sumando a quienes hasta ayer confiaban en los actores políticos tradicionales. A este respecto, toda lectura de los resultados del 24M debe ser audaz y, por consiguiente, poner el acento, siempre, en los que faltan. Si la “unidad popular” significa algo no es, desde luego, la suma de siglas, sino la capacidad de tejer con sectores muy diversos, con las gentes realmente existentes con las que hay que construir pueblo, empezando por quienes aún confían en los de siempre. En definitiva, se trata no tanto de yuxtaponer, como de construir una identidad nueva.
_ Ahora la contienda política sufre una importante modificación. Se abre una guerra de posiciones gramsciana al interior del Estado. Se han conquistado importantes posiciones institucionales, que deben ser defendidas, ampliadas y construidas como icono y demostración: serán la mejor propaganda del cambio, de que las cosas se pueden hacer de otra forma, y la mejor herramienta contra la campaña del miedo. Millones de ciudadanos tienen ya gobiernos municipales por el cambio, al servicio de la gente. Y nada comunica como el ejercicio del poder. Ahora la tarea épica es la gestión, la eficacia, la eficiencia, la construcción de una cotidianidad diferente y la política de acuerdos y disputas que permita superar los vetos conservadores, de todas las fuerzas que van a jugar a torpedear el cambio. Junto a ello, y para no dejar solas las nuevas plazas municipales, es crucial la actividad, visibilidad, fiscalización e iniciativa de los grupos parlamentarios en todas las asambleas autonómicas, así como su coordinación estratégica.
_ Al mismo tiempo habrá que estimular desde la institución las condiciones para la reconstrucción de un tejido asociativo y civil que ha sido arrasado por décadas de ruptura de las comunidades y que ahora es imprescindible para acompañar, defender, empujar y desbordar los límites de las inercias burocráticas y hostigamiento del adversario. En el ámbito de la batalla cultural, el reto es doble: por un lado, dar pasos hacia una intelectualidad orgánica que defienda, explique, extienda y prestigie las razones del cambio y las instituciones ya ganadas. Por el otro, conformar y reunir a los sectores de expertos, profesionales y trabajadores de las administraciones públicas que pongan sus conocimientos, experiencias y creatividad al servicio de la gestión del cambio y su aterrizaje en realidades y lugares concretos. En este ejercicio, como siempre, habrá que correr y responder a las altas expectativas al tiempo que se forman los cuadros para el relevo y la ampliación de posiciones.
_ En tiempos acelerados no hay espacio para la quietud. La expresión “guerra de posiciones” hace referencia a la actividad de la política como construcción de sentido e identidades, pero no debe entenderse en forma estática. No hay estabilidad posible en las instituciones recién alcanzadas. Todo lo que no sea iniciativa y ofensiva será defensa, desgaste y cerco. Sólo es posible avanzar, pero a favor tenemos que la indecencia acumulada hará que las expectativas populares saluden cada paso, por modesto que sea, si está bien explicado. La prioridad es no cometer errores y construir equipos capaces de hacer y hacerlo mejor que el adversario, pero recuperando también lo que se hizo bien, lo que se dejó a medias, lo que no se pudo desarrollar por la patrimonialización de las instituciones por parte de las élites viejas. Las posiciones ya alcanzadas por el cambio deben ser cuidadas como un tesoro frágil, la confianza de nuestra gente está en juego, y no pueden ser abandonadas a disputas locales ni tampoco al tiempo plano de la normalidad. Debemos federarlas en un horizonte y relato común para una iniciativa política que, con la ilusión renovada y el terreno y herramientas ganados, siga incorporando a los que faltan para una mayoría popular en formación que sea el núcleo irradiador de un nuevo acuerdo e interés general.
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Iñigo Errejón, secretario Político de Podemos
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2014.11.09 21:18 PacoParra Manifiesto con ocasión del acto de presentación círculo Sevilla Este (txt no aprobado)

DISCURSO CON OCASIÓN DEL ACTO PRESENTACIÓN DEL CÍRCULO PODEMOS SEVILLA ESTE Sevilla, 1 de noviembre de 2014 Por Fco. José Parra, miembro del círculo Sevilla Este
Vecinas, vecinos:
Hoy nos hemos dado cita aquí para compartir con vosotros, vecinas y vecinos del barrio, el nacimiento de uno de los más importantes círculos Podemos, el círculo Sevilla Este. Acabamos de clausurar el pasado domingo 19 de octubre nuestra Asamblea Ciudadana Sí se puede, en la que tuvimos ocasión de asistir al nacimiento de una formación política de nuevo tipo, y hoy ya contamos con unas sólidas bases políticas, éticas y organizativas, gracias a la implicación directa en el debate de más de cien mil ciudadanos, todo un hito en nuestra joven democracia (SILENCIO) Pero queremos recordar que no hemos llegado hasta aquí desde la nada.
En el año 2007 se desata la crisis financiera de las hipotecas basura que, unido a los efectos de la burbuja inmobiliaria, reduce a escombros la economía en España con las consecuencias dramáticas que a partir de ahí venimos padeciendo. En vez de explicarnos la situación real, ¿qué nos contaron los sucesivos gobiernos?: (S) Pues que el gasto público en materia social era excesivo en España, cuando realmente sólo representa el 72% del promedio europeo. Realmente nunca tuvo un problema de excesivo gasto público sino de insuficientes ingresos. No hay más que ver los informes sobre fraude fiscal y laboral. También nos dijeron que habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades (S) …y nosotros dijimos: No, no es verdad, vosotros –políticos corruptos y banqueros- sí que habéis vivido por encima de nuestras posibilidades, por eso hoy somos más pobres y más precarios que hace ocho años y vosotros más ricos, claro que sí (S) Pero decidimos entonces no quedarnos de brazos cruzados ni en el lamento, creímos que había llegado la hora de la ciudadanía, de organizarnos para frenar esta ofensiva promoviendo un cambio de mentalidad en España, no queríamos cambiar algunas cosas para que todo siguiese igual, no, había que empezar a transformar los cimientos de nuestro país, nos sentimos llamados a conquistar nuestro futuro, como lo hicieron nuestros padres y abuelos muchos años atrás.
Los mismos políticos y gobiernos que defendían que el Estado no debía intervenir en la economía, que hay que dejar actuar libremente a los mercados, en mayo de 2010 se apresuraron a poner en marcha con dinero público un plan de rescate a la banca. Ésta había jugado al casino financiero con la burbuja inmobiliaria y había perdido. Se trataba de la receta neoliberal de siempre: nacionalizar pérdidas y privatizar beneficios. Pero no contentos con ello, para dar aún más confianza a los mercados, dicen, PP y PSOE se apresuran a reformar el artículo 135 de la Constitución, consagrando así las políticas de austeridad y recortes (S) Afirmar que esto se hace por el interés general representa un insulto a la inteligencia de los españoles y un atentado contra nuestra dignidad. Cuando decimos que la soberanía nacional está secuestrada lo que estamos diciendo es que los grandes grupos de inversión que controlan el mercado deciden, y el gobierno obedece sin más, sobre todo a partir a partir de esa reforma de la Constitución, intocable hasta entonces. Han roto el pacto constitucional con esa decisión (S)
Nosotros decimos que sí, que hay que gobernar obedeciendo, pero obedeciendo al pueblo, en el que reside la verdadera soberanía, no obedeciendo a los mercados especulativos que nada aportan a la economía real y al tejido productivo. Queda con ello demostrado que no hay democracia política sin democracia económica, no hay democracia sin el control democrático de la economía. Por eso, cuando defendemos Otra forma de hacer política queremos decir gobernar obedeciendo (S)
Vecinos, vecinas: hemos podido comprobar que los derechos sociales y laborales que con tanto esfuerzo y sacrificio conquistamos colectivamente no sólo no estaban garantizados sino que han retrocedido a niveles desconocidos en la historia de nuestro país, como consecuencia de unos planes de ajuste concebidos a la medida de los intereses de una minoría de privilegiados. Nos podríamos preguntar: ¿pero esta crisis no afecta a todos por igual, a los abajo y a los de arriba, no estamos perdiendo todos poder adquisitivo y nivel de vida? (S) A la luz de los datos parece que no: el 27% de la población española, 12 millones de personas, viven hoy en situación de pobreza y exclusión social mientras el número de millonarios crece un 24% con relación al año anterior hasta alcanzar la cifra de 465.000 (1% de la población), según el Informe de riqueza mundial. El hecho cierto es que la desigualdad está creciendo de forma indecente e inmoral como consecuencia de unas recetas económicas fracasadas. Y nosotros decimos: un gobierno que no destina los suficientes recursos públicos para garantizar los derechos económicos, sociales y culturales incurre en violación de los derechos humanos. No nos sirve la beneficencia y la caridad porque no nos permite vivir con dignidad de nuestro trabajo, de nuestros conocimientos y capacidades.
Entonces la gente comenzó a organizarse y a encontrar sus propias respuestas (S) La juventud más preparada de nuestra historia se puso manos a la obra y fundó Juventud Sin Futuro y Democracia Real Ya porque decidió dignificar su precaria existencia proclamando que no tenían miedo y que, por tanto, no estaban dispuestos a ser los nuevos esclavos del siglo XXI; los empleados públicos, en su doble condición de prestadores de servicios y ciudadanos, pensaron que era urgente crear un amplio frente de resistencia a los planes privatizadores de los gobiernos de la alternancia y decidieron organizar la Marea Pública, las mareas blanca, verde, violeta, amarilla en reivindicación de unos servicios públicos de calidad, universales y gratuitos, conscientes de que el ejercicio efectivo de los derechos sociales sólo pueden garantizarse con unos servicios públicos fuertes y bien dotados (S) También ocurrió que la gente, como consecuencia de la crisis-estafa y de la canalla reforma laboral, perdió su empleo y muchos de ellos, que tenían una hipoteca, se vieron obligados a dejar de pagarla si querían dar de comer a sus hijos, y toda la maquinaria del Estado arremetió contra ellos condenándolos a la muerte civil –al verse abocados a perder la vivienda pero no la deuda, que arrastrarían de por vida-; decidieron entonces autoorganizarse creando la Plataforma de Afectados por la Hipoteca con los resultados de éxito que todos conocemos. Demostraron que Sí se puede. Ello animó a estos y otros muchos colectivos a fundar un movimiento social de nuevo tipo, el movimiento de los indignados, que revolucionó el panorama político español: nacía así el 15M y con él aprendimos juntos a dar un importante primer paso hacia el cambio, aprendimos a decir NO alto y claro (S)
Cuando decidimos tomar el espacio público, cuando tomamos las plazas de pueblos y ciudades, los gobiernos de turno y sus voceros se sintieron desbordados, confundidos y, en vez de escuchar nuestras reivindicaciones se dedicaron a criminalizarnos, y a recordarnos que ellos tenían la legitimidad que le dieron las urnas y que nosotros, por contra, no teníamos esa legitimidad, que lo que teníamos que hacer es presentarnos a las elecciones si queríamos ofrecer nuestras propuestas a la sociedad. Pues bien, lo hicimos, sí señor, lo hicimos como Dios manda y desde entonces, desde que existe Podemos, son ellos los que no duermen tranquilos, parece que el miedo está cambiando de bando, ¿y sabéis por qué? (S) Pues porque saben que si algún día gobernamos vamos a terminar con los privilegios, se les va a acabar ese chollo de vivir como reyes a nuestra costa, se va a acabar eso de echar a las espaldas de las clases trabajadoras y clases medias el pago de la factura de una crisis que no hemos creado. ¡Ya está bien, que cada santo aguante su vela!
Cuanto más retrocede el Estado Social más avanza el Estado policial, cuanto más nos castigan recortando derechos y prestaciones más reaccionamos y la movilización social crece, acción-reacción (S) La nueva Ley de Seguridad Ciudadana, no por casualidad llamada Ley Mordaza, pretende la criminalización de la protesta, convirtiendo un conflicto de origen político en un problema de orden público. La prueba de ello es que, en previsión de un otoño caliente, el Ministerio del Interior ha presupuestado 3,2 millones de euros para compra de material antidisturbios para este año. Así es como pretenden atender la exigencia de pan y justicia social, que es ya un clamor popular (S)
Vecinas, vecinos: el reto que tenemos por delante es enorme, somos conscientes de ello, y es la razón por la que hacemos un llamamiento a la participación de todos y todas en este proyecto de construcción colectiva. La política es nuestro presente y el futuro de nuestros hijos, es una cosa demasiado importante como para dejarla en manos de supuestos expertos y políticos profesionales. La tenemos que hacer nosotros porque nadie conoce mejor nuestras necesidades y nuestros sueños. Os necesitamos, nos necesitamos unos a otros para avanzar, nosotros somos la fuerza que nos dais (S) No os dejéis engañar, vecinas y vecinos: el discurso oficial de que ningún cambio sustancial en la política y en la economía es posible, de que no hay alternativa a las actuales políticas neoliberales de austeridad y recortes, es falso y está concebido con una intención clara: desmovilizar a la sociedad española e impedir su empoderamiento. ¡No lo van a conseguir! (S) En cualquier caso, es de sentido común que si las recetas económicas que se han aplicado hasta hoy nos han traído a la situación en que nos encontramos podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que han fracasado de forma clamorosa, y que habrá que comenzar a aplicar otras fórmulas distintas. Cuando planteamos algo tan elemental como esto nos llaman demagogos y populistas. Y claro que no vamos a pedirle que reconozcan sus errores y cambien su política económica, sería como pedir peras al olmo. ¿Sabéis qué haremos entonces?: aplicar nuestras propias soluciones si el pueblo español deposita su confianza en nosotros (S)
Tenemos que recuperar la utopía. La utopía no es más que un camino por recorrer. Parecía utópico hace poco que los movimientos sociales –expresión organizada del descontento social- apostasen por la creación de una formación política…y nació Podemos; era utópico ayer que obtuviésemos un diputado para el parlamento europeo…y sacamos cinco; resultaba utópico que Podemos alcanzase en intención de voto a los partidos de la casta…y hoy las encuestas nos sitúan en torno al 25% superando incluso al PSOE. Cuando la idea es poner la economía al servicio de la mayoría social, a la política como instrumento de transformación –no de saqueo-, cuando se piensa en el ciudadano como actor del cambio social y no como sujeto pasivo, ¿creéis que aspirar a gobernar este país es un imposible? (S) Lo decíamos antes y lo decimos ahora: con compromiso, trabajo y solidaridad SÍ SE PUEDE (S) A ello estamos convocados, amigos.
Pero ¿qué proponemos para reflotar la economía e impulsar la creación de empleo?:
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